¿Te parece interesante? ¡Compártelo!
Aída Castillejo, portavoz de IU-Equo-Más Madrid en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid

Aída Castillejo, portavoz de IU-Equo-Más Madrid en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (©Diario de Rivas)

La consulta ciudadana y el crecimiento de la ciudad, las zonas de bajas emisiones, los proyectos de aquí al final de la legislatura… La portavoz de IU-Equo-Más Madrid en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, Aída Castillejo, analiza estas y otras cuestiones de actualidad en esta entrevista, que da comienzo a un ciclo de encuentros con los portavoces de las distintas fuerzas políticas representadas en el Consistorio ripense.

Atenea Óptica Optimetría

La suspensión de licencias urbanísticas en el Cristo de Rivas y la consulta para repensar la ciudad han suscitado críticas. IU lleva en el gobierno de la ciudad 30 años. ¿Por qué se hace esto después de que la ciudad haya crecido de manera exponencial?

Hace un año, dije que Rivas Vaciamadrid no había tenido un crecimiento desmesurado, y lo mantengo, porque IU lleva 30 años gobernando y haciendo ciudad. Además hablamos de que nuestro PGOU estaba aprobado por la Comunidad de Madrid, como los del resto de los ayuntamientos, y estábamos abiertos a revisarlo con la participación de la ciudadanía, y justo en esas estamos. ¿Por qué ahora? Si la Comunidad de Madrid se hubiera hecho cargo de las competencias que tiene, no habríamos llegado a este colapso. La realidad es que somos la única ciudad de la corona metropolitana que no tiene un hospital, que está en Arganda; que las infraestructuras educativas son escasas. Nos dicen que no somos capaces de prever el crecimiento y no es verdad, porque siempre vamos a la Comunidad de Madrid con previsiones de crecimiento ciertas a varios años vista; no vamos a decirles que mañana vienen 3.000 vecinos nuevos y necesitan un colegio, sino que vamos con anticipación y la realidad es que, cuando llegan las nuevas infrastructuras educativas, ya están colapsadas antes de que se construyan y necesitamos las siguientes. El acceso a la M-50 va a ser una realidad, pero no tenerlo hace que esta ciudad siga sufriendo el colapso. Todas estas cuestiones, que no son competencia municipal, nos llevan a coger la única herramienta que sí tenemos como administración local, que es el parón para repensar. Esta es la ciudad que tenemos: Rivas se termina de aquí a nada, porque por suerte tenemos el Parque Regional del Sureste, que nos limita el crecimiento. ¿Cómo queremos terminar la ciudad? 30 años de gobierno de la izquierda han dado como resultado esta ciudad de la que nos sentimos tan orgullosas y orgullosos, y este es el momento en el que decidimos cómo queremos cerrarla. Podríamos hacerlo como equipo de gobierno, pero hay iniciativas sociales y vecinales que nos invitan a esto. Esta ciudad está acostumbrada a construirse desde la participación ciudadana y cada vez nos llegan más iniciativas: desde, por supuesto, las que reclamamos a la Comunidad, hasta otras que son de nuestra competencia, como parques caninos, instalaciones, vecinos y vecinas que crean asociaciones para denunciar la situación en sus barrios, que carecen de espacios vecinales, y quieren cambiar el uso de parcelas para crear parques o plazas. Por todo eso necesitamos revisar el plan general. Es el momento de hacerlo como sabemos hacerlo en Rivas: de manera consensuada y participada con la ciudadanía.

Al margen de los resultados que arroje la consulta que se está celebrando, ¿cuál es, a priori, la idea de IU para esta ciudad?

A priori es apostar por parar a pensar, precisamente para darnos un tiempo y un espacio de deliberación con la ciudadanía. Todas las aportaciones que vengan las acogeremos como propias como espacio político, porque tenemos la representación política pero queremos tener también la social, y solo hay una manera de construirla, que es esta, con espacios de participación. Hacerlo de otra forma, preguntar a la gente qué quiere hacer y luego no hacerlo, sería engañar a quienes nos quieren hacer aportaciones. La opción de IU es parar a repensar nuestra ciudad y, a partir de ahí, hacer otra consulta ciudadana en la que todo lo que llegue sean aportaciones, que habrá que estudiar técnica y políticamente, ya que tenemos líneas rojas. Por poner un ejemplo un poco loco, podrían pedir que nos ‘comiéramos’ parte del Parque Regional del Sureste, pero eso no va a suceder.

