San Juan Bautista: la iglesia desaparecida de Rivas de Jarama

por | Jun 13, 2024 | 1 Comentario

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La iglesia de San Juan Bautista fue el templo del pueblo de Rivas de Jarama. Sus últimos restos probablemente desaparecieron en los trabajos de eliminación de ruinas del antiguo municipio entre 1980 y 1984. Diario de Rivas reconstruye la historia de este santuario, cuya historia se extiende, al menos, durante cuatro siglos.

Cualquier visitante que recorriera los alrededores del río Jarama podía ver sobresalir un templo entre sus cerros. Desde Velilla de San Antonio, se alzaba majestuosa, por encima del convento de frailes mercedarios que se construyó en 1603 en una de las lomas, por instigación de Beatriz Ramírez de Mendoza, y del cadalso que se instaló en la montaña donde estuvo ubicado la zafra musulmana de Rivas. Así lo muestra un dibujo del maestre de campo Julio Banfi en 1629, a petición del primer maqués de Rivas José Ramírez de Saavedra.

El templo era el primer edificio con el que topaba cualquier forastero que viniera de Vicálvaro, Vallecas, Coslada o San Fernando. Y los que venían de Vaciamadrid, cuando subían desde el Piúl, veían cómo su espadaña con veleta, al estilo de las iglesias de repoblación, presidía en altura todos los inmuebles del pequeño pueblo.

Planta de la iglesia de San Juan Bautista de Rivas de Jarama (1870).

De acuerdo con el plano de edificios nobles de Ribas de Jarama de 1870, se trataba de un inmueble de unos 25×12 metros de planta en forma de ‘L’ que tenía un cementerio anexo. El templo, de pequeñas dimensiones, estaba construido en barro (quizás, ladrillo) y mampostería (ADT, 1732), al estilo castellano.

Probablemente, seguiría los criterios constructivos del resto del pueblo (Alvar, 1993), en los que se utilizaban madera de la sierra segoviana para la viguería y el armazón del tejado, así como teja comprada a media legua de distancia (es decir, Mejorada, Velilla o Vaciamadrid).

Podría especularse que se usarían cal y yeso para blanquear las paredes, habida cuenta de la presencia de ambos materiales. En la planta del edificio, se observan seis elementos sustentantes, cuatro a modo de pilares en el ábside, y dos columnas a los pies. Según el dibujo de Banfi, tenía un tejado a tres aguas y una espadaña en la portada (AVM, 1629). El plano indica que la entrada era lateral, orientada al oeste, al estilo de las iglesias románicas.

Tenía una sola nave, coro para el canto de los oficios por el clero menor, una sacristía, un altar mayor con una efigie de talla del titular de la iglesia, un tabernáculo con el Santísimo Sacramento, una pila bautismal, dos altares menores (pudieron ser hornacinas) con la Virgen del Rosario y San Sebastián (ADT, 1721) y una custodia con el Santísimo Sacramento (este elemento sólo figura a partir de la documentación del siglo XVIII). La presencia de San Sebastián como santo con culto en el lugar, podría indicar que Rivas de Jarama sufrió algún episodio de peste, aunque no existen referencias documentales al respecto.

El campanario negro

En 1751, el Arzobispado de Toledo (ADT) realizó un proyecto para desarrollar profundas reformas en la iglesia que no pudo concluirse hasta 1776, después de décadas de degradación del edificio. De tal modo, se invirtieron 73.175 reales en su reconstrucción. La fábrica de la iglesia se reconstruyó en ladrillo. Se arreglaron la capilla mayor, las paredes y los cimientos. Se puso una nueva tablazón para la armadura, se reforzaron los tabiques, se impermeabilizó toda la estructura del tejado con barro y cal, se arreglaron aleros y escaleras, se demolió la espadaña y se construyó un campanario de yeso negro.

Relaciones Topográficas de Felipe II para Rivas de Jarama -1575- (fuente: Alvar, 1993).

