Cuando el rigor del Tribunal SUPERA el relato

por | Oct 13, 2026 | 0 Comentarios

OPINIÓN

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!
Javier Gil, concejal del PP en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid

Javier Gil

Concejal del PP en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid

La gestión de los recursos públicos exige una premisa ineludible: el rigor institucional. Cuando desde la oposición municipal ejercemos nuestra labor de control al Gobierno de Rivas Vaciamadrid, no lo hacemos con el ánimo de bloquear, sino con la firme convicción de proteger los intereses de nuestros vecinos. Por eso, las acusaciones vertidas en el Pleno municipal del pasado mes de septiembre, donde se nos recriminó falsamente estar «poniendo palos en las ruedas» al proyecto del nuevo polideportivo del barrio Centro, han caído por su propio peso ante la realidad de los hechos.

Precisamente en aquella interpelación advertimos de la necesidad de extremar el control y las garantías en un contrato de más de 11 millones de euros y cuarenta años de duración. Hoy sabemos que aquellas advertencias estaban plenamente justificadas.

La reciente resolución del Tribunal Administrativo de Contratación Pública (TACP), que estima el recurso presentado por Xtreme Sport y anula la adjudicación del contrato al Grupo Supera, no es un triunfo de una empresa sobre otra ni de la oposición sobre el Gobierno municipal; es, ante todo, una reivindicación del Estado de Derecho y de las garantías democráticas. El tiempo y la legalidad vigente han venido a demostrar que nuestras advertencias no eran ruido político, sino la plasmación de una preocupante falta de fiscalización en los despachos del Ejecutivo local.

Resulta técnicamente inadmisible que se valide y adjudique un contrato de tal envergadura a una oferta que contenía un defecto formal tan grave como insubsanable. El Tribunal ha sido claro al concluir que la proposición adjudicataria no permitía identificar de forma inequívoca quién era realmente el licitador, al aparecer suscrita por dos sociedades distintas sin concurrir formalmente como Unión Temporal de Empresas (UTE). Cualquier aclaración posterior habría supuesto alterar una oferta ya presentada, vulnerando los principios de igualdad y seguridad jurídica que deben presidir toda contratación pública.

Atribuir la paralización de este proyecto a la fiscalización de la oposición es un ejercicio de escapismo político. La realidad es tozuda: el expediente se ha desmoronado por los errores contenidos en la oferta adjudicataria y por la falta de celo del propio Gobierno municipal a la hora de revisar una documentación que debía haber sido examinada con el máximo rigor antes de formalizar la adjudicación.

Desde nuestro grupo, reiteramos que Rivas Vaciamadrid necesita infraestructuras deportivas a la altura de su crecimiento residencial. Los vecinos del barrio Centro merecen la piscina climatizada, las salas de fitness y los campos de fútbol prometidos. Pero tampoco podemos olvidarnos de los clubes deportivos de nuestro municipio, que llevan años sosteniendo el deporte base, formando a cientos de niños y jóvenes y contribuyendo decisivamente a la cohesión social de nuestra ciudad. Su crecimiento y el aumento constante de la demanda deportiva exigen más espacios, una mejor planificación y unas instalaciones acordes con la realidad demográfica de Rivas. Los ciudadanos merecen nuevas infraestructuras deportivas, pero también la tranquilidad de saber que los contratos que comprometen suelo público durante los próximos cuarenta años se firman con pulcritud, transparencia y absoluto respeto a la ley. Porque tan importante como construir instalaciones es garantizar que se construyan sobre procedimientos impecables, en beneficio de los vecinos, de los deportistas y de los clubes que dan vida al deporte ripense.

El verdadero perjuicio para los ripenses no nace de la fiscalización, sino de la prisa por vender titulares antes de asegurar los expedientes. Esta anulación obligará ahora a rehacer parte del procedimiento y a reordenar unos plazos que afectan a una infraestructura necesaria para la ciudad. Lo que retrasa las inversiones no es el control democrático; lo que las retrasa son los errores que el control democrático trata precisamente de evitar.

MÁS  El Pleno de Rivas rechaza la moción del PP que pedía reprobar a la concejala Misericordia Chamorro

Gobernar implica asumir la responsabilidad de los actos propios y de los controles que se ejercen bajo la tutela de un Ayuntamiento. El Estado de Derecho cuenta con mecanismos independientes, como el TACP, para garantizar que las normas se apliquen a todos por igual y para preservar la limpieza de los concursos públicos. Seguiremos ejerciendo una oposición seria, constructiva y rigurosa, alejados de la confrontación estéril, pero firmes en la defensa de la legalidad y de los intereses de los ripenses.

Porque velar por que las cosas se hagan bien desde el primer minuto no es poner palos en las ruedas. Es evitar que las ruedas se salgan del camino.

¿Te parece interesante? ¡Compártelo!
0 comentarios
Continúa la conversación en redes sociales:
Añadir Diario de Rivas en Google

¡Síguenos en las redes sociales!