El alcalde decía que quería mantener las licencias paralizadas el menor tiempo posible. Hay familias que han resultado perjudicadas porque habían invertido y comprometido ya una vivienda. ¿Qué les diría?

A quienes quieren venirse a vivir a Rivas, les diría que lo que queremos hacer es parar para que aquellas razones por las que querían venir a vivir sean una realidad. Aquellas parejas jóvenes que quieren venir, o con la idea de crear una familia, lo hacen por nuestros coles, y eso ya no sucede: queremos que vengan con los derechos garantizados. Ahora sabemos que hay familias que vienen a vivir aquí y puede que no tengan plaza en el colegio cercano a su casa, sino en la otra punta de Rivas o en otro municipio; y como esto, los centros de salud y otras cuestiones. Algunas de ellas, tan evidentes como que necesitamos hacer espacios de encuentro vecinal en la ciudad: todo eso que le gusta a quienes quieren venir a vivir, es lo que tenemos que garantizar que siga existiendo. Y luego, otra parte, que es la responsabilidad de las constructoras, que no deberían poder pedir dinero por adelantado a nadie sin tener la licencia concedida. Si detrás de eso hay que apoyar a esas familias, lo haremos, pero son dos mensajes muy distintos: uno, decirles a las familias que lo que estamos haciendo es garantizar que las razones por las que te vienes a vivir a Rivas las vas a tener, sin menoscabar a quienes ya viven aquí, y otra, a las constructoras: no se puede pedir dinero por adelantado para algo que no sabes si va a ser una realidad. Y siempre hemos dicho, cuando lanzamos la idea de la consulta, que queríamos que esto durara el mínimo tiempo imprescindible. Si esto se judicializa, ya no va a ser el mínimo tiempo imprescindible: puede llevar el tiempo que el sistema judicial determine, que sabemos que en este país, además, muy ágil y rápido no es.

Además de la sanidad y la educación, están el transporte y los servicios municipales, a los que también se les rompen las costuras…

A los servicios municipales hace ya tiempo que se les rompen las costuras. En algún momento tendremos que empezar a hablar de que estallan, pero esto es más una petición al Gobierno central, que está trabajando en ello, de poder crecer en plantilla. Ahora mismo, si preguntas a cualquier servicio municipal, te va a decir que tiene una necesidad real de personal. Ahora, con los planes de trabajo temporal, vamos a reforzarlos, pero necesitamos poder crecer y que la tasa de reposición aumente, porque si no, esos servicios, por los que también hay mucha gente que quiere venir a vivir a Rivas, no vamos a poder garantizarlos tampoco. Yo ahora mismo no sabría decir un servicio municipal que no necesite refuerzo de plantilla, porque como llevamos tantos años sin poder crecer y ha seguido viniendo gente a vivir, necesitamos reforzarlos, como haría cualquier empresa cuando le crece la demanda. Si no te permiten contratar a gente y cada vez tienes que prestar más servicios, llega un momento en el que no llegas a todo. A nuestros servicios municipales les pasa lo mismo.

Acaban de poner en marcha el Plan de Economía Circular. Para IU-Equo-Más Madrid, ¿cuáles son los objetivos a corto plazo en este marco?

Creo que se ha enfocado de manera bastante interesante en los debates que acabamos de tener en el marco de las jornadas de economía circular. El otro día celebramos un foro de partidos, porque se trata de aprender de todo el mundo. Podríamos haber hecho un plan de economía circular como equipo de gobierno, pero queríamos tener uno que beba de todas las experiencias que hay. Tuvimos a representantes desde Podemos, con Jesús Santos, que lleva ESMASA en Alcorcón, hasta miembros del Gobierno de la Comunidad de Madrid, que son posiciones políticas antagónicas. Estaba también PSOE, IU e Equo y Más Madrid. A corto plazo, queremos generar el mayor programa posible y es interesante aprender de lo bueno y también de lo malo, como en Valencia. Allí vimos cómo la Generalitat estaba haciendo un trabajo que ojalá aquí hiciera alguien también, para aprender de sus errores, porque cuando emprendes proyectos tan importantes como este, se cometen errores. Poder aprender de los errores de otros municipios que lo están desarrollando nos viene bien para poder hacer mejor nuestro plan de economía circular.

Aída Castillejo, portavoz de IU-Equo-Más Madrid en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid

Aída Castillejo, portavoz de IU-Equo-Más Madrid en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid (©Diario de Rivas)

¿Un error fue la planta de Ecohispánica?

