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Gema López, presidenta de la junta local de Rivas de la AECC. Imagen: Diario de Rivas

Gema López, presidenta de la junta local de Rivas de la AECC. Imagen: Diario de Rivas

Gema López es la presidenta de la junta local de Rivas de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), “pero solo llevo un año y medio siendo voluntaria”, dice nada más llegar al lugar de la cita, el bar Nao, en el centro comercial Los Artos. En verano, la sede de la junta local en la Casa de Asociaciones está cerrada, pero el trabajo de voluntariado que hacen no se detiene.

López asumió la presidencia de la asociación el pasado mes de marzo, cuando Nieves Estévez, la anterior presidenta, renunció al cargo. “Ella decidió que quería parar y, aunque yo llevaba poco tiempo, me ofrecí voluntaria. Y aquí estoy”, cuenta. Para la entrevista con Diario de Rivas, ha pedido a Maribel Blanco, amiga, compañera y tesorera de la asociación que la acompañe, “porque hace casi nueve años que me hice voluntaria”, comenta esta última.

Entre las dos, sumando la ilusión de una y la experiencia de la otra, relatan a este diario digital cómo es el trabajo que hacen desde el municipio, cuáles son los retos que tiene la AECC a nivel local y las necesidades con las que tienen que lidiar.

¿Qué hace la AECC a nivel local, aquí en Rivas?

Gema López: Como junta local hacemos varias cosas. Por un lado, atendemos a la gente que acude a nosotros, escuchamos cuáles son sus necesidades y la asesoramos en función de lo que necesite.

Maribel Blanco: Hay quien necesita asistencia psicológica, hay quien busca testimonios que les puedan ayudar a encajar sus experiencias, hay quien solicita una peluca o un pañuelo por si pierde el pelo con el tratamiento o incluso una silla de ruedas. Y nosotras gestionamos todo eso. Los servicios que nosotras no podemos dar, como el asesoramiento jurídico o sobre ayudas sociales, los derivamos a la central que está en Madrid, pero en cualquier caso, lo gestionamos todo nosotros.

G.L.: Y también hacemos una labor de acompañamiento, para que sepan que estamos aquí y que no están solos. Porque hay mucha gente que, además de enferma, está sola. Por otra parte, hacemos campañas de prevención e información, para concienciar de que lo único que se puede hacer contra el cáncer es prevenirlo. Ahí seguimos el calendario que marca la AECC central: ellos proponen las campañas y nosotros nos sumamos a ellas o no, en función de los medios que tengamos. Hay campañas de mama, de colon, de piel… Y, por último, hacemos eventos solidarios con el objetivo de recaudar fondos. Cada año hacemos una carrera, una cena y un concierto solidario, como mínimo. La verdad es que nos gustaría poder hacer más. Además, para recaudar fondos también tenemos la campaña de cuestación, que es cuando vamos con la hucha por la calle, y la venta de lotería.

Y además de todo esto que hacéis, ¿tenéis algún proyecto nuevo en marcha?

G.L.: Sí, a partir de septiembre nos gustaría empezar a preparar talleres o cursos, para hacer cosas diferentes. Por ejemplo, cada año hacemos un curso para dejar de fumar, con médicos y psicólogos, que dura dos o tres meses y son para unas diez personas. Este año también lo haremos, pero nos gustaría hacer más cosas por el estilo, como talleres de maquillaje. También nos gustaría poder hacer sesiones de gimnasia, terapias… Pero para eso no tenemos sitio físico en el que realizarlo.

En cuanto a la atención, ¿cuál es el procedimiento para recurrir a la AECC de Rivas?

G.L.: Estamos todos los martes de 19h a 21h en la Casa de Asociaciones, en el teléfono 690 65 02 21 y en el mail rivasvaciamadrid@aecc.es todos los días. Ahí nos pueden llamar o escribir en cualquier momento si necesitan algo o si simplemente quieren hablar con nosotros.

M.B.: Normalmente la gente nos llama por teléfono y nos cuenta: “Pues mira, necesitamos ayuda psicológica, o una silla de ruedas, o una peluca”. Entonces, nosotros pasamos el expediente a Madrid, lo aprueban, y ahí ya vemos si lo que necesitan se lo podemos ofrecer aquí en Rivas o, si no podemos hacerlo, gestionamos una cita con Madrid.

Maribel Blanco, tesorera de la junta local de Rivas de la AECC. Imagen: Diario de Rivas.

Maribel Blanco, tesorera de la junta local de Rivas de la AECC. Imagen: Diario de Rivas.

Lo de derivar servicios a Madrid, ¿se debe a una falta de recursos?

M.B.: Claro, porque todo lo que hace la asociación es gratuito para todo el mundo. Todos los servicios que damos al paciente son completamente gratuitos, tanto el apoyo psicológico como los talleres de maquillaje, los pañuelos, las pelucas… Todos los servicios que damos a la ciudadanía son gratuitos.

