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José María Álvarez, concejal de Medio Ambiente de Rivas Vaciamadrid

José María Álvarez, concejal de Medio Ambiente de Rivas Vaciamadrid (©Diario de Rivas)

La vuelta de los residuos de Rivas al vertedero de Valdemingómez, la calidad del aire, los vertidos ilegales o la estrategia de residuos cero son algunas de las cuestiones que repasa el concejal responsable del área, José María Álvarez, para Diario de Rivas. Con esta entrevista, el digital arranca un ciclo de encuentros sobre medio ambiente con representantes de los distintos partidos políticos representados en el Pleno municipal.

El pasado mes de diciembre, Diario de Rivas publicó que Rivas Vaciamadrid volvía a verter en Valdemingómez. ¿Cuáles son los motivos de esta decisión?

Es una decisión que no viene de ahora, sino de unas gestiones que se ha venido realizando desde principios de esta legislatura. Nosotros, desde Rivas Puede, ya en 2015, estando aún en la oposición, presentamos una moción pidiendo el cierre de la incineradora, y el Gobierno en aquel momento ya estaba negociando la vuelta a Valdemigómez. En aquel momento la decisión del Pleno fue contraria a lo que planteábamos y continuaron las negociaciones, hasta que culminaron el pasado mes de diciembre, una vez superadas todas las inspecciones previstas por parte del Ayuntamiento de Madrid para revisar el tipo de basura que se iba a llevar.

Llevar las basuras a Valdemingómez, ¿sale más barato?

La tasa para verter en Valdemingómez es un poco más cara que la de Alcalá de Henares. Evidentemente, las condiciones que tiene Valdemingómez respecto a Alcalá no son las mismas: hemos estado viendo el vertedero de Alcalá, y allí los camiones entran directamente a verter al vaso, y en alguna ocasión han tenido que ir las máquinas a sacarlos de allí porque se quedan clavados. Por mucho que se quiera compactar, en el momento en el que hay agua los camiones se han quedado atrapados. El camino para llegar hasta allí tampoco era el más óptimo, lo que planteaba un problema de seguridad de los trabajadores que van allí con los camiones. Nosotros estamos pagando la tasa un poco más cara ahora, con el compromiso por parte de Valdemingómez de que esa basura no se incinera, sino que va a la planta de clasificación. Allí, los materiales que se pueden reciclar se apartan para su clasificación y los que no, se echan al vaso. Hay quien argumenta que eso es lo que dicen, y que puede no ser así, pero te tienes que fiar. Es como si vas a comprar fruta ecológica y la pagas más cara: tienes que fiarte de quien te la está vendiendo. La tasa de incineración es mucho más barata que la de vertedero, pero estamos pagando esta última para evitar que nuestra basura se incinere.

¿Llegará Rivas a la aplicar la estrategia de Residuos Cero?

Estamos trabajando en una política de residuos para el municipio de Rivas y estamos esperando a que la Comunidad de Madrid apruebe su famoso Plan de Residuos. Estamos barajando la posibilidad del quinto contenedor, porque ahora mismo en Valdemingómez sí se puede hacer esa discriminación, es decir, llevar todo lo que sea orgánico a la planta de compostaje. También estamos estudiando un servicio puerta a puerta de recogida de restos de poda, que está bastante avanzado; se está trabajando en el compostaje doméstico, que ya existía, y con nuevos proyectos, como los huertos urbanos, que van a tener su propia compostadora a la que se podrán llevar los restos. El problema es que todo esto necesita una supervisión por parte de algún técnico, porque, sobre todo si se trata de restos orgánicos, tiene que estar muy bien hecho para evitar olores. Esto no es una carrera de velocidad, sino más bien una maratón en la que hay que ir despacito para poder llegar a la meta, pero creo que estamos en el buen camino. Estamos trabajando también con Rivamadrid para tener nuestro propio plan de residuos y ver cómo implantarlo.

¿Cuáles son los planes municipales para la planta de Ecohispánica?

Esta planta, por lo que yo sé, nunca ha sido para tratar los residuos de Rivas; es una planta de I+D+i. Es decir, aquí lo que hacen son proyectos, pruebas… Que yo sepa, la última vez que estuvo funcionando de manera regular fue durante un mes, hace un par de años, porque estaban haciendo unas pruebas de gasificación, pero hoy por hoy, aunque hay un convenio, la planta está parada.