No, yo creo que son proyectos que a veces hay que iniciar para saber a dónde nos llevan. Que luego haya que modificarlo, o incluso cambiar su uso por completo, entra dentro de lo posible, pero embarcarnos en proyectos nuevos que no sabemos cómo van a resultar no se puede considerar un error, sino un aprendizaje sobre cosas positivas y negativas, pero aprendizaje en todo caso.

Hablando de aprendizaje, ahora que se plantea repensar Rivas Vaciamadrid, ¿qué cosas cambiaría IU? ¿Qué han aprendido en este tiempo?

Hacer revisionismo nunca es bueno. Si preguntas a alguien que vino a vivir a Covibar, si nos hubiéramos quedado solo con este barrio y con Pablo Iglesias habríamos tenido una ciudad súper amable y tranquila, en la que no habríamos tenido algunas cuestiones y nos habrían faltado otras. Por ejemplo, algunas de las grandes empresas que se han venido a Rivas no estarían si este parón lo hubiéramos hecho a finales de los 90 o principios de los 2000. Crecer como ciudad significa crecer en muchas cuestiones, positivas y negativas. Echando la vista atrás, IU está orgullosa de estos últimos 30 años de la ciudad, de la ciudad que hemos construido entre todas y todos. ¿Qué hemos aprendido? Cómo se construye una ciudad, cómo se combate a aquellos que no quieren que esa ciudad se siga construyendo, y a construir na ciudad entre todos y todas. No sé cuántas ciudades podrían decir esto, pero el tejido social de Rivas, que es capaz de movilizarse cuando la ciudad necesita algo y no está siendo atendida, sea competencia autonómica o municipal, es algo de lo que no sé si muchas ciudades se puedan vanagloriar. IU aprende cada día de cómo se construye una ciudad por y para su ciudadanía.

¿Qué tal funciona el pacto de gobierno con PSOE y Podemos?

Muy bien, tal y como sabíamos que iba a ir. Cuando se juntan tres fuerzas progresistas de gobierno sobre una realidad que se comparte y sobre todo sobre un pan de trabajo qu etambién se comparte, el éxito casi está garantizado. Con Podemos ya teníamos una experiencia de trabajo conjunto, y por eso también fue más fácil que entraran en el gobierno; ya sabíamos que trabajábamos bien juntas y lo seguimos haciendo. Y el PSOE tardó un poco más, precisamente porque teníamos que asentar muy bien si compartíamos la realidad de nuestro municipio y cuál era la hoja de ruta para esta legislatura. Y una vez hecho esto, lo siguiente era ponernos a trabajar. Y como compartíamos qué queríamos hacer con Rivas, está yendo muy bien, porque de cara hacia afuera estamos demostrando que la izquierda puede trabajar unida y seguir gobernando para la gente.

Hay voces que critican a las fuerzas de izquierdas del gobierno de la ciudad debido a las últimas colaboraciones con empresas, como el centro concertado de formación sanitaria o el centro deportivo Supera en La Luna, así como las contrataciones de servicios municipales con empresas. Reclaman que se profundice en lo público. ¿Qué les diría?

Este es un mantra de lo que se nos viene echando encima a la izquierda: la izquierda no quiere acabar con lo privado. La colaboración con HM, en realidad, es que compró un suelo y construyó un hospital privado en nuestro municipio. De ahí podemos sacar puestos de trabajo, generación de riqueza en la ciudad, el importe de la compra del suelo… ¿Eso quiere decir que dejamos de reivindicar la sanidad pública? Nunca jamás. Seguimos reivindicando nuestro cuarto centro de salud, llamando casi semanalmente a la Consejería de Sanidad, que desde hace dos años y medio iba a tener el Plan Funcional en marcha y aún no lo tiene. Que vengan empresas privadas, compren suelo, aporten riqueza y empleo a nuestro municipio no nos separa ni un ápice de la reivindicación de servicios públicos, sean en el entorno que sean. Podría pasar también que un inversor privado comprara un suelo para hacer un colegio privado, y eso no nos quitaría para seguir reivindicando la educación pública.

Estamos en 2021, y en el ecuador de la legislatura, pero buena parte de ella ha estado marcada por la pandemia. ¿Qué balance hace IU-Equo-Más Madrid de lo que llevamos de esta legislatura, y qué objetivos quiere conseguir de aquí a 2023?

