El pleno municipal de Rivas Vaciamadrid ha aprobado la cambiar la calificación urbanística del exconvento del Cristo de Rivas para permitir su rehabilitación y crear un centro cultural y ocio. La propuesta ha sido aprobada por unanimidad en el pleno, atendiendo a una petición del propietario del edificio.
Tal y como adelantó Diario de Rivas, el Consistorio ripense llevó a la comisión informativa del Área de Ciudad Sostenible el otorgamiento de calificación urbanística para la rehabilitación del exconvento de Rivas, de propiedad privada, y, según rezaba entonces la iniciativa, «la implantación de uso de centro integrado» en sus instalaciones. La intervención dispone de permisos de la Comunidad de Madrid y de la Confederación Hidrográfica del Tajo y estaba sólo pendiente del ‘plácet’ municipal para llevarse a cabo.
Tras su aprobación, se planteó el proyecto en la sesión plenaria de este jueves, en la que recibió el voto afirmativo de todos los grupos del arco plenario, destacando la contribución de la medida para preservar el patrimonio cultural e histórico de uno de los edificios más emblemáticos del municipio, monumento nacional protegido, bien de interés cultural y catalogado como elemento patrimonial singular de la ciudad,
De tal modo, el ámbito podrá abordar una serie de reformas que permitirán compatibilizar los usos urbanísticos actuales (religioso y residencial) con otros nuevos, facilitando al complejo acoger funciones como espacio cultural y de ocio, presentaciones y otros eventos. Según fuentes cercanas a la iniciativa, es una forma de dar sostenibilidad al inmueble a futuro y de abrirlo en mayor medida al conocimiento y uso de la ciudadanía, pues hasta ahora sólo puede visitarse durante los oficios religiosos que se celebran en el complejo, informa Enrique Villalba.
Valores históricos
En el nuevo centro, se promoverá la difusión al público del patrimonio cultural del propio edificio y se realizarán actividades de carácter cultural y de ocio relacionadas con el convento y el espacio natural protegido en el que este se encuentra.
La nueva calificación afectará a parte de la edificación, en concreto a la planta baja y los anexos. Las obras suponen «una intervención sobre la edificación existente que es mínima», informaron las fuentes antes citadas, respetando todos los «valores históricos y las características esenciales del complejo edificado», con especial cuidado del templo. Las adecuaciones se centrarán en adaptar algunos de los espacios a los nuevos usos para el público, mejorando la accesibilidad universal y las medidas de seguridad del complejo.
Fuentes municipales destacaron que el nuevo uso del edificio no intensifica la actividad en comparación con el momento presente, ya que no se incrementará el aforo del complejo arquitectónico. En la actualidad tiene un uso de pública concurrencia con un aforo medio de 250 a 300 personas, siendo este superior a lo que se prevé para el cultural y de ocio.
El objetivo principal de esta actuación es el de «garantizar la preservación de este bien de interés cultural, permitiendo un nuevo uso que aumente el capital cultural, social y natural de Ribas y de conocimiento del mismo a la ciudadanía«, explicaba la concejala de Urbanismo y Vivienda, Yasmin Manji.
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