Rivas Vaciamadrid sigue dando pasos para completar uno de sus proyectos más ambiciosos de las últimas décadas: el cubrimiento de la línea 9B de Metro. La Junta de Gobierno Local ha aprobado el proyecto de ejecución de la urbanización del cubrimiento, que consiste en un extenso parque lineal que discurrirá sobre el futuro túnel entre el polideportivo Cerro del Telégrafo y la estación de Rivas Futura. Es la cuarta y última fase del contrato de redacción del proyecto.
Con este paso, el Ayuntamiento da por completa la documentación del proyecto. Las obras del cubrimiento, sin embargo, siguen pendientes de la autorización de la Comunidad de Madrid, que todavía no ha respondido a la última documentación que le remitió el consistorio tras el rechazo del Gobierno regional a la fase anterior del proceso.
La última pieza del proyecto
La fase aprobada en la última junta es ya «la parte que veremos, la parte bonita», según explican fuentes municipales. Las fases anteriores fueron un diagnóstico de los antecedentes urbanísticos, del que nació el Plan Especial aprobado en julio de 2024; el anteproyecto, con las grandes líneas de la actuación; y el proyecto de ejecución del cubrimiento, aprobado el pasado julio, que define la estructura que tapará las vías, las salidas de emergencia y los cálculos estructurales.
El consistorio ha vuelto a señalar el proyecto como uno de los «más transformadores» de la región para una ciudad media: «Si lo ponemos en contexto, sería un Madrid Río para Rivas». Según explican, cambiará la ciudad en cuatro planos: la conexión con la naturaleza; la movilidad; la economía, porque el polígono de Santa Ana, que hoy «da la espalda a la ciudad» y mira a la A-3, se abrirá a la zona residencial; y la vida vecinal, al unir barrios que hoy separan las vías.
Por último, destacan la reducción del ruido de los trenes con el que conviven diariamente los vecinos y vecinas que viven frente a las vías. Según las encuestas municipales, el 78 % de la población apoya el cubrimiento, un respaldo especialmente alto en Covibar, donde ya conocen el primer tramo cubierto entre la estación de Rivas Urbanizaciones y la avenida de los Almendros.
Del bosque al carril bici
El diseño propuesto en esta fase del proyecto ordena el futuro parque en distintas franjas. En la zona noreste, la más cercana a la zona residencial, se concentran el paseo peatonal junto a los árboles de gran porte y las zonas con agua, de modo que las calles que hoy mueren en la valla de las vías desembocarán en una zona arbolada. «En vez de llegar a una valla, a donde llegaríamos es a un bosque», han explicado fuentes municipales. Precisamente, en estos enclaves en los que las calles se encuentran con el cubrimiento, se abrirán plazas de encuentro, con zonas de juegos, quioscos y mobiliario urbano de todo tipo.
La segunda franja, sobre la losa que tapará las vías, la vegetación será arbustiva, porque la estructura no puede soportar arbolado de gran porte. Por último, en el extremo opuesto a las viviendas irá el carril bici, separado del paseo peatonal para evitar conflictos entre ciclistas y peatones y acompañado de una pérgola con vegetación que filtra el sol.
Tras este, el talud que conectará con la zona suroeste de la ciudad cambiará con la topografía y se salvará con rampas cada cierta distancia para poder acceder a estas calles desde el parque.
Agua de lluvia y vegetación elegida por expertos del Botánico
El proyecto incorpora sistemas de drenaje urbano sostenible. Las lagunas de biorretención favorecerán que el agua se filtre al terreno y estarán conectadas con varios tanques de tormenta que la almacenarán para regar el parque. Esos depósitos forman parte de la obra de ingeniería de la fase 3.
La vegetación se ha elegido con un criterio medioambiental y con la idea de combatir las consecuencias del cambio climático. La confección de la lista de especies ha contado con el asesoramiento de expertos del Real Jardín Botánico. El proyecto recoge entre 25 y 30 especies, caducas y perennes: una franja de encinar, de vegetación mediterránea, en la zona más próxima a las viviendas, plantas que sujetan el terreno en los taludes y arbustos sobre la losa. También se han tenido en cuenta criterios de urbanismo bioclimático: los árboles de hoja caduca darán sombra, por ejemplo, a los juegos infantiles en verano y dejarán pasar el sol en invierno.
Más de cuatro kilómetros a pie y una cuarta estación
Sumado el actual Parque Lineal, el nuevo tramo permitirá a los peatones disfrutar de más de cuatro kilómetros de paseo desde el entorno del colegio Mario Benedetti hasta Rivas Futura, y cruzar la ciudad en bici de un extremo a otro en unos 20 minutos. El carril enlazará con la senda ciclista de la avenida de los Almendros y llegará hasta la zona comercial de Rivas Futura.
El Ayuntamiento explica que el grueso de los desplazamientos internos tiene entre 2 y 5 kilómetros, por lo que la nueva infraestructura ciclista podría suponer una transformación en la forma en la que muchos ripenses se mueven por la ciudad.
Otra de las actuaciones fundamentales de este proyecto entronca con esta transformación de la movilidad: la cuarta estación de metro del municipio que el consistorio levantará en la parcela reservada de la calle José Saramago. Esta se construirá con formato apeadero en superficie y tendrá conexiones en autobús gracias a las rutas que el Ayuntamiento prevé que la Comunidad de Madrid incluya en su nuevo mapa concesional.
Un proceso participativo para el diseño definitivo
La documentación del proyecto no cierra todos los detalles del diseño del parque. Quedan abiertos aspectos como su nombre, el mobiliario urbano, las zonas de juego o deportivas o el diseño de las zonas de encuentro. Todos estos puntos se trabajarán en procesos participativos durante los próximos meses para implicar a los futuros usuarios del parque.
Además, el parque pretende impactar en el tejido económico de la zona y se ha previsto la creación de quioscos comerciales para distintos usos que tampoco han sido diseñados por el momento. El proyecto sí incluye el reparto de tomas eléctricas, de telecomunicaciones y de agua a lo largo del parque para poder instalar los quioscos o emplearlas en otro uso.
El Ayuntamiento ha recordado que el proyecto ya cuenta con financiación para su arranque gracias a una línea de crédito de 40 millones de euros firmada con el Banco de Desarrollo del Consejo de Europa. Además, antes de comenzar el cubrimiento, se actuará sobre el itinerario que conectará el actual Parque Lineal con el nuevo sobre el polideportivo Cerro del Telégrafo.
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