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Filtro del habitáculo

La mayoría de filtros que se pueden encontrar en el coche se encargan de mantener limpios y sin contaminantes los fluidos y los gases que pasan por el motor. Sin embargo, el filtro del habitáculo o de polen se encarga de limpiar el aire que pasa hacia el habitáculo de pasajeros para que el aire que respiran las personas dentro del coche sea lo más agradable y saludable posible.

Filtro del polen
Fuente de la imagen del filtro de polen – repuestosauto.es

 

Existen diferentes tipos de filtro de habitáculo. Los filtros más simples están formados por una capa de celulosa, algodón y otras fibras semisintéticas que se encargan de retener principalmente el polen y otras partículas. Por otro lado, los filtros de carbón activado o activo añaden al filtro un carbón que es capaz de retener, además del polen y las partículas, la polución y los olores desagradables que puedan entrar en la zona de pasajeros. Este último se puede distinguir del normal por su color gris.

El filtro de polen suele tener una forma rectangular y su elemento filtrante se encuentra doblado en forma de acordeón para poder filtrar mejor el aire que pasa por él.

Este filtro, igual que los otros filtros principales del coche, se debe cambiar de manera regular con tal de garantizar su buen funcionamiento. La frecuencia con la que hay que cambiar este filtro depende mucho del tipo de uso que se le dé al coche. Si normalmente el coche circula por carreteras de tierra con polvo se tendrá que cambiar mucho antes que si conducimos por carreteras asfaltadas. Sin embargo, se puede decir que, de media, se debe reemplazar este filtro con una frecuencia de entre cada 15.000 y 30.000 kilómetros.

Además, hay síntomas que también indican que es necesario cambiar el filtro de habitáculo. Por ejemplo, si al activar el aire del ventilador el parabrisas no se desempaña o si percibimos un olor extraño en la ventilación, es señal de que hay que cambiar el filtro.

Cómo realizar el cambio de filtro de habitáculo

La sustitución del filtro de habitáculo es un procedimiento sencillo que se puede llevar a cabo sin herramientas específicas y sin una gran experiencia mecánica. Para llevarla a cabo se necesitan seguir una serie de pasos.

1. Localizar el acceso al filtro. El acceso al filtro suele ser rápido y directo(por ejemplo, a través del compartimento del motor), pero en ocasiones puede ser un poco más complicado(por ejemplo a través de la guantera).
2. Una vez localizado el acceso, es necesario liberar los elementos que se interponen para poder sacar el filtro.
3. Sacar el filtro.
4. Rociar el filtro nuevo y las canalizaciones con elementos antibacterianos.
5. Instalar el filtro nuevo.
6 Volver a colocar todos los elementos que se han extraído.

 

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