¿Te parece interesante? ¡Compártelo!

Escudo de los marqueses de Rivas de Jarama ubicado en la antigua casa consistorial de Rivas Vaciamadrid (Fuente: Diario de Rivas)

Escudo de los marqueses de Rivas de Jarama ubicado en la antigua casa consistorial de Rivas Vaciamadrid (Fuente: Diario de Rivas)

El edificio del antiguo ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid luce en su fachada un escudo de los marqueses de Rivas de Jarama desde su hallazgo en una finca rústica en los años 50 del siglo pasado, que se ha considerado durante 64 años el escudo original del municipio. Diario de Rivas desentraña una historia que podía haber provocado una revisión de todo el pasado de la ciudad para hallar sus verdaderos orígenes.

En la fachada del antiguo ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid lucen dos emblemas. Uno, el escudo que el historiador especializado en heráldica, Fernando del Arco, diseñó para el municipio en 1988 (fue sustituido en 2003 por el actual al considerarse que “no tenía ningún vínculo real con el pasado de Rivas del Jarama y Vaciamadrid, a pesar de que sugería referencias históricas”, según explicó en Pleno el exalcalde José Masa, y “presentaba varias disfunciones, entre ellas, que el elemento icónico principal, el castillo, carecía de referentes reales o históricos”, añadía Rafael Celda, el diseñador de la nueva heráldica ripense). El otro, un misterioso emblema del que apenas los más antiguos del lugar sabían que se había instalado en el edificio municipal cuando Regiones Devastadas construyó el nuevo casco en los años 50 del siglo XX y que la poco atendida memoria oral de los más ancianos que quedan en la ciudad apenas podía ubicar con seguridad.

En efecto, la única referencia a dicho escudo es un registro de la sesión plenaria del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid del 10 de marzo de 1954 en el que Alcaldía aceptaba la donación de una piedra labrada de considerables dimensiones por parte de Luis Martín Mauricio, que la había hallado en su finca, denominada registralmente como ‘Rivas’. El Consistorio, según el acta consultada por este periódico digital, consideraba que en dicho emblema figuraba esculpido “el escudo de este término municipal” y ordenaba las gestiones pertinentes con la Dirección General de Regiones Devastadas para la colocación de dicho escudo en alguno de los edificios públicos que se estaban construyendo. Finalmente, acabó en la fachada del edificio consistorial, entonces por estrenar.

El misterio del escudo se ahondaba al certificar a este diario digital la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, Corporación de Derecho Público de la Comunidad de Madrid que actúa como órgano consultivo en este tipo de materias por decreto regional, que el símbolo citado no figuraba ni en las Relaciones Topográficas de Felipe II, ni en la colección de sellos en tinta del Archivo Histórico Nacional; y que, además, la propia Alcaldía ripense había reportado en 1876, como hacían las localidades que carecían de escudo propio, un sello con las armas genéricas de España, con un cuartelado de Castilla y León, entado en punta de Granada, las flores de lis de la dinastía borbónica en el centro, y timbradas por la corona real. Es decir, un escudo que ni la gente ni la historia recordaban, pero que podía poner en jaque la historia de un pueblo.

Dos marquesados para un pueblo

Diario de Rivas se propuso recomponer este arduo rompecabezas y ha contado para ello con la ayuda de la Real Academia antes citada y el Grupo de Estudios del Parque Lineal del Manzanares. Tras analizar la composición de cada uno de los elementos del blasonamiento, su definición técnica provisional planteada por la Real Academia, a la espera de estudios en profundidad, sería la siguiente: “Escudo medio cortado y partido: 1º, contracuartelado: primero, de gules, un león rampante de oro, coronado; segundo, de azur, tres torres de oro mal ordenadas; tercero, de azur, un creciente ranversado de plata; y cuarto, de plata, un árbol arrancado de su color y a su pie, atado a su tronco, un oso también de su color. 2º, contracuartelado: primero y cuarto, de sable, un Cordero Pascual de plata, portando una bandera de lo mismo; segundo y tercero, de azur, dos torres de oro, surmontadas de una estrella de lo mismo. 3º, jaquelado de quince piezas, de oro y de veros; bordura componada de Castilla y de León. Bordura general partida: 1º, de gules, cargada de trece estrellas de oro; 2º, de azur, cargada de trece veneras de plata. Lleva acolada cruz de Santiago de gules, y al timbre, corona abierta”.

La investigación pudo determinar que el escudo pertenecía al segundo marqués y señor jurisdiccional de Rivas de Jarama, Luis Nicolás Manso de Velasco y Martínez de Cenzano. No hay que confundir el marquesado de Ribas del Jarama con el marquesado y posterior ducado de Rivas de Saavedra. Ambas familias tuvieron un pleito por la titularidad del señorío ripense en el siglo XVIII, debido a que, en 1701, en pleno reinado de Felipe V se creó el marquesado de Rivas de Jarama para otorgárselo a Antonio de Ubilla, secretario de despacho universal y notario mayor del reino de Carlos II, cuando ya existía el marquesado de Rivas de Saavedra, que ostentaba en ese momento su segundo titular, Francisco José Ramírez de Saavedra y Agramonte. El proceso judicial se resolvería casi un siglo después con la creación del ducado de Rivas de Saavedra, cuyo primer titular fue Juan Martín Pérez de Saavedra y Ramírez, gentilhombre de Cámara de Carlos IV. Esta decisión no extinguió el marquesado de Rivas de Jarama.