¿Cuántas personas participan en la junta local de la AECC?

G.L.: Unas 15 o 16 personas voluntarias. Ahora estamos bajo mínimos, desgraciadamente.

M.B.: Hay que tener en cuenta que nuestra asociación es un poco especial, porque hay gente que cae malita y lo tiene que dejar un tiempo… Hay gente que ha sido o es paciente de cáncer, pero también hay gente que no lo es. Pero lo cierto es que la mayoría lo es.

¿Y sois todos voluntarios? ¿Nadie cobra?

M.B.: Solo los profesionales: los psicólogos, los investigadores, los administrativos, etcétera. Pero la labor del voluntariado es muy importante.

¿Cuáles son los retos de la AECC a nivel local?

G.L.: Pues los mismos que a nivel nacional. En las campañas, se trata de concienciar al mayor número de personas posible. Y con los eventos intentamos recaudar el mayor dinero posible.

¿Dónde van esos fondos recaudados?

G.L.: Pues lo principal va para la investigación del cáncer, pero también para mantener los servicios que da la AECC a los ciudadanos. Por ejemplo, la residencia en Madrid.

M.B.: La residencia es como un hotel que está a disposición de todo el mundo que la necesite. Tiene unas habitaciones familiares con su cuarto de baño y cocina. Es para la gente de fuera, como por ejemplo de Rivas, o de Toledo, o de Ciudad Real, o de más lejos. Hay quien tiene que ir a hacerse el tratamiento a Madrid y a lo mejor debe estar cuatro o cinco días en la ciudad y no puede pagar la estancia ni estar yendo y viniendo. Entonces, esa gente puede solicitar la residencia, se evalúa y se les concede. Así se ahorran el gasto de un hotel y saben que pueden ir acompañados de su familia. Todo eso se mantiene con los eventos que hacemos, como las cenas y las carreras. Pero no solo con los que hacemos en Rivas, sino con todos los eventos que organizan las juntas locales de toda España.

G.L.: Cosas como la residencia sirven, sobre todo, para que las familias no se tengan que preocupar de todo eso, que ya bastante tienen con la enfermedad. La asociación pretende cubrir las necesidades de las que no se pueden hacer cargo los pacientes y sus familias. Si no se pueden hacer cargo de ciertas cosas, pues la AECC se lo da.

¿Cómo se puede colaborar con la AECC en Rivas? Además de acudiendo a los eventos solidarios…

G.L.: Quien quiera puede acercarse a la sede, que está en la Casa de Asociaciones, y puede hacerse socio o voluntario hablando con nosotras. Puede ser socio desde 10 euros al mes (el importe que desee) y pagar una cuota mensual, puede hacer un donativo puntual o ser voluntario o colaborador fijo o puntual.

M.B.: Hay gente que dice: “Yo quiero colaborar en las campañas de cáncer de piel”. Pues a esa gente se le llama cuando hacemos esas campañas para estar, por ejemplo, en las mesas que montamos en piscinas, polideportivos o en centros de salud. Hay gente que nos acompaña de vez en cuando.

¿Y qué le diriaís a toda la gente que dice que no da dinero porque no se fía?

M.B.: Yo también era de las que no daban dinero porque no me fiaba de nadie, pero realmente cuando conoces la AECC y ves cómo se trabaja, la cosa cambia. Yo lo he visto y sé perfectamente dónde va y cómo se gestiona el dinero. Hay una parte que está destinada a pagar a los psicólogos y a los especialistas, pero el resto va destinado a mantener la residencia, a ayudar a gente que no se puede costear gastos derivados del tratamiento, como coger un autobús para llegar al centro en el que le dan la quimioterapia. Entonces, cuando lo ves dices: “Para algo me estoy molestando en dejar unas horas de mi vida en hacer esto”, porque sé realmente dónde va el dinero.

Gema López y Maribel Banco, voluntarias de la AECC en Rivas. Imagen: Diario de Rivas.

Gema López y Maribel Banco, voluntarias de la AECC en Rivas. Imagen: Diario de Rivas.

¿Los vecinos de Rivas son muy solidarios?

G.L.: Rivas es una ciudad muy solidaria. Lo vemos en los eventos que hacemos, a los que suele venir mucha gente. En la carrera del año pasado vendimos 2.000 dorsales y hubo gente que se quedó sin poder participar. Este año queremos subir a 2.200.

M.B.: El reto es conseguir más participantes cada año. Empezamos con 1.500 personas y hemos ido subiendo cada año, y la de este año será la cuarta carrera que hagamos en Rivas.

¿Os sentís apoyados por las instituciones locales?

M.B.: Sí, la verdad es que sí. El Ayuntamiento siempre se porta genial. Nos brindan todo el apoyo que pueden siempre que lo hemos necesitado. Y todos los grupos políticos, lo mismo. En realidad, todo el tejido político de Rivas nos ha apoyado siempre muchísimo. A cualquier acto que les hemos invitado siempre han ido representantes de todas las agrupaciones. Por ejemplo, el alcalde, Pedro del Cura, suele venir a nuestras cenas benéficas y a las carreras. Y los concejales… Bueno, en realidad todos… Así que sí, sí que nos sentimos apoyados.

