El Canal de Isabel II ha invertido 50 millones de euros para concluir el segundo anillo de distribución de agua potable de la red regional, de 104 kilómetros de longitud. Explicamos las características de esta macrotubería que surca Rivas Vaciamadrid desde 2013.
Según explicó en un extenso artículo el entonces jefe de