Escudo de los marqueses de Rivas de Jarama ubicado en la antigua casa consistorial de Rivas Vaciamadrid (Fuente: Diario de Rivas)

Escudo de los marqueses de Rivas de Jarama ubicado en la antigua casa consistorial de Rivas Vaciamadrid (Fuente: Diario de Rivas)

Galeones de Manila

La actual marquesa titular de Rivas de Jarama y condesa de Albercón, María de las Mercedes van Moock-Chaves y Guardiola, descendiente de esta rama familiar de los Manso de Velasco, confirmó la investigación de este diario digital. El emblema perteneció a dicho marqués, miembro de la Orden de Santiago, exalcalde de Torrecilla en Cameros y sobrino de José Antonio Manso de Velasco, conde de Superunda —con el que comparte heráldica— y virrey de Perú, famosísimo en su época por la reconstrucción de la ciudad de Lima tras el terremoto y posterior tsunami que asoló la ciudad en 1746. “El segundo marqués de Rivas de Jarama había sido general en la Carrera de Indias de los galeones de Manila. Había tenido el acierto de sortear en varias ocasiones en el océano Pacífico al almirante inglés George Anson, defendiendo la carga del navío Nuestra Señora de Covadonga, que fue capturado en época de su sucesor, el general Montero. Fue la captura de mayor monto en la historia de las Indias“, explica Van Moock-Chaves, antes de incidir en que el escudo estuvo colocado en una casona que construyó su antepasado en Rivas en 1763. Según el plano de edificios nobles de Ribas, de 1870, figuran al menos tres propiedades de este marquesado en el municipio, de las que dos contaban, al menos sobre plano, con edificios con dos pisos y parcela. Es decir, donde probablemente figuraba este escudo.

Según la información que maneja la marquesa sobre sus antecesores, el señorío de Rivas de Jarama fue ejercido pacíficamente hasta la abolición de los señoríos en 1837. No obstante, el Estado reconoció al cuarto marqués, Rafael Manso de Velasco y Domonte, hasta su fallecimiento en 1871, las alcabalas de la villa. Las tierras que poseía la familia, más de la mitad de lo que era el antiguo señorío, fueron vendidas por la condesa consorte de Albercón, ya fallecida, Mercedes de Chaves y Pérez del Pulgar, y sus hermanos, a finales de la década de 1920. El Archivo municipal de Rivas Vaciamadrid no dispone de documentación sobre la transacción, ni la identidad del que adquirió dicha parcela, ni ninguna cartografía que pueda indicar dónde pudo estar ubicada dicha finca. Solo se sabe que, menos de 30 años después, el último vestigio histórico de la misma acabó presidiendo la fachada del edificio consistorial del municipio.

Agradecimientos: Grupo de Estudios del Parque Lineal del Manzanares (en particular, los historiadores Ángel Matías y Vicente Núñez), Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía, Diputación de la Grandeza de España, Orden de Santiago, Archivo Municipal de Rivas Vaciamadrid, María de las Mercedes van Moock-Chaves y Guardiola y su familia, el historiador Santiago Rodríguez, y los periodistas Amadeo Rey y Aurora García Mateache (ambos del diario La Razón) y José Luis Corretjé (exdirector de Comunicación del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid).

Más informaciones sobre la historia de Rivas Vaciamadrid:

La agonía del castillo olvidado de Ribas de Jarama

La casa del ‘rey de la comarca’

Urbanización Pablo Iglesias: el barrio de los rascacielos ‘tumbados’

40 años de Covibar: del desierto al barrio

80 años de la batalla del Jarama: del alzamiento a la guerra total

Tren de Arganda: el vapor que trajo la modernidad al Sureste

José Masa: “Rivas nunca fue un municipio despilfarrador”

Antonio Serrano: “El PSOE tiró la casa por la ventana y Rivas quedó en bancarrota en 1991”

Eduardo Díaz: “No pude hacer casi nada como alcalde porque los días se consumían en broncas”

Francisco de Pablo: “Rivas se planeó como un San Francisco a trece kilómetros de Madrid”

Vox desembarca en Rivas

Luis García, coordinador de Vox Rivas Vaciamadrid: “Hace falta una auditoría en el ayuntamiento”

¡Tenemos canal en Telegram!

Además de seguirnos en Facebook y Twitter, puedes enterarte de todas las novedades de Diario de Rivas en nuestro canal de Telegram. Suscríbete y recibirás las actualizaciones directamente en tu móvil. ¿A qué esperas?

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!