Como balance, ha sido una legislatura muy rara. La pandemia nos puso a todos en una situación desconocida, tanto en lo que se refiere al partido como en lo que tiene que ver con la institución. Ha sido un proceso muy duro, del que seguramente hayamos aprendido más que en cualquier otra legislatura, o en varias legislaturas juntas, porque se puso en riesgo todo lo que tiene que ver con los servicios públicos, que son la máxima garantía que tenemos como ciudad. Se mantuvieron, por supuesto, pero de esto sacamos un aprendizaje brutal, que se ‘come’ casi la legislatura: todo lo que teníamos pensado hacer en este año y medio queda apartado porque tienes una situación acuciante. Aquello de que ‘lo urgente se come a lo importante’: la pandemia se ‘comió’ todo lo demás. Yo creo que el balance es positivo, hemos salido de la pandemia sin dejar a nadie atrás: como ciudad lo hemos conseguido, también, gracias a la implicación de las entidades sociales, y debemos hacer un balance positivo de cómo hemos salido de esta. El aprendizaje ha sido brutal, pero los resultados también son para sentirnos orgullosos y orgullosas como ciudad. Y para lo que queda de legislatura, pararnos a pensar Rivas es el objetivo fundamental, también para las legislaturas venideras. Pararnos a pensar Rivas no significa pensar si en el barrio de La Luna o en el Cristo ponemos un parque infantil más, sino que recorramos la ciudad en 360 grados y pensemos cómo va a ser y lo que ya es. No es un proceso de año y medio, ni siquiera de una legislatura, sino ponernos deberes para las próximas legislaturas, se siente quien se siente en el gobierno de la ciudad. Cuando la ciudadanía nos diga qué queremos hacer con la ciudad, cómo queremos cerrar Rivas, en realidad nos estamos poniendo deberes para el futuro de la ciudad como agentes sociales, como ciudadanía y como gobierno.

La decisión de paralizar las licencias en el Cristo de Rivas, o las Zonas de Bajas Emisiones, han sido dos decisiones recientes que han levantado polémica. ¿Temen desde IU que les pasen factura en 2023?

En política, si no tomas decisiones por temer que te pasen factura, el inmovilismo nunca ayuda; es más, es muy peligroso. Somos el espacio político que representa venir a las instituciones a cambiar las cosas, a gobernar para la gente. En Rivas Vaciamadrid llevamos 30 años en este cambiar las cosas, pero no tomar decisiones por miedo a equivocarte ya es un error; el inmovilismo ya te va a pasar factura. Creo que ambas, las ZBE de entornos escolares seguros, daría para una entrevista entera, pero me aprece fundamental enfocarlo hacia el objetivo que perseguimos, que es recuperar el espacio público. Cuando éramos pequeños, la gente que es de mi generación y hemos vivido en Rivas toda la vida, yo me iba a mi casa sola, porque tenía el cole al lado de mi casa (yo sí pude estudiar en la escuela más cercana a mi domicilio), y también porque no había tantos coches, no se generaba esa sensación de inseguridad o de miedo, se había trabajado la autonomía infantil porque había espacios que la garantizaran, y todo eso lo estamos perdiendo frente a algo tan cruel como el vehículo privado propio. Estamos discutiendo sobre si mi vehículo privado, propio, tiene más poder en el espacio público que un niño o una niña en su ciudad. Este volver a que los niños y las niñas invadan las calles, en lugar de los coches, es un objetivo clave de las Zonas de Bajas Emisiones. Y por supuesto, con la parte de la contaminación y lo que supone tener los coches en las puertas de nuestros colegios. Hay un montón de estudios de otras ciudades que lo están haciendo, que identifican con la cantidad de cigarros que supondría que fumara un niño, y cuando estas cuestiones se ponen negro sobre blanco nos damos cuenta de lo que estamos generando en los entornos de los coles. Esto efectivamente, da para un debate monográfico.

¿Y la paralización del crecimiento de la ciudad?

De lo que se trata es de eso, de repensar esta ciudad, de plantearnos a nosotros mismos y nosotras mismas cómo queremos que sea esta ciudad, de la que nos sentimos orgullosos y orgullosas y queremos seguir sintiéndonos así. Y sobre todo, de la que queremos que se sientan igual de orgullosos y orgullosas quienes se vienen a vivir. Y al final, para eso, tenemos que parar un poco; que no pasa nada por parar un poco a veces, como en nuestra vida diaria, para repensar y empezar a construir desde ese repensar.

