El próximo 7 de abril de 2024 se cumplirán 25 años del primer viaje de un convoy de Metro por la línea 9B, que da servicio a Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey. Ha transcurrido desde aquel hito un cuarto de siglo, tiempo en el que el municipio ha cuadruplicado su población (de 27.422 habitantes en 1999 a los 101.806 que tiene en la actualidad, según datos municipales). Desde entonces, la Comunidad de Madrid amplió el horario hasta la 1:30 de la madrugada a partir del 1 de enero de 2019, y en el año 2008 se inauguró la estación Rivas Futura en el año 2008. Sin embargo, numerosas personas usuarias de la línea denuncian que el servicio no se ha adaptado a lo que demanda este crecimiento poblacional que ha experimentado Rivas.
En el año 1998, una unión temporal de empresas (UTE) llamada Transportes Ferroviarios de Madrid se convirtió en la empresa adjudicataria para explotar el servicio de la línea de Metro 9B. Sus siglas, TFM, dan nombre a este servicio de transporte público entre Puerta de Arganda (Vicálvaro) y Arganda del Rey. Y así seguirá siendo, como mínimo, hasta abril del año 2029, fecha en la que concluye la concesión, 30 años después del comienzo del servicio.
Son muchas las personas usuarias de la línea 9B de Metro residentes en Rivas Vaciamadrid que critican el servicio y que se sientan agraviadas por ello. Hace un año, en la Encuesta de Percepción de la Calidad del Servicio publicada el año pasado por la consejería de Trasportes de la Comunidad de Madrid, la línea 9B fue la peor valorada por los usuarios, y la percepción de las personas usuarias no ha variado desde entonces. “Es el mismo servicio de hace 20 años, o peor, porque algunos nos acordamos de cuando podíamos tirar hasta Herrera Oria sin tener que hacer el trasbordo de Puerta de Arganda, con trenes largos”, se queja José Antonio, usuario de la línea desde que empezó a funcionar.
Entre sus críticas, además de la pérdida de tiempo que supone el citado transbordo en Puerta de Arganda, destacan las incidencias, especialmente en días de lluvia, que provocan cortes totales de la línea por inundaciones en distintos puntos, y sobre todo, la frecuencia de los trenes y su capacidad.
“Voy del trabajo a la oficina, en el centro de Madrid, a diario. Cojo el Metro sobre las 7 de la mañana y es una lotería. Puedo tardar, según quiera Metro de Madrid y TFM, entre 40 minutos y 1 hora y 20”, se lamenta José Antonio. Algo parecido les ocurre a Celia: “Mi experiencia es que es una cuestión de suerte. Nunca sabes si te va a tocar esperar 7 minutos en Rivas Futura y otros más de 7 minutos en Puerta de Arganda y sumas un trayecto de mínimo 15 minutos en los que no has avanzado o si te toca un día bueno y esperas 2-3 minutos. No hay forma de saber de qué depende, y lo mismo pasa con los trenes: no sabes si tocan dos vagones y espachurrados o si tocan tres”, denuncia.
Rosa también coge el Metro en Rivas Futura. “En las horas punta, vienen a menudo dos vagones de metro. La población de Rivas ha crecido y con ello su población: las chavalas y chavales que van a estudiar fuera es muy elevada, la gente que sale a trabajar… Y con dos vagones no entramos toda la gente que esperamos coger el transporte. Esto supone que o bien dejas pasar un metro o entramos todas y todos como sardinas sin poder moverte”, dice. “Cuando entran las personas de la siguiente estación (Rivas Urbanizaciones), el colapso es absoluto”, añade. José Antonio es de las personas que lo cogen en Rivas Urbanizaciones.
El relato de Nuria sobre la hora punta y el Metro en Rivas es similar: “Entre que somos muchos más vecinos en Rivas y me imagino que igual que en Arganda, es horroroso. A las 8:10 el tren va lleno, tan lleno que a menudo tengo que dejar pasar trenes de largo. Y si llegas tarde y lo coges, te ahogas”, señala esta usuaria del Metro. Quienes lo cogen antes, sobre las 7:15, como es el caso de Susana, también experimentan algo similar: “Lo cojo entre 3 y 4 veces a la semana para ir a trabajar y a visitar a mi familia, que vive en Carabanchel. Cuando lo hago sobre las 7 y cuarto, 7 y veinte, el tren va abarrotadísimo de gente. Es completamente insuficiente que haya solo dos vagones por tren”, afirma.
