El Consejo Municipal de Educación de Rivas Vaciamadrid está trabajando en la elaboración de una propuesta a presentar a la Comunidad de Madrid para que elimine la zona única escolar en el municipio y recupere los distritos escolares. El objetivo, según fuentes del Ayuntamiento de Rivas, es que el gobierno regional tenga en su mesa el proyecto “antes de diciembre”. Desde que la zona única escolar se implantara en toda la región en el curso 2013-2014, el Ayuntamiento de Rivas y la Comunidad de Madrid mantienen posiciones enfrentadas al respecto, posiciones que mantienen en la actualidad.
Origen de la zona única escolar: curso 2013-2014
En el año 2013, la Comunidad de Madrid tomó la decisión de eliminar los distritos escolares, implantando en toda la región el concepto de zona única escolar con el objetivo de que las familias pudieran escoger para sus hijos e hijas cualquier centro educativo público o concertado de la región con independencia de su lugar de residencia.
La Comunidad de Madrid fue la primera autonomía española en poner en marcha esta medida que se inspira en antecedentes europeos como la Education Reform Act aprobada en 1988 por el gobierno de Margaret Thatcher. Esta ley inglesa tiene en la libertad de elección de centro escolar uno de sus pilares.
En abril del año 2012, el Gobierno de la Comunidad de Madrid, presidido todavía por Esperanza Aguirre, aplicó la zona única escolar a 164 municipios de la región, y un año después, de cara al curso escolar 2013-2014, ya con Ignacio González como presidente de la Comunidad, extendió la medida al resto de los municipios. En esta ampliación fueron incluidos los quince ayuntamientos más poblados de la región, incluidos la capital y Rivas Vaciamadrid.
La legislación que regula la medida es el Decreto 29/2013, de 11 de abril, del Consejo de Gobierno, de libertad de elección de centro escolar en la Comunidad de Madrid, un decreto que el gobierno regional tuvo que adaptar para que el marco normativo autonómico fuera compatible con la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre, por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3/05, de Educación). Este texto legal de ámbito nacional establece que uno de los “criterios prioritarios” en los procesos de admisión es la “proximidad del domicilio o del lugar de trabajo de alguno de sus padres, madres o tutores legales”.
Por ello, el 29 diciembre de 2021, el Consejo de Gobierno de la Comunidad aprobó el nuevo Decreto 244/2021, de 29 de diciembre, del Consejo de Gobierno, que además de modificar el decreto original actualizó también los criterios de admisión y su ponderación en los procesos de escolarización en centros sostenidos con fondos públicos.
El Ministerio de Educación y Formación Profesional remitió un requerimiento a la Comunidad de Madrid para que respetara la esencia de la LOMLOE, pero la Comunidad de Madrid mantuvo su defensa de la zona única escolar “frente al intento del Gobierno central de eliminar el principio de libertad de elección de centro”. El entonces consejero de Educación, Universidades y Ciencia y portavoz del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Enrique Ossorio, calificó este principio como “uno de los pilares del sistema educativo madrileño”.
Posiciones enfrentadas Ayuntamiento-Comunidad
La Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid han mantenido posiciones opuestas acerca de la zona única escolar. Estas posiciones antagónicas, con el consistorio ripense en contra de una medida defendida a ultranza por el gobierno regional, no se han movido un ápice desde su entrada en vigor en el curso 2013-2014.
En una entrevista reciente con Diario de Rivas, la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, exponía los motivos por los que el Ayuntamiento de Rivas reclama a la Comunidad de Madrid la vuelta de los distritos escolares: “Esta ciudad se construyó en base a que en cada barrio teníamos una escuelita infantil, un cole y un instituto. No fue capricho ni fruto del destino: era una política educativa pensada también desde el protagonismo de los niños, las niñas y los jóvenes de esta ciudad. Es esa capacidad de generar red, de tener tejido y de generar comunidad educativa en el entorno de tu casa. Y eso se lo cargó la Comunidad de Madrid con la zona única y con ese derecho a la elección, que más que derecho a la elección es el derecho a escribir en un papel los nombres de los colegios, pero que sabemos que al final la primera y la segunda opción, no son las que más se garantizan a las familias. Ese desplazamiento provoca más estrés en las familias, y también más tensión en la movilidad de la ciudad”.
En 2023, el Ayuntamiento de Rivas realizó una encuesta municipal antes de la puesta en marcha del proyecto En bus al cole en el año 2023. Contestaron 3.600 personas a la encuesta. El 91,7% de la población respondió sí a la zonificación en dicha encuesta, y el 59% vivía a más de un kilómetro y medio andando del colegio o instituto. Esta es, según la Red de Ciudades que Caminan, la distancia límite para poder ir andando al colegio. La misma fuente amplía a 2,5 kilómetros la distancia máxima en el caso de los institutos.
Según la citada encuesta, solo un 21% de la población ripense vive a menos de esa distancia del colegio. El 68% iba al cole en coche, un porcentaje que el consistorio estima que se ha reducido debido al impacto del proyecto En bus al cole, y solo el 20% iba andando.