Como concejala de Cultura y Fiestas, ¿cómo valora las fiestas de septiembre?

Por los conciertos han pasado 21.000 personas. Aún estamos haciendo el conteo de lo que hay que añadir respecto a las casetas, los espectáculos, las orquestas, las atracciones infantiles, todo lo del Casco… y no tenemos el dato cerrado. Hay ayuntamientos que tomaron otra decisión, que yo respeto muchísimo, pero nosotros tenemos tenemos un Pacto de Ciudad que recoge que no se suspenderán los eventos, sino que en el peor de los casos, se reprogramarán. Además, detrás de cada concierto, cada orquesta, se mueve muchísimo empleo, posiblemente de los agentes que han estado más castigados en esta pandemia. No hablo solo de los conciertos, que también, pero detrás de esos nombres no estamos hablando de Zahara, Vetusta Morla o Robe, sino de técnicos; de familias que viven de las atracciones y que llevaban mucho tiempo parada y seguía pagando su hipoteca y tenía que seguir dando de comer a sus hijos e hijas. Es verdad que hay quien se ha centrado en otros sectores; yo creo que hay que pensar en todos. Y hay otra cosa: necesitábamos vivir en carne propia que se puede volver a la normalidad, con una mascarilla, a sentarnos a tomar una caña. Si puedo hacerlo en el bar de debajo de mi casa, ¿por qué no puedo hacerlo en mis fiestas, si además eso supone que reactivamos otros servicios, y además ayudamos a las entidades que montan sus casetas? Yo sé que muchas entidades han montado sus casetas solo por empujarnos a que eso fuera una realidad, y yo se lo agradezco enormemente, porque sin ellas estas fiestas no habrían sido una realidad. Entidades que han ganado una cuarta parte, o menos, de lo que suelen ganar en las fiestas de mayo, pero que aun así empujaron y dijeron: ‘Si vosotras tiráis, nosotras tiramos, porque queremos recuperar nuestras fiestas’. Otros municipios han decidido no hacerlo y yo lo respeto muchísimo. Por suerte, hace mucho tiempo que las fiestas de Rivas no se circunscriben a los eventos taurinos, por lo que ese no es nuestro debate; también decían que iban a subir los datos de Covid y a la vista está que no es así, que pueden hacerse unas fiestas seguras, que las hemos tenido, y que gracias a la implicación de muchísimas entidades y mucho trabajo técnico, hemos tenido unas fiestas que hemos podido disfrutar con mascarilla, pero con casi total normalidad, como las que podemos disfrutar en mayo.

Es posible que las próximas fiestas no estén sujetas a tantas restricciones, pero si hubiera necesidad de volver a controlar aforos, ¿volverán a recurrir al sistema de reserva previa gratuita?

A día de hoy, no existirían esas restricciones, por lo que todo indica que en las próximas fiestas podremos consumir libremente en las casetas. Ahora mismo, lo unico que se marca es que si no se puede guardar la distancia de seguridad, se utiliza la mascarilla, pero ya no tendríamos que usar ese sistema de reservas. Nos movemos siempre en el escenario de que en mayo tendremos unas fiestas como las conocíamos; obviamente, tenemos un plan B reservado de toda esta experincia acumulada en estas fiestas. Había otra opción, que era el control de aforo. El problema es que según la normativa de la Comunidad de Madrid, en nuestro recinto podían entrar 800 personas, y ese fue el número que dividimos entre el número de casetas para determinar cuántas mesas y sillas instalaban No podíamos garantizar que, si dejábamos entrar a 800 personas, no se acumularían 2.000 en la puerta, agolpadas y aglomeradas, esperando a que salieran dos por una puerta para entrar dos por la otra. Incluso, después de un concierto, las 7.000 personas que estaban en el Miguel Ríos, no podíamos arriesgarnos a que se dirigieran a la puerta de las casetas para que después solo entraran 800. Otros ayuntamientos que han hecho control de aforo nos manifestaban que el problema se producía en las entradas, en los accesos. La Comunidad de Madrid lo único que nos pedía era que no hubiera aglomeraciones, que es lo que hemos estado evitando todo este tiempo. Por eso los espacios entre asientos entre conciertos, por eso el espacio entre las casetas, que han sido más pequeñas pero con terrazas mayores para poder distribuir las mesas con distancia suficiente… Había otro modelo, pero creemos que el de la cita previa era el más seguro. Obviamente, tiene inconvenientes, y es que la gente puede reservar y luego no ir. Y esto nos está sucediendo en todas las citas previas que lanzamos. Creo que parte de la responsabilidad individual de cada persona que, igual que sacas ocho entradas para un espectáculo familiar por si acaso vienen más amiguitos, a lo mejor hay que garantizar quién va a sacar las enteradas justas o incluso cancelar la cita previa. No sé si hay soluciones mejores; posiblemente sí, pero lo que sí creo es que vamos hacia unas fiestas de mayo lo más normalizadas posible.

