El pliego de la redacción del proyecto de la ampliación de la A-3 a su paso por Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey contempla la posibilidad de dotar a la carretera “de carriles de uso reservado o preferente para el transporte público colectivo y para vehículos de alta ocupación o de emisiones nulas”. El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMA) se compromete a analizar «la necesidad y viablidad» de este tipo de carriles en la autovía de Valencia. El Ayuntamiento de Rivas insiste en exigir que el carril sea «BUS-VAO, como en otras autovías», y que conecte con el intercambiador de Conde de Casal.
El MITMA licitó a mediados de mayo la redacción del proyecto de la ampliación de la A-3 a su paso por Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey, entre los puntos kilométricos 14,8 y 26,3. Se trata del tramo 4 de mejora de un proyecto que abarca desde la M-30 hasta el límite provincial con Cuenca.
El anteproyecto de adecuación y reforma de la autovía fue aprobado el pasado 18 de febrero tras superar el trámite de información pública, durante el que presentó al menos dos alegaciones significativas el Ayuntamiento de Rivas: la construcción de pasarelas peatonales y ciclistas que unan el casco urbano de la ciudad con el Parque Regional del Sureste y la habilitación de un carril reservado al transporte público, tipo BUS-VAO.
Esta segunda demanda del Ayuntamiento de Rivas ha sido contemplada en parte por el MITMA en los condicionantes para la redacción del proyecto definitivo de ampliación de la A-3 entre los pp.kk. 14,8 y 26,3.
El documento no confirma que se vaya a dotar a la A-3 de un carril de este tipo, pero sí garantiza que se estudien “las soluciones que mejoren el transporte colectivo en coordinación con el Consorcio Regional de Transportes”. Y en concreto, señala que va a analizar “la necesidad y viabilidad y, en su caso, promover las actuaciones necesarias, para dotar a la vía de carriles de uso reservado o preferente para el transporte público colectivo”.
Estos carriles, detalla el pliego técnico, podrán ser destinados también a “vehículos de alta ocupación o de emisiones nulas”. Y podrán ser “fijos o de gestión dinámica”. Es decir, que el uso preferente se limite a determinadas franjas horarias o circunstancias del tráfico en la zona.
Fuentes del Ayuntamiento de Rivas consultadas por Diario de Rivas inciden en que su petición al MITMA es que este carril preferente de la A-3 tenga unas características concretas, similares a los BUS-VAO de otras autovías nacionales: «Queremos un tercer carril hasta el futuro intercambiador de Conde de Casal que sea Bus-VAO como en otras autovías y que se pueda llegar a Madrid de manera rápida en trasporte público o en vehículos de alta ocupación sin estar atascados en la A3 a la ida y a la vuelta del trabajo o los estudios».
Rivas exige la conexión con el Parque Regional del Sureste
En las alegaciones que el Ayuntamiento de Rivas presentó en su día al borrador del anteproyecto de la ampliación de la A-3 incluyó también la conexión entre el núcleo urbano de la ciudad y el Parque Regional del Sureste a través de pasarelas ciclistas y peatonales.
Tras la publicación del pliego de la redacción del proyecto, en el que no se especifica nada acerca de esta conexión, fuentes municipales se reafirman en sus exigencias al gobierno central, e incluso va un paso más allá, ya que expone su deseo de soterrar la autovía a su paso por el municipio. «Tal y como recogimos en nuestras alegaciones queremos soterrar la A-3 a su paso por Rivas y no más toneladas de CO2 en nuestra ciudad y el Parque Regional del Sureste. Queremos tener derecho a poder disfrutar y pasear nuestro Parque Regional y no tener una autovía que rompe por la mitad el término municipal sin posibilidad de paso peatonal ni ciclista», argumentan desde el Ayuntamiento.
Habrá que esperar al proyecto definitivo para comprobar si el MITMA incluye un carril preferente para el transporte público en la A-3 a su paso por Rivas y si incluye algún tipo de conexión peatonal o ciclista nueva entre el núcleo urbano de Rivas y el Parque Regional del Sureste. Esto no será, como mínimo, hasta dentro de 2 años, ya que el plazo del contrato para la redacción del proyecto es de 24 meses.






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