Para Aída Castillejo, esto es un problema con una “sencilla” solución: “Que puedas tener más puntuación por ir al cole de al lado de tu casa, que se generen distritos escolares en los que tú puedas decidir entre los coles que tienes más cerca de tu casa”.
La Comunidad de Madrid mantiene una postura opuesta a la del Ayuntamiento de Rivas al respecto de la zona única escolar, una medida, recalcan fuentes de la Consejería de Educación, “que tiene como objetivo garantizar a las familias de la Comunidad de Madrid la libertad de elección de centro educativo”.
La Consejería destaca que la medida ha elevado el porcentaje de alumnos y alumnas que se matriculan en los centros escogidos como primera opción por sus familias. En el curso 2006-2007, este porcentaje se situaba a nivel regional en el 80,5%. En el curso 2017-2018, un lustro después de la introducción de la zona única en la Comunidad de Madrid, el porcentaje, siempre según datos facilitados por la Consejería de Educación, era del 93,4%. El último dato disponible, el del proceso de escolarización para el curso 2025-2026, se sitúa en el 95,3%.
Para aterrizar el impacto de la medida en Rivas Vaciamadrid, fuentes de la Consejería de Educación han facilitado a este digital la evolución del porcentaje de alumnado ripense admitido en la primera opción. En el curso 2018-2019, el porcentaje fue del 86,90% y en el curso en vigor, 2026-2027, ha sido del 94,50%. Esta es la serie completa de datos facilita a Diario de Rivas por la Consejería de Educación:
Estos datos no convencen a FAPA Rivas (Federación de Asociaciones de Familias del Alumnado de Rivas Vaciamadrid), la organización que agrupa a las AMPA y AFA de los centros educativos sostenidos con fondos públicos de la ciudad. «La Comunidad de Madrid no publica las solicitudes que reciben los centros educativos, con lo que no podemos verificar cuántas familias pueden acceder a los centros que solicitan en primera opción. Sin embargo, las rutas de “En bus al cole” implementadas por nuestro ayuntamiento han ido aumentando en solicitudes y número de plazas desde su implantación, lo que es muestra evidente del impacto que tiene la zona única escolar en nuestra ciudad», señalan.
Para FAPA es necesario contextualizar el análisis de la zona única escolar y su impacto en la ciudad. «La zona única debe analizarse dentro de un problema más amplio: la planificación de plazas escolares, el crecimiento de la ciudad y las diferencias entre la demanda de determinados centros y la oferta disponible. Desde FAPA Rivas llevamos años hablando de necesidades de escolarización e infraestructuras pendientes».
FAPA Rivas, a favor de la zonificación
La Federación de Asociaciones de Familias del Alumnado de Rivas Vaciamadrid critica el modelo de la zona única escolar aplicado por la Comunidad de Madrid sin tener en cuenta las particularidades de los municipios.
«La implantación de la zona única escolar por parte de la Comunidad de Madrid se aplicó a toda la región sin atender a las peculiaridades de cada municipio. El principal argumento para ello es la defensa de la libertad de elección de centro por parte de las familias. Sin embargo, la realidad es que las familias ripenses no eligen los centros que quieren, sino aquellos en los que creen que podrán obtener plaza, es decir, la libre elección de centro no es tal», explican fuentes de la entidad.
Para FAPA Rivas, que se ha mostrado en contra de la medida desde su implantación, «poder solicitar cualquier centro no significa necesariamente que todas las familias dispongan de las mismas oportunidades reales para acceder al que desean. La capacidad de desplazarse, los horarios laborales, la organización familiar o la posibilidad de llevar a varios hijos a centros diferentes condicionan esa supuesta libertad».
En opinión de FAPA, el modelo adecuado para Rivas es la vuelta de la zonificación. «Con dieciséis colegios y seis institutos públicos en nuestro municipio, lo normal es que las familias pudieran escoger los más cercanos a sus domicilios. Sin embargo, muchas de ellas se ven obligadas a matricular a sus hijos e hijas en centros que, en ocasiones, llegan a estar a varios kilómetros de sus hogares. Esta situación impacta no sólo en el día a día de esas familias, sino que repercute también en el incremento del tráfico urbano, con la contaminación que conlleva y en el tejido social del barrio, que se ve debilitado», argumentan fuentes de FAPA.
FAPA, por lo tanto, está alineada con el proyecto en el que está trabajando el Consejo Municipal de Educación de Rivas, que pide volver al modelo de los distritos escolares “al menos en Rivas”. «En Rivas la proximidad tiene un valor educativo y social que no se puede ignorar. El colegio además de un lugar al que se va a aprender: también es un espacio de convivencia, de participación de las familias y de construcción de comunidad. Cuando los niños pueden acudir a un centro cercano, se favorecen su autonomía y sus relaciones con el entorno, y se reducen desplazamientos que muchas familias terminan realizando en coche con el impacto medioambiental y de tiempo que eso supone», concluyen fuentes de FAPA.
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