Se ha reactivado ya la programación cultural…

Fuimos de los primeros en hacerlo, pero ahora sí, tenemos toda la programación al 100%, la que tenemos y la que viene: la Semana de la Juventud, el lesGaiCinemad, el Coñumor, la Feria del Libro… No nos acordamos de lo que era esta ciudad en cuanto a programación, y cuando te viene de golpe piensas: qué agobio, pero qué bien que volvamos a la normalidad, a la reprogramación y a encontrarnos en torno a las actividades, que además impulsa y demanda el tejido asociativo de la ciudad.

¿Cuántos afiliados tiene IU Rivas?

Más de 200, entre afiliados y simpatizantes.

Está pendiente la inauguración del futuro local de IU, que, tal y como anunciaron, estará ubicado en el Centro Cívico Covibar…

En la parte de abajo. No lo hemos inaugurado porque vamos a hacer una pequeña obra. Quienes lleven tiempo en nuestro municipio recordarán el videoclub al que se accedía junto al Banco Popular, que a su vez tenía acceso por detrás. Son dos locales y tenemos que hacer obra. Lo inauguraremos haciéndolo coincidir con los 30 años de gobierno de IU en nuestra ciudad. Y también con un objetivo muy claro de no marcharnos del barrio de Covibar: nos fuimos de nuestro anterior local porque considerábamos que no estaba en las mejores condiciones, y nos vamos a otro mejor, pero nuestra intención siempre ha sido quedarnos en el barrio de Covibar…

… A pesar de las diferencias que han tenido en los últimos años con la cooperativa Covibar.

Más que a pesar de eso, gracias a la buena sintonía que tenemos ahora con ella. Yo agradezco enormemente el trabajo conjunto que estamos desarrollando con ella desde hace muy poquito, tanto por IU como a nivel institucional. Ha habido un cambio de posición y de comportamiento por parte de la cooperativa que nos ha devuelto a la sintonía que siempre habíamos tenido con ella.

¿A qué se debe esta vuelta a la sintonía?

Eso habría que preguntárselo a la cooperativa, porque ni IU ni el Ayuntamiento de Rivas hemos cambiado un ápice nuestra manera de colaborar con ella. Yo me quedo con que volvemos a la buena sintonía y eso hace posible que desde la institución podamos llegar a acuerdos con ella, sobre programas que ya no estaban y que han vuelto al barrio. Se han retomado algunos servicios y otros se van a ampliar.

Volviendo al aniversario de los 30 años de gobierno de IU en Rivas, ¿van a organizar algún acto para conmemorarlo?

Algo haremos, pero de momento no queremos desvelar mucho. Sin duda uno de los hitos era la inauguración de nuestra sede, que queremos que esté muy basada en cómo ha ido cambiando la ciudad en estos 30 años de gobierno, y tenemos algunas ideas más que no puedo desvelar. Queremos recoger lo que IU debe a esta ciudad, que si IU en Rivas también ha crecido y ha sido un ejemplo para nuestra organización más allá del término municipal, también ha sido por la ciudad que tenemos. Queremos devolver a la ciudad todo eso que nos ha dado y recoger ese trabajo que hemos desarrollado en 30 años, que no ha sido poco; de muchísima gente que ha pasado por aquí, de muchísimas personas que la organización situó en muchos lugares y espacios de nuestra organización y que han hecho posibles estos 30 años de gobierno.

Otras noticias:

Pedro del Cura, alcalde de Rivas Vaciamadrid: «Limitaremos la velocidad a 30 km/h en todas las vías urbanas de la ciudad»

Aída Castillejo, portavoz de IU-Equo-Más Madrid: «No ha habido desmesura en el crecimiento de Rivas»

¡Tenemos canal en Telegram!

Además de seguirnos en Facebook, Twitter e Instagram, puedes enterarte de todas las novedades de Diario de Rivas en nuestro canal de Telegram. Suscríbete y recibirás las actualizaciones directamente en tu móvil. ¿A qué esperas?

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!