¿Te parece interesante? ¡Compártelo!

OPINIÓN

Antonio de la Peña

Antonio de la Peña

Doctor en Ciencias Biológicas, licenciado en Ciencias Geológicas y diplomado en Medio Ambiente

He leído en Diario de Rivas una bonita entrevista a Mª Antonia Quesada, escritora. “El sistema favorece la mediocridad, no el esfuerzo”. Qué inmensa verdad. No puedo estar más de acuerdo. Pero, ¿dónde comienza el sistema a favorecer la mediocridad?

En mi anterior artículo sobre educación hable del docente. Intente argumentar su importancia en el proceso de enseñanza-aprendizaje. También trate del catalizador del proceso, el cariño, el amor. La concusión era que había otros factores de mayor calado en la “emergencia educativa” que el presupuestario, el número de aulas, o la ratio profesor alumno.

No sólo Dña. Mª Antonia, otros intelectuales, científicos y escritores señalan el problema. Un nutrido grupo de importantes firmas y cabezas pensantes de nuestro reino han redactado un manifiesto contra la Ley Educativa Celaá.

Solicitan que se abandone conceptos ajenos a los saberes concretos de cada asignatura, especialmente aquellos de tipo moral y/o ideológico. Incorporan otros aspectos que atacan frontalmente la mediocridad. Proponen:

  1. Crear una institución pública compuesta por docentes de reconocido prestigio, no políticos, que elaboren el currículo. Es decir, individuos con autoridad en la materia.
  2. Luchar contra el fracaso escolar, por supuesto. Argumentan que eliminar los suspensos y aprobados, significa meter la basura debajo de la alfombra. Mimetizar el problema, ocultarlo, no solucionarlo.
  3. Evaluar por contenidos concretos. Están, sutilmente, cansados de las evaluaciones por competencia.
  4. Continuar con las notas numéricas y las matrículas de honor. El aliciente concreto numérico como premio a la excelencia.
  5. Docente con libertad de cátedra, sin correa de transmisión ideológica de turno.
  6. Exámenes externos y comunes en las distintas etapas educativas para verificar y valorar centros y alumnos. Especialmente importante en el tránsito a la universidad, la selectividad (como quiera llamarse). Recuerden que existe un distrito único.
  7. Respeto a las resoluciones Judiciales. Sin comentarios. Existe democracia, tanto en cuenta se respeta la Ley.

Todos estos problemas los tiene la comunidad educativa ripense, en especial los alumnos. Los alumnos deben ser el centro del proceso educativo.

Los ripenses, que estos días se examinan de selectividad, llevan dos años de concurso – oposición. Los cursos de bachillerato, con su nota, corresponden a la fase concurso. Es numérica, y se obtiene en base al esfuerzo del trabajo de dos años. Entre el 6 y 10 de junio de 2022 comenzaron la fase oposición. Realice un análisis de la fase oposición por Institutos y centro educativo del municipio. Cada alumno quedo retratado, pero también cada centro.

En Rivas amamos lo público. Estamos convencidos de su eficiencia y eficacia. Apostamos por su calidad. Ese es el Objetivo de Desarrollo Sostenible nº4 (ODS4) de la Agenda 2030. Realizamos fiestas en su honor. Nos manifestamos de continuo por ella. Decretamos su emergencia. Confío, es más estoy seguro, que nadie vera con malos ojos la creación de una institución de carácter público con “auctoritas”, como prestigio socialmente reconocido, que garantice los contenidos curriculares. La institución debe velar por las distintas áreas del saber. Podría presentarse este punto como declaración institucional en el Pleno. Es breve y clara. Elévese al Ministerio de Educación; al Gobierno de la CAM; a la Asamblea de Madrid; al Congreso; al Senado; al Gobierno del Reino; a la Comisión Europea; y a la ONU, por lo del ODS4. Otras veces, por temas mucho menos importantes, lo hemos hecho. Me ofrezco a su redacción. Disculpen, eso propongo.

