Eliana Palacios
Portavoz del Vox en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid
Querido ripense:
En pleno mes de agosto, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM), organismo dependiente de la Comunidad de Madrid, presentó el nuevo mapa concesional de autobuses que regirá la movilidad en Rivas-Vaciamadrid durante la próxima década. Sobre el papel, se habla de mejoras: más líneas, nuevas conexiones y cierta modernización. Pero cuando se analiza con detalle, lo que se ofrece no es más que un plan insuficiente, desfasado antes de nacer y que no responde a las necesidades reales de una ciudad que en diez años alcanzará los 140.000 habitantes.
En Vox Rivas, no compartimos ni el triunfalismo ni la complacencia de unos y otros. Mientras algunos venden como éxito pasar de una a tres líneas urbanas —cuando Arganda, con 40.000 habitantes menos, ya cuenta con tres— y otros se felicitan por aparentes avances en su trato con la Comunidad, la realidad es clara: los vecinos esperarán 20 minutos para subir a un autobús urbano. Y eso no es progreso, no es alternativa, es resignación disfrazada de gestión.
Es cierto que contar con nuevas conexiones hacia Coslada, San Fernando de Henares y Mejorada del Campo es positivo, pero esas mejoras puntuales no ocultan la falta de ambición. Una ciudad como Rivas necesita un transporte ágil, rápido y alternativo al coche privado. Con esperas de 20 minutos, el transporte colectivo deja de ser útil y se convierte en un recurso testimonial.
Además, siguen ignorándose conexiones vitales para los ripenses: Torrejón de Ardoz, Velilla de San Antonio, el Cercanías de Vicálvaro o la Línea 1 de Metro en el Ensanche de Vallecas. Miles de vecinos las demandan a diario, y su ausencia refleja la incapacidad del Gobierno local para defender de verdad los intereses de la ciudad.
Hace un año, Vox presentó un plan integral de movilidad, que fue rechazado. Un plan realista y global que tenía en cuenta el crecimiento de Rivas y los nuevos desarrollos del sureste de Madrid, que proponía revertir los carriles bici locales y suprimir las ZBE restrictivas para devolver fluidez y desatascar la ciudad, y que aseguraba más frecuencia, mejores conexiones y un transporte público útil de verdad antes de imponer cualquier limitación al tráfico.
El llamado “RivasBus”, presentado por el gobierno local con tanta propaganda, ha quedado en papel mojado, como ya advertimos en pleno, reflejando su incapacidad para alcanzar grandes acuerdos y defender de verdad los intereses de la ciudad. Rivas no necesita fuegos artificiales, necesita un transporte público a la altura de su crecimiento. Vox es hoy la única fuerza que lo denuncia con claridad y que ofrece una alternativa seria, realista y orientada al futuro. El gobierno local ha demostrado que la ciudad le queda grande, ¿no merece Rivas un gobierno capaz de estar a la altura de su ciudad y de sus ciudadanos?
Un abrazo a todos
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