G.L.: Y en cuanto a recursos también. Aunque siempre se podría hacer más porque la lucha contra el cáncer nunca acaba, este año hemos recibido una subvención que usaremos para poner en marcha el curso para dejar de fumar, que es carísimo.

M.B.: El año pasado lo hicimos con el premio del Proyecto Avanza de Rivas Puede y otros años lo ha subvencionado el Ayuntamiento.

¿Y cuándo es el próximo evento? ¿En qué estáis trabajando ahora?

G.L.: En la carrera, que será el 30 de septiembre. Lo más urgente es conseguir un patrocinador. El centro comercial H2O nos patrocina siempre, pero necesitamos otro y eso es lo que más nos está costando ahora. Cuando hayamos resuelto eso, empezaremos a poner carteles a primeros de septiembre y a promocionar el evento. Después abriremos el plazo de inscripción que se podrá tramitar en la web.

M.B.: Y después de la carrera tenemos la campaña del cáncer de mama, el 19 de octubre. Esa sí que es importante aquí en Rivas; el año pasado hicimos una gota rosa en el Ayuntamiento. No hubo mucha gente, pero pudimos hacer la gota. Las campañas, normalmente, las guía la central para que todas las provincias estemos coordinadas.

¿Cómo tratáis vosotras la enfermedad? ¿Tenéis algún protocolo especial de actuación?

M.B.: Nosotras no somos las más indicadas para poder hablar con los pacientes. Normalmente cuando la gente viene y quiere hablar es porque necesita ayuda psicológica. Y algunos vienen y se desahogan, y nosotras estamos para escuchar. Pero escuchamos y nada más, porque lo único que podemos decirles es que confíen en su médico, que es quien mejor les va a ayudar. Nosotros no somos médicos. Ayudamos en cuanto podemos, pero tenemos que tener mucha cautela.

G.L.: Nosotros no podemos ni dar consejos, ni nada. Simplemente escuchamos para ver qué es lo que realmente quieren y qué necesitan y saber a quién o a dónde deben acudir, si a terapia con el psicólogo o a otro sitio.

¿Cómo canalizáis vosotros el dolor? ¿A quién recurrís cuando algo va mal?

G.L.: A los psicólogos.

M.B.: Ha habido momentos en los que como junta local también hemos necesitado un psicólogo que nos ayudase a continuar con lo que estábamos haciendo. Cuando alguna persona muy cercana ha fallecido, nos hemos venido abajo como junta. Y cuando lo hemos necesitado ha venido un psicólogo de la AECC para darnos terapia de grupo. Porque nosotros, como personas que somos, también necesitamos una vía de escape. Igual que hay medios para los pacientes, esos medios también están a nuestra disposición.

Gema, ¿cómo es presidir una junta local de la AECC?

G.L.: Pues hay momentos muy duros, pero luego por las compañeras que tengo es muy gratificante; ellas me ayudan mucho. Y digo “ellas” porque somos mayoría de mujeres. Solo hay un hombre.

M.B.: Antes había dos, pero uno falleció. Y la verdad es que nos gustaría que hubiese más hombres voluntarios.

Y para que la gente se anime, ¿qué es lo mejor de ser voluntario en la AECC?

G.L.: Cuando ves que el trabajo que haces ayuda de verdad a la gente. Lo mejor, sin duda, es cuando la gente se acerca a ti y te agradece lo que estás haciendo.

¿Y qué es lo más frustrante de lo que hacéis?

G.L.: La enfermedad. El no poder ayudar y no poder hacer nada. Porque cuando estás, haces todo lo que puedes, pero donde no puedes llegar… Lo peor es asumir que no podemos hacer todo lo que nos gustaría.

Como llamamiento, ahora mismo, ¿qué es lo que más necesitáis, qué es lo más urgente?

G.L.: Necesitamos que la gente venga a la carrera, y necesitamos patrocinadores y colaboradores para ella a todos los niveles, pero sobre todo monetarios.

M.B.: Hay que tener en cuenta que si conseguimos patrocinadores que cubran los gastos, todo lo que se saque de la carrera va a ir íntegro a la investigación, y ese el objetivo fundamental de estos eventos.

López y Blanco concluyen agradeciendo el trabajo de todos los voluntarios de la junta local de la AECC en Rivas. Ellos son: Ana, Asun, Paqui, Carlos, Cristina, Filli, Lola, Maribel, Marisol, Maika, Matilde, Sara, Sole, Teresa y Nieves.

La junta local de la AECC en Rivas está en el despacho 3 de la Casa de Asociaciones, Avenida Deportes S/N. Teléfono: 690 650 221.

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