Los políticos ripenses, ni ningún otro, deben marcar mi libertad de cátedra. ¿Qué es Rivas ecofeminista? ¿Me puede alguien explicar que es Ecofeminismo? ¿Cuál es su base científica? ¿Cuáles son sus axiomas, sus consecuencias? La igualdad de género (ODS 5) no me obliga a ser ecofeminista. Además, puedo estar conforme con el objetivo, con la meta, no con los medios y las propuestas para alcanzarlo.  El feminismo es una ideología. Como tal puede, o no, ser aceptado. No es ciencia y no salvará el planeta. No solucionará los problemas medio ambientales. Disculpen, eso pienso.

En Rivas existen alumnos que evidencian fracaso escolar.  En no pocas ocasiones me han solicitado dar clase a adolescentes y niños para poder subsanar el problema. Existen academias, y particulares, que tiene como misión ayudar a esos niños. La solución no es aprobar sin más. Eliminar suspensos y/o moldearlos a un porcentaje “políticamente” correcto. Más de 10% de suspensos mal, un 30% inaceptable. Las competencias, habilidades y estándares de evaluación tampoco ayudan en este caso. Pasar de curso sin aprobar es inaudito. Promocionar un alumno de etapa educativa, con asignaturas pendientes, constituye una autentica “emergencia educativa”. Emergencia prioritaria ante el problema que se plantea desde las manifestaciones de nuestra ciudad. Disculpen, eso opino.

Las facilidades han disparado un 13% los aprobados en selectividad y un 85% los sobresalientes (Sánchez, 2022 citando el Ministerio de Universidades). Conozco ripenses que se han matriculado en otras comunidades autónomas para hacer la selectividad allí. Objetivamente son más sencillas que en Madrid. Hoy mismo he oído a un padre ripense manifestarse en ese sentido. Me ha preguntado qué comunidad le aconsejo. Son muchos hermanos. El año que viene, en febrero, empadronará a su hijo en casa de uno de los hermanos en la comunidad “facilona”. Es absolutamente bochornoso la diferencia en el grado de dificultad. El sentido común grita a voces que, ante un distrito único universitario, se realice una prueba única en todo el territorio nacional. No es justo que un alumno de una comunidad autónoma con prueba sencilla, acapare plazas de facultades en comunidad autónoma con universidades y pruebas difíciles. El asunto es complejo. Se lucha contra el negocio editorial y las competencias autonómicas. No ver el problema es aún más absurdo. Constituye toda una emergencia. Disculpen, eso creo.

Todos estos aspectos se resumen en valorar el esfuerzo, la dedicación, la disciplina. Premiar la excelencia. No, no todos somos iguales, ni todos merecemos lo mismo. Todos tenemos los mismos binomios derechos-obligaciones, por supuesto. Quien los cumpla adecuadamente, y además con excelencia, debe ser recompensado. Insisto todo derecho tiene aparejado un deber. Un “happy” colegio es genial. Un colegio exigente en el esfuerzo, también. La vida, desde hace 4.500 millones de años ha evolucionado, fundamentalmente, por la diversificación, por las diferencias. La vida no ha avanzado, avanza, ni avanzará en base a la igualdad. La disparidad y diversidad mide la fortaleza de los ecosistemas (Brusatte, 2019). De manera semejante el éxito de las sociedades y las culturas se deben a la diversificación, a las diferencias.

Si el sistema fomenta el igualitarismo, todos los alumnos ripenses serán iguales. Si el sistema incluye aspectos y conceptos ideológicos, el alumno ripense será menos libre, menos crítico, más un autómata, menos ciudadano. Si el sistema facilita la relajación en el estudio, el alumno ripenese no se esforzará. Si el sistema elimina los saberes concretos, el alumno ripense no sabrá nada concreto. Si el sistema elimina la valoración, las notas, el alumno ripense no tendrá necesidad de alcanzar la excelencia. Les aseguro que violentan una palanca fundamental de la motivación.

En definitiva, si el sistema potencia la mediocridad, el alumno ripense será mediocre, el político ripense será mediocre, y la sociedad ripense será mediocre. Disculpen, pero considero se trata de una emergencia educativa evidente. La emergencia educativa del esfuerzo solicitado al ripense discente.

Más artículos de opinión en Diario de Rivas

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!