Nuria está en lo cierto en lo relativo a la población de Arganda: según datos proporcionados por su Ayuntamiento, en 1999 tenía una población de 30.231 habitantes y en el año 2022, último dato disponible, son 57.553 personas las que residen en la localidad en la que acaba la línea 9B de Metro.
Los horarios y el número de vagones
Como se aprecia en los testimonios de las personas que colaborado con este reportaje, el incumplimiento de los horarios y la escasez de plazas (vagones) en cada convoy son las dos quejas principales de quienes utilizan a menudo la línea 9B de Metro.
Todas las voces consultadas coinciden en señalar que los trenes tardan mucho más en llegar de lo que dice Metro en sus estimaciones. Estas indican que la periodicidad de los trenes debería ser cada 6-7 minutos entre las 7 y las 7:30 de la mañana; entre 5 minutos y medio y seis minutos y medio 6-5 desde las 7:30 a las 9:30 horas; de 10 minutos, aproximadamente, hasta las 14:00 horas, y de 8 minutos y medio hasta las 20:00 horas.
Los fines de semana, la periodicidad entre trenes en la línea 9B, según Metro, debería ser de 12 minutos, que es el doble de tiempo (entre 6 y 7 minutos) que en la línea 9 en el mismo tramo horario.
Estos horarios, dicen José Antonio, Nuria, Susana, Rosa y Celia, no se cumplen. José Antonio califica de “mentira” las tablas de frecuencia. “Cuando bajo al andén, si no pone nada en los teleindicadores, échate a temblar. Y esto pasa mucho, sobre todo a la vuelta, pero es habitual que no baje de 8 minutos a la ida. El andén se abarrota y encima viene de Arganda lleno”, apunta.
En Puerta de Arganda, denuncian las personas usuarias consultadas, tampoco se cumplen las frecuencias estimadas por Metro. “Puede tardar 12 minutos, y eso hace que el andén se llene entre los trenes que vienen de Madrid y la gente que baja de la Renfe (estación de Vicálvaro) y sea hasta peligroso. De hecho, algún día se ha tenido que cortar el acceso al andén por parte del personal de Seguridad”, relata Susana.
En la misma línea se expresa Celia: “Las esperas en Puerta de Arganda pueden ser el horror: El andén está petado, parece el interior de un vagón lleno. Yo he llegado a esperar hasta 11 minutos, y llega un coche de 2 vagones. Y son las 19h y tú vienes de currar… te entran ganas de llorar”, cuenta.
Rosa cree que tiene mucho que ver en este problema la falta de sincronización entre el servicio de Metro y el de TFM en Puerta de Arganda. “No están coordinados los metros de la línea 9b y 9 (o sí, pero quiero pensar que esto no es intencionado) cuando para el metro de la línea 9b ves cómo se va el de la línea 9 vacío, supone esperar una media de 5 minutos a que venga otra vez. A la inversa también sucede. Llegas de la línea 9 y ves cómo se va el metro en dirección a Arganda sin esperar a que subamos”, comenta.
Susana es consciente de la dificultad de conseguir que se acabe con el trasbordo de Puerta de Arganda porque el servicio de la línea 9B es privado, pero recuerda que existen ejemplos en la red de Metro en los que no hay trasbordo. “Por ejemplo, en la línea 11, que da servicio al barrio de la Fortuna, no hay que cambiar ni hacer trasbordo. Solo tienes que picar al llegar”, apostilla. La línea 9B no requirió del trasbordo en Puerta de Arganda desde su inauguración hasta el año 2001. Desde entonces, el transbordo ha permanecido inalterable.
En cuanto al número de vagones por convoy, la sensación general es de desconcierto porque en este caso ni siquiera hay una previsión pública al respecto por parte de TFM o Metro. “A las 3, con el andén lleno, ni siquiera vienen 3 vagones, vienen dos. Es horroroso”, se lamenta Nuria. “No puede haber trenes de 2 vagones. Y es aleatorio total”, dice Celia. “No son suficientes. Es aleatorio. Muchas personas que cogen el Metro a diario, ves que se colocan pensando que vienen dos vagones y luego, al ver que son tres, corre, o viceversa. Y cuando son dos vagones solo, muchas veces han llenado seis de un Metro de la línea 9, sin tener que ir embotellados pero sí de pie porque no hay sitios para sentarnos”, añade al respecto Nuria.
Este de los vagones por convoy es uno de los motivos que ha llevado a Rosa a poner quejas. Sin éxito, según esta última. “En ninguna queja que he puesto, y son muchas, han esgrimido la razón por la que no ponen los mismos vagones que un metro normal, o al menos más de tres”, apunta la usuaria. José Antonio, por su parte, hace hincapié en cómo este tipo de situaciones afectan a nivel psicológico a las personas que utilizan el servicio en hora punta. “Es matemático: según entra el tren en la estación, ves cuántos coches vienen y, si son dos, las caras son desesperación, hastío… Caras de ‘otra vez…’”, argumenta.
A este respecto del número de vagones por convoy, cabe señalar que en el año 2013, la Comunidad de Madrid vendió 73 trenes a Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE) (para su uso en el Metro de Buenos Aires) de la serie 6000 que circulaban por las líneas 9 y 9B del Metro de Madrid por “unos 28 millones de euros”, según informó Europa Press entonces citando “fuentes del metropolitano”.
En este artículo de opinión publicado en este digital en septiembre del 2020, Alfonso Herrera, secretario de Medio Ambiente y Movilidad Sostenible del PSOE Rivas, denunció que esta venta redujo el número de trenes en la línea 9B. “En el año 2008, cuando se inauguró la estación de Rivas Futura, la línea llegó a contar con hasta con 9 trenes. En la actualidad, y desde ese momento, disponemos de 7, con lo que con un trayecto de ida y vuelta de 40 minutos es imposible bajar de las frecuencias que vienen publicadas en la web para horas punta, es decir, de 5,5 a 6,5 minutos o, dicho de otra forma, las peores de toda la red de Metro”, escribió Herrera entonces.
La Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, a consulta de Diario de Rivas, asegura que “desde el 1 de enero de 2019 hasta la fecha, han sido numerosas las actuaciones de mejora del servicio de la línea 9B”. Pone como ejemplo la consejería “la ampliación del horario de servicio hasta la 1:30 horas todos los días —es así desde el 1 de enero de 2019— y el aumento de la capacidad de los trenes con el reflotamiento de varios coches remolque”.

Las incidencias por la lluvia, un factor añadido
A los factores descritos en las líneas anteriores, hay que sumar uno añadido del que complica el servicio del Metro en la línea 9B: los cortes en el servicio por las inundaciones cuando hay lluvias importantes.
No hace falta viajar mucho en el tiempo para encontrar los últimos cortes en la línea motivados por el agua acumulada en algunos tramos del trayecto de la línea de TFM, que obliga a interrumpir el servicio. Ocurrió durante más de dos horas el día 15 de septiembre y también durante una hora el día 4 de septiembre.
Aquellos días, Ángela, una vecina del municipio, se comunicó con Diario de Rivas para compartir cómo afectan estas incidencias y averías en el Metro en su día a día. “Les imploro y les agradecería publicar un artículo en nombre de todos los usuarios, el malestar, frustración e impotencia que nos produce cada vez que hay una avería en la línea 9 que une Arganda del Rey con Puerta de Arganda”, explica esta vecina que trabaja en Vicálvaro.
Cada día en el que el servicio de Metro está interrumpido, tiene que coger el autobús hasta Conde Casal para tomar otro en dirección contraria, de nuevo hacia Rivas, para llegar a su puesto de trabajo. “Tardo más de dos horas en llegar al trabajo y, en mi caso, aunque lleve el justificante del Metro, me descuentan las horas, cuando en realidad no es mi culpa”, comenta a este Diario en una conversación telefónica.
En opinión de Ángela, que asegura conocer otros casos similares; entre otros, el de otra compañera de trabajo que viaja desde Arganda, “es incomprensible que no tengamos alternativa de líneas directas de autobuses hasta Puerta de Arganda, en vez de estar obligados a llegar a Conde de Casal y hacer una travesía entera de 2 horas o más para llegar a nuestros puestos de trabajo”. Para Ángela, este reportaje es “una esperanza de que nos pueda ayudar a conseguir una alternativa a esta situación que se ha vuelto insostenible”.
Para la consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, “se trata de incidencias puntuales, la gran mayoría motivadas por la lluvia acaecida en el último mes”.
Reclamaciones sin éxito
Todas las personas que han prestado su testimonio para este reportaje aseguran haber presentado quejas al servicio de TFM. Algunos de ellos, de forma reiterada. Sobre José Antonio, que también está colaborando con la reivindicación de la mejora del servicio de Metro a través de la plataforma Rivas Respira, de la que forma parte.
José Antonio dice que casi siempre recibe la misma contestación por parte de Metro “a través de un bot”. También se ha comunicado con el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid, que le remitió a TFM como responsable del servicio, pero este vecino denuncia que su página web está desactualizada desde hace muchísimos años, lo cual cualquier persona puede comprobar clicando aquí. “Es un muro contra otro muro y otro y otro y de ahí no salimos. Pero hay que hacer mucho ruido. No nos cansaremos de poner quejas y reclamaciones, esa es la esperanza, que saquen las estadísticas de reclamaciones y vean las que tienen”, dice José Antonio.
Tampoco Susana dice haber conseguido nada a través de las quejas. “Cuando pongo una queja, siempre contestan con un mensaje tipo de que tendrán en cuenta el aumento de vagones por aumento de población y usuarios, pero es mentira”, denuncia.
En su opinión, “se está apostando por el transporte público por el cambio climático, pero el Metro está saturado en Rivas y el autobús tarda muchísimo”. Cómo Susana, Celia pide “que encuentren la forma de pagar a TFM sin que tengamos que bajar en Puerta de Arganda a hacer transbordo, que miren por qué los trenes van más lentos y que metan más coches en la línea”, y Rosa tiene claro que el transporte público de la ciudad no está a la altura. “Rivas con la población que tiene, se merece un transporte público de calidad”, concluye.
Reunión Ayuntamiento-Consorcio a comienzos de diciembre
El Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid y el Consorcio General de Transportes de la Comunidad se reunieron el pasado 2 de diciembre en la sede de este último organismo en Madrid.
Fuentes del Ayuntamiento de Rivas señalaron entonces que la alcaldesa de la ciudad, Aída Castillejo, le trasladó al Consorcio General de Transportes de la Comunidad de Madrid «las necesidades de Rivas en lo relativo a la línea 9 de metro».
Estas son las mismas, inciden desde el Ayuntamiento, que lleva tiempo trasladando y demandando a la Comunidad de Madrid. «Desde la apertura de la cuarta estación en la parcela que el Ayuntamiento ha puesto a disposición para ello, así como el cubrimiento de las vías que actualmente dividen la ciudad. También, la mejora del servicio actual con más frecuencia, más vagones con aumento de la capacidad de los trenes y la eliminación del transbordo en Puerta de Arganda. Y la mejora del servicio para evitar las frecuentes incidencias», argumentan fuentes del consistorio ripense.
El ayuntamiento de Rivas está más preocupado del carril bici que de mejorar la vida de los Ripenses. Total, si según ellos la mayoría de desplazamientos en Rivas son internos. Ala, a seguir votando a la extrema izquierda que sigue más preocupada de Palestina que de el día a día de los Ripenses
La comunidad de Madrid ,gobernada por el PP,mucho años,tiene las competencias del metro,cuando se hace hizo,el metro de Rivas, lo concertó con empresa privada ,y es la que mantiene ,el numero de vagones y el horario del Intercambio en Puerta de Arganda .
A ver si sus votantes de Rivas,hace presión para que esto cambie y tengamos un servicio de metro ,como en toda la comunidad de Madrid.
NO DEPENDE DEL GOBIERNO NI DEL AYNTAMIENTO,DEPENDE DE LA COMUNIDAD DE MADRID QUE MALTRATA ESTE MUNICIPIO
Menos política y más objetividad. Que llegue el metro a Rivas pues está bien pero es un sin sentido q se tarde una hora y poco en llegar a trabajar, da igual dónde vayas porque hay mil estaciones de rivas a madrid (12 estaciones hasta la primera conexión de metro, Sainz de Baranda). No es por el tiempo de espera que también afecta si no porque hay mil estaciones. Rivas tiene al menos dos ministros q residen en ella, el pp ganó las elecciones en rivas a la comunidad, que se pongan a trabajar todos y listo, que de atascos en la A-3 también andamos bien. El ayuntamiento que solucione la movilidad en rivas q es deplorable, del metro muestra interés pero es verdad q competencias no tiene. Los políticos y me da igual cual poco han mirado y miran por Rivas.
No ha más estaciones de metro en rivas! Si ya tardas en llegar a Madrid como para poner más estaciones. Lo que hace falta es cercanías q tarda la mitad que el metro
Y de paso una línea directa de autobuses a Madrid que no dé 6947 vueltas al municipio (había una que venía de Morata y ya no para en Rivas. Las paradas que había en la A3 ahora sólo son de bajada de pasajeros), que como tengas que hacer la ruta entera del 332 desde Rivas Pueblo te tiras una hora para llegar a Conde de Casal, un trayecto que en coche no llega a 15 minutos. Los usuarios de transporte público no tenemos ninguna opción de llegar a Madrid en menos de una hora cuando vivimos al pvto lado.