Se desconoce su origen, aunque rasgos arquitectónicos (espadaña, entrada lateral…) indican que pudo ser construida como templo de repoblación en la Reconquista o, incluso, en el pasado altomedieval de Ribas de Jarama, donde serviría de elemento de articulación de la aldea. Según las Relaciones Topográficas de Felipe II (Alvar, 1993), de 1575, la iglesia era aneja a la de Mejorada, aunque esta situación fue cambiando a lo largo del tiempo, como ya se explicó en profundidad en otro artículo (tuvo curato propio y estuvo también gestionada por los monjes del convento). A su vez, tenía adscrita la ermita de Santa Cecilia, lugar de peregrinación construido en 1207, y, según los redactores de las Relaciones, debía guardar algún tipo de relación con la iglesia del despoblado de Torre El Pedroso (hoy bajo la jurisdicción de Vicálvaro), propiedad del convento de Santa Clara de Madrid. En el caso de este último despoblado, cabe reseñar que las Relaciones indican que tenía vecinos. El motivo estriba en que las aldeas cuya iglesia carecía de pila bautismal y el resto de elementos para el servicio, perdía la consideración de parroquia, entendida como comunidad de fieles, y, por tanto, no existía como población. Se considera que este espacio ya estaba abandonado definitivamente en 1628.

El cura mejoreño ponía clérigo en el templo ripense. Por el servicio, se cobraban alrededor de 1.500 maravedíes, repartidos en 16 cahíces (unos 10.600 litros de producto; no se especifica el material, podría referirse a pan, aunque también podría ser de yeso, ya que en la zona se realizaban hornos morunos, que era costumbre en Madrid medir también por cahíces de unos 690 kilos) y un número indeterminado de corderos.

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También se pagaban tres cahíces de pan en el besamano -se entiende que en honor del santo titular de la advocación, Juan el Bautista– y las primicias (renta por el uso de las tierras de Dios, unas doce fanegas a las afueras del pueblo por derecho de donadío -ADT, 1748-).

El Catastro del marqués de la Ensenada, realizado entre 1750 y 1759, indica que se cobraba como impuesto, asimismo, el diezmo (décima parte de la producción para el sostenimiento de la Iglesia), en función de tablas de tazmía (los libros parroquiales recogían un cálculo de la producción de cada municipio, los sujetos sometidos a imposición y la cuantía del pago, en función de las cifras anteriores).

Un pósito de grano

La iglesia era el centro de la actividad del pueblo. La campana del templo llamaba a concejo para las reuniones vecinales (este tipo de organismo altomedieval solía congregarse en el atrio de las iglesias tras los oficios litúrgicos). Allí fundó el cura Blas de Salvanés, en 1667, con la colaboración del alcalde en su patronazgo, un pósito de granos para siembra de los vecinos (ADT, 1667), en tiempos de escasez.

Las Relaciones antes mentadas concretan que el pueblo guardaba las fiestas establecidas por la Iglesia y celebraban el día de Santa Cecilia (en honor a la figura hallada en el año 1156 por un pastor de cerdos, tal y como narra la leyenda), realizando una caridad de pan, vino y queso para todo el pueblo y los forasteros presentes. Era pagado por los vecinos del lugar.

Detalle de la Vera Cruz de Rivas de Jarama -1627- (Fuente: AVM PLA - 0,59 - 1 - 8)

Después de dos décadas de profundo abandono por parte de los responsables eclesiásticos del templo (ADT, 1644), en 1667, se tiene referencia de que la iglesia celebraba procesiones con pendones y limosnas. La iglesia dispuso, al menos, desde la década de los sesenta del siglo XVII de la cofradía de la Vera Cruz (a la entrada del pueblo, figuraban dos enormes cruces, una de ellas la reflejaba Carduchi en su semblanza del municipio; podrían vincularse con la fiesta de Las Cruces o, incluso, con el Palo de Mayo precristiano) y, posteriormente, las Santísimo Sacramento, que celebraba el día del Corpus (ADT, 1726). No obstante, casi todos los fondos y atenciones los llevaba la cofradía del Santísimo Cristo de los Afligidos en el convento en 1693 (ADT, 1693).

