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Supuestos excrementos de gatos en el patio del CEIP José Iturzaeta

Excrementos de gatos en el patio del CEIP José Iturzaeta (foto: cedida).

Algunas familias con hijos e hijas que cursan el segundo ciclo de Educación Infantil (3-5 años) en el CEIP José Iturzaeta alertan de que los miembros de una colonia protegida de gatos se cuelan en el arenero del patio y hacen en él sus deposiciones, entremezclándose estas en la arena y resto de espacios donde juegan los pequeños. El ampa del centro es consciente de la situación, y de hecho ha movilizado al Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, que está intentando buscar una solución satisfactoria. 

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Cuenta Santiago, padre de tres alumnos del colegio José Iturzaeta, que los gatos están ubicados —la primera gatera se encontró en el curso 2017-2018— en un descampado fuera del colegio, en la parcela que hace esquina entre la calle de Pilar Miró y la calle de Bernardo Atxaga, pero que se cuelan dentro del colegio. Concretamente, en el arenero del patio de Educación Infantil. “Esto ha supuesto que algunos niños y niñas lleguen a casa con excrementos de gato en sus bolsillos, con el riesgo que ello conlleva”, señala.

Por este motivo, las familias llevan tiempo solicitando a distintas instancias —dirección del centro, ampa, Ayuntamiento de Rivas, Sanidad y Educación— que se ponga solución a lo que consideran un «riesgo para la salud» del alumnado más pequeño del centro. La Comunidad de Madrid, por su parte, atribuye la responsabilidad al consistorio ripense. “Nos dicen que la gestión de esos terrenos son responsabilidad del Ayuntamiento”, asegura Santiago.

Un excremento de gato dentro del CEIP José Iturzaeta, según las familias

Un excremento de gato dentro del CEIP José Iturzaeta. Foto cedida por las familias.

Posibles soluciones

Las familias solicitan al Ayuntamiento de Rivas que cambie de sitio a la colonia de gatos. “Por supuesto, sin perjudicar a los animales, pero creemos que si se les mueve de sitio no habría problema. Y si no funciona, pues ya se vería”, apunta Ricardo. “Lo que pasa es que el Ayuntamiento argumenta que no puede mover a la colonia por una normativa municipal”, añade.

Esta normativa a la que hace referencia Santiago es el programa de control de colonias felinas callejeras basado en la aplicación del programa C.E.S (captura, esterilización y suelta). Se trata de un programa que consiste en capturar al gato callejero que es imposible dar en adopción, esterilizarlo para controlar su población y soltar al animal en su territorio de origen. Allá donde se localiza una colonia, se señaliza y se recuerda que los gatos están protegidos. Así ocurre en el caso de la colonia que vive al lado del CEIP José Iturzaeta

En la última versión de la ordenanza municipal reguladora de la tenencia y protección de animales domésticos y de compañía, en vigor desde mayo del 2015, se dedica un artículo (el número 36) en exclusiva a las colonias felinas. Este consta de cuatro puntos y en ninguno se hace referencia explícita a la imposibilidad de mover de ubicación una colonia de gatos. Deja claro que “en todo caso será el Ayuntamiento el que decida la ubicación de las mismas”, en el punto 1; en el 2 se plasma el compromiso de esterilizar y desparasitar “periódicamente” a los animales de la colonia; y en el 4 se advierte de que la alimentación “deberá efectuarse única y exclusivamente con pienso seco, y siempre bajo el control del Ayuntamiento”.

Es el punto 3 del artículo 36 el más relevante para una cuestión como la del CEIP Jose Iturzaeta. Dicho artículo dice textualmente lo siguiente: “La existencia de estas colonias quedará condicionada a la no generación de molestias o incomodidades a la vecindad, a la protección de la salud pública y del medio ambiente y a la no proliferación de otras especies sinantrópicas perjudiciales”.

A nivel regional, la normativa vigente es la Ley 4/2016, de 22 de julio, de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid, que en su artículo número 7 dice lo siguiente: “En aquellas ubicaciones en las que existan colonias de gatos, donde las condiciones del entorno lo permitan, y al objeto de promover tanto la protección como el control poblacional de los gatos, los ayuntamientos fomentarán la gestión ética de dichas colonias, consistente en la captura y control sanitario de estos animales, su esterilización, marcaje, y suelta en su colonia de origen”. 

