Los desembalses y el desbordamiento del río provocaron la inundación de grandes extensiones de terreno en el Soto del Grillo de Rivas, donde se encuentra el negocio de Fran. Este vecino ripense pasó tres noches levantando diques para evitar que el agua llegara a las cuadras en las que permanecían 70 animales.
Fran Santana es el dueño del C.D.E Hípico Soto del Grillo, un centro situado justo en el límite entre Rivas, Velilla de San Antonio y Mejorada del Campo en el parque Soto del Grillo, una de las zonas más afectadas por las inundaciones de las últimas semanas debido a su cercanía al río Jarama.
En concreto, el centro ecuestre se encuentra a 1 kilómetro de distancia del cauce del río que fluye paralelo a los cortados. Una distancia que, en principio, parecía suficiente para que los animales permanecieran a salvo. Sin embargo, los desembalses dieron al traste con las previsiones, provocando que el río se desbordara en un recodo, creando un nuevo cauce recto que llevó el agua a escasos metros de la Hípica y de otras construcciones de la zona, provocando incluso la evacuación de una decena de personas.
Pese a ello, Fran decidió quedarse ante el temor de que el agua enfilase el camino que conduce a los animales, poniendo en peligro la vida de sus 90 caballos y de medio centenar de vacas que llegaron a ser evacuadas a su finca de otra propiedad cercana. De esta forma, ayudado de una pequeña excavadora, construyó diques junto al sendero, conteniendo las aguas que habían anegado por completo un campo cercano.
“Esto es mi vida, mi mujer, mis hijas y lo que tengo aquí, si dejo que eso se inunde, ¿qué hago mañana con mi vida? ¿cómo empiezo otra vez?”, se pregunta el empresario.
Durante el tiempo que duró la emergencia, Fran salía cada dos horas de su vehículo para revisar los diques, tapar las vías abiertas por el agua y reforzar los puntos más problemáticos, consiguiendo contener la inundación.
Fran cuenta que recibió ayuda del Ayuntamiento, sobre todo durante el día, cuando acudía un trabajador con maquinaria para darle el relevo. Se muestra además especialmente agradecido con otro empleado de la administración local que estuvo pendiente de él durante todo el proceso. “Cada dos horas me llamaba, para preguntar si estaba bien y darme un informe de los desembalses de las presas” cuenta Fran. “Se quedó todo el fin de semana sin dormir, preocupándose. Cualquier otra persona se va el viernes cuando acaba su jornada y no se preocupa hasta el lunes”, asegura.
No obstante, Fran reclama más atención a la zona para evitar que situaciones como esta vuelvan a suceder. Afirma que la gente mayor del lugar recuerda un episodio similar hace unos cuarenta años, en el que el río se comportó de manera similar. “Yo voy a actuar ya, voy a reforzar mi camino y, si en 40 años vuelve el agua otra vez, mis hijas se acordarán de su padre y las previsiones que tomó”, proclama.
“De todo esto me quedo con la gente que he conocido, del Parque Regional y del Ayuntamiento que son magníficas personas y tienen las puertas abiertas de mi casa, pero ahora hay que actuar, nos tienen que echar una mano con un plan de caminos o lo que sea, pero esto también es parte de Rivas”, afirma Fran.
Si construimos en zonas no urbanas…
Si queremos establecernos en zonas inundables…
Lo que ha pasado, es lo esperado
Bueno sería que se revisase los perfiles catastrales de lindes de la finca, licencias de actividad y % permitido para construir en ella
PODRIAMOS LLEVARNOS GRANDES SORPRESAS, PARA QUE ENCIMA EL CONSISTORIO LE RESUELVA LA PAPELETA CON OPERARIOS Y MAQUINARIA MUNICIPAL QUE PAGAMOS TODOS…