Desfalco

Quizás el hecho más grave de la historia de este templo fue el desfalco hallado por el emisario episcopal de Toledo en su visita pastoral de 1748. Al realizar la auditoría correspondiente, se encontró que el cura se había ido del pueblo sin dejar cuentas, ni asientos, ni bienes sobre los que proceder. Cotejando los datos con los libros de cuentas que dejó el anterior sacerdote al morir, el robo ascendía a 90.291 maravedíes (ADT, 1748). Este robo dejó herido de muerte al templo, que estuvo en casi completo abandono hasta la reforma de 1776. Los ornatos se echaron a perder y el libro de hipotecas del templo fue sustraído (ADT, 1756).

Plano de Rivas de Jarama (1860). Fuente: IGN. Hoja kilométrica, Provincia de Madrid - 1860.
Foto aérea de Rivas de Jarama (1946). Fuente: Comunidad de Madrid. Cartomadrid.
Foto aérea de Rivas de Jarama (1956). Ortofoto. Fuente: Comunidad de Madrid. Cartomadrid.

El templo desaparece allí de la documentación eclesiástica, lo que muestra el abandono al que debió estar sujeto, en favor de la ermita del convento, que pasó a acoger algunos actos litúrgicos como entierros y matrimonios. No obstante, no desapareció del parcelario. Como puede verse en la sucesión de imágenes superior (hoja kilométrica de la Provincia de Madrid de 1860, foto aérea de 1946 y ortofoto de 1956), el edificio debió ser demolido entre 1946 y 1956, pues, hasta entonces, contaba hasta con techumbre. El cementerio de este lugar sacro fue vaciado para trasladar los restos de sus habitantes al nuevo camposanto que ordenó construir la alcaldesa Catalina San Martín, en cumplimiento de la Ley de 30 de enero de 1932 de cementerios. Cuando se produjo el vaciado definitivo del pueblo a principios de este siglo, el ámbito de Rivas de Jarama fue reducido a los edificios que aún continuaban en pie, por lo que se puede entender que los últimos restos del templo fueron demolidos entre 1980 (fecha de la anterior muestra fotográfica) y 1984.

Bibliografía:

AVM, (1627), PLA – 0,59 – 1 – 8.
ADT, (1644), Visitas. Partido: Madrid. Caja 2. Doc. 5.
ADT, (1667), Visitas. Partido: Madrid. Caja 2. Doc. 7.
ADT, (1693), Visitas. Partido: Madrid. Caja 3. Doc. 9.

ADT, (1721), Visitas, Partido: Madrid, Caja 4, Doc. 1.
ADT, (1726), Visitas. Partido: Madrid. Caja 5. Doc. 4.
ADT, (1732), Visitas. Partido: Madrid. Caja 5. Doc. 9.
ADT, (1748), Visitas. Partido: Madrid. Caja 5. Doc. 15.
ADT, (1751), Visitas. Partido: Madrid. Caja 28. Doc. 2.
ADT, (1756), Visitas. Partido: Madrid. Caja 6. Doc. 24.
ALVAR, A. (1993). Relaciones Topográficas de Felipe II: Madrid. Vol. II. J-I-16, fol. 182-189. CSIC.
CAMARERO, C., (2005), Madrid y su provincia en el Catastro de Ensenada. Tomo II. Los pueblos de Madrid 1750-1759. Ediciones del Umbral. Madrid.
Comunidad de Madrid, (1946). Fotografía aérea. Total Comunidad de Madrid, 50 cm.
Comunidad de Madrid, (1956). Ortofoto Comunidad de Madrid, 50 cm.
IGE, (1870), ‘Ribas de Jarama’. 280920, 135.
IGN, (1860). Hoja kilométrica. Provincia de Madrid.

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1 Comentario

  1. ANTONIO DE LA PEÑA ZARZUELO

    Gran investigación, Enrique.

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