Como solución alternativa a mover a la colonia de gatos de su lugar actual, las familias proponen sustituir la arena por caucho, pero Santiago dice que “ya se propuso al Ayuntamiento y la respuesta fue que no había presupuesto para ello”, concluye Santiago. A cambio, el consistorio respondió por escrito desde Salud y Consumo informando de que se instalaría “un arenero en el terreno donde se sitúa la colonia para evitar su desplazamiento al interior del centro”.

Colegio José Iturzaeta

Colegio José Iturzaeta de Rivas Vaciamadrid (©Diario de Rivas).

El ampa moviliza al Ayuntamiento

Desde el ampa del CEIP José Iturzaeta se tenía constancia de la existencia de esta colonia de gatos que se colaba en el centro desde hace varios años. Así lo reconoce Juan Pedro Regadera, que lleva en la asociación desde la constitución del centro educativo. “Aprovechando que un alumno tenía asma y no podía salir al patio porque estaba muy vieja la arena y levantaba mucho polvo, conseguimos que esta se cambiara y esto ayudó a solucionar el problema de los gatos”, cuenta. “De hecho, dejamos de oír hablar en el ampa quejas sobre ello”, añade.

Sin embargo, Regadera reconoce que en el curso recién finalizado algunas familias volvieron a advertir de que los gatos estaban dejando deposiciones en el arenero del alumnado más joven del colegio. “Personalmente creo que se debe a que tras la pandemia hemos vuelto a hacer uso masivo de los espacios y al salir más niños y niñas a jugar a la vez, seguramente han quedado más restos de comida que hayan atraído a los gatos, pero solo es una percepción personal”, señala.

A raíz de ser conocedor del problema, el propio Regadera se puso en contacto con la concejalía de Educación del Ayuntamiento de Rivas, y a mediados de julio, acudieron al centro para comprobar el problema tres concejales del consistorio: la concejala de Salud Pública y Protección Animal, Carmen Rebollo; la concejala de Mantenimiento, Manuela Refolio; y el concejal de Educación, José Luis Alfaro.

Explica el miembro del ampa del CEIP José Iturzaeta que en dicha visita encontraron “cuatro” restos de excrementos de gato en el arenero. “Tuvimos que rebuscar mucho, pero como yo les dije: ‘Con que haya un solo excremento ya tenemos un problema’”, apunta Regadera.

El Ayuntamiento de Rivas, por su parte, encargó a Rivanimal un informe sobre la colonia de gatos protegida implicada en esta cuestión del CEIP José Iturzaeta. Ese informe ha concluido, indican fuentes municipales a este diario, que la colonia se ha reducido de 10 a 6 gatos porque al estar todos esterilizados no se pueden reproducir, que están todos vacunados y disponen de dos refugios fuera del colegio donde una alimentadora autorizada por el Consistorio les da de comer.

Cartel informativo sobre la existencia de la colonia felina al lado del CEIP José Iturzaeta (foto: cedida).

Además de incidir en el hecho de que los gatos están espetilizados,  el Ayuntamiento confirma la intención de la concejalía de Salud Pública de reunirse con el ampa en el mes de septiembre para buscar soluciones. En ella, se tratará de exponer la situación de un problema que, según fuentes municipales, “ha tenido una incidencia mínima, muy relativa”. Desde el ampa del CEIP Iturzaeta reconocen que ven al problema “difícil solución”. ”Entendemos y comprendemos a las familias, que están preocupadas por el hecho de que sus hijos e hijas jueguen en un espacio donde gatos hacen sus necesidades”, dice Juan Pedro Regadera.

En su opinión, “es fundamental que se produzca la reunión de septiembre para evitar que haya intermediarios en esta cuestión y para que se pueda buscar una solución dentro de las posibilidades reales”. En el caso de que no se pueda mover a la colonia y todo siga como hasta ahora, el miembro del ampa del colegio propone, por ejemplo, “que el conserje del colegio esté más pendiente de esa zona del patio donde aparecen las deposiciones de los animales”, concluye.

Sea esta u otra la solución, las familias del alumnado de 3 a 6 años del CEIP Iturzaeta exigen al Ayuntamiento que la encuentre y ejecute. “No tenemos nada en contra de los gatos, pero la realidad es que hay cacas en el arenero de niños de 3 años y eso es insalubre para niños que se pueden llevar cosas a la boca, así que como padres y madres nos preocupa”, concluye Santiago.

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