¿Y qué se va a hacer en el futuro con esta infraestructura?

Hará pruebas cuando tenga que hacerlas, pero no hay ninguna intención en un futuro próximo de que se ponga en marcha para el tratamiento de los residuos de Rivas.

¿Rivas es un municipio con problemas de contaminación atmosférica?

Esta ciudad sufre la contaminación atmosférica de Madrid. Cuando se vio el tema de la huella de carbono, se dio información a los medios de que las emisiones del Ayuntamiento de Rivas se han reducido un 80%. Nosotros lo que llevamos a cabo son políticas para, dentro de los recursos que tiene el propio Ayuntamiento, reducir al máximo las emisiones que se hacen a la atmósfera. Hace poco hemos presentado los nuevos vehículos de Rivamadrid. Evidentemente, al no tener la posibilidad de hacerlo de otra forma, se ha escogido diésel para algunos tipos de vehículos, pero en otros, cuando ha sido posible, se han elegido modelos eléctricos. En la medida de lo posible, apostamos por energías alternativas. De hecho, se han comprado nuevas sopladoras eléctricas y las que había de gasolina cada vez se usan menos; las primeras tienen menos potencia, pero no contaminan y hacen menos ruido. En cuanto al parque móvil, en el momento en el que empecemos a sustituir vehículos, apostaremos por otro tipo de energías. Está por ver si son vehículos híbridos o eléctricos, porque depende de para qué se use cada uno.

¿Qué otras medidas se están tomado para reducir las emisiones?

Se han presentado dos puntos nuevos de recarga de vehículos eléctricos por parte del Ayuntamiento; hay pocos vehículos en Rivas, pero ya tienen la posibilidad de cargarlo, y estamos trabajando para colocar otros cuatro puntos más de recarga de estos vehículos en el municipio. También estamos trabajando con Gas Natural, en principio, para ver la posibilidad de instalar una gasinera en Rivas. Para los vehículos de gran tonelaje de residuos sólidos urbanos, que no pueden ser totalmente eléctricos, sí hay energías alternativas, como el gas, y ya hay ejemplos en Madrid; es una energía testada que está funcionando. Estamos viendo con Gas Natural en qué parte del municipio se podría poner una gasinera/ electrinera para recarga de este tipo de vehículos, de forma que, si mediante concurso pudieran conseguirlo, los próximos vehículos de la empresa municipal fueran a gas natural. Se trata del mismo gas natural que tenemos en casa, solo que entra comprimido; es decir, que si yo tuviera un vehículo de estos, podría hacer esta instalación en mi casa con un aparato de compresión. Menos ruido, menos emisiones… No tiene nada que ver. Es un combustible seguro, inocuo para la atmósfera, y en el momento en que se calienta se empieza a soltar. También estamos apostando por BicinRivas; se ha colocado un nuevo punto en la biblioteca Gloria Fuertes, posiblemente durante este año podamos colocar entre dos y tres puntos más de bicicletas de alquiler, y también ayuda mucho que los camiones de residuos ya no vayan a Alcalá.

Hablando de BicinRivas, su número de usuarios no es muy alto. ¿Cuál es la estrategia para fomentar su uso?

La estrategia pasa por aumentar el número de puntos donde puedes dejar la bicicleta lo más cerca posible de donde vives o vayas. Por ejemplo, en la biblioteca Gloria Fuertes, que es un centro al que irá mucha gente, va a haber uno. Y, dada la situación geográfica de Rivas y las cuestas que hay, potenciaremos el uso de la bicicleta eléctrica. Estamos viendo las zonas de mayor densidad o en las que hay un núcleo que atrae mucha gente para colocar dos o tres puntos más a lo largo de 2018. Hay uno que va a ser casi inmediato, y los otros están en marcha. La aplicación de software también se va a cambiar para integrarla con otros municipios, como la capital.

José María Álvarez, en su despacho (©Diario de Rivas)

Hace algunos meses se anunció el sistema de medidores de calidad del aire, algunos de los cuales iban a ir en vehículos de la Policía Municipal

No está instalado todavía. Ahora mismo se está hablando con la empresa adjudicataria. Hay una limitación en cuanto a la colocación, porque son fondos europeos (Feder) y tienen que estar en la zona Oeste, por lo que los datos van a ser bastante similares. Así, estamos viendo la posibilidad de sacar algunos de esa zona para ver la media con el resto del municipio.

En cuanto al protocolo anticontaminación, desde el Consistorio ripense se dijo que el de la Comunidad era muy laxo.

El principal problema que veían nuestros técnicos en el protocolo de la Comunidad es que la zonificación no tenía mucho sentido. Se hizo una comisión de técnicos medioambientales de varios municipios que trabajan para presentar una alternativa a la Comunidad de Madrid. A nosotros lo que nos marca es que en Madrid salte el protocolo o en Getafe, y hay que tener en cuenta si hay aire, hacia dónde va… Se trabajará en otra alternativa, porque la que hay no nos convence.

¿Se plantean reducciones de velocidad puntuales o permanentes en Rivas?

Nosotros estamos muy condicionados por que el protocolo salte en Madrid. Nuestros vecinos que van a trabajar allí tienen como alternativa el transporte público, y no entendemos que se esté hablando de un protocolo de contaminación sin que haya un refuerzo de los transportes públicos. En la reunión que tuvimos en la Comunidad de Madrid, en noviembre de 2017, echamos en falta al Consorcio de Transportes, porque tiene mucho que decir. Rivas puede ser un aparcamiento disuasorio en los episodios de alta contaminación, pero Rivas tiene que tener unos transportes públicos que la permitan acceder a Madrid. Y el problema de Madrid no son los coches que hay de por sí allí, sino todos los que entran desde fuera. Si saltaran las alarmas en Rivas, según el protocolo que tendremos que hacer y someter a aprobación, habrá que reducir velocidad o tomar medidas. Y sobre todo, una cosa que no tiene en cuenta la Comunidad, que sí lo hace la capital, es la Agencia Estatal de Meteorología, que les envía las previsiones: es decir, hoy la contaminación puede estar al máximo, pero si hay previsión de lluvia mañana no hay que tomar medidas.

Otro problema medioambiental de Rivas son los vertidos en los alrededores de la Cañada. ¿Cómo está la situación?

Cada vez peor. El problema que tenemos con los vertidos, una vez depositados, es que como Ayuntamiento no podemos actuar si no es nuestro término municipal, aunque estén a medio metro. Hay buena sintonía con el Ayuntamiento de Madrid para que actúen; de hecho hubo una reunión con Pedro Navarrete (el Comisionado de la capital para la Cañada Real), la directora general de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, una persona del equipo del Comisionado regional y varios técnicos, y estuvimos viendo sobre todo la zona de detrás de la Casa de Asociaciones. Madrid dijo que iba a actuar, pero hay un problema legal, que es la titularidad de los terrenos. Finalmente, Madrid actuará de manera subsidiaria. Además, a ambos lados de la vía, aparte del Canal de Isabel II, pasa un gasoducto, y se les pidió ayuda para ver cómo podía pasar un camión de gran tonelaje. La intención es que empiecen a actuar cuanto antes. También se va a cortar el paso.

¿Hay vertidos en suelo de Rivas?

En Rivas hay vertidos porque la gente va dejando montoncitos de basura por todas partes; ocurre, por ejemplo, en el polígono.

El asfaltado de la Cañada Real, ¿puede provocar nuevos problemas de vertidos?

El asfaltado de la Cañada estaba incluido en el pacto. En cuanto a los nuevos vertidos, hemos hablado con Madrid y la idea es cerrar todo lo posible para que no puedan entrar. Dentro de nuestras posibilidades, la relación con la capital es muy buena y estamos hablando. La sintonía es buena; lo que hace falta es poder actuar.

Rivas tiene más del 70% de su superficie de Parque Regional del Sureste. ¿Cuáles son los principales problemas de las zonas naturales?

El mal uso que se hace de ellas. En zonas del parque regional ha habido vertidos también, aunque se han minimizado bastante. Se ha hablado con el parque para que lo limpien, pero tienen poco presupuesto. El problema de las zonas medioambientalmente protegidas es el uso que hacemos de ellas cuando las visitamos. Por ejemplo, la zona de Barca Vieja y El Piul es muy bonita para pasear y está protegida; hay especímenes incluso raros, pero hay gente que va con bicicletas fuera de las rutas marcadas o que suelta a los perros, que asustan a las aves, por ejemplo. Si se hace un uso responsable de estos parques no hay que llegar a más y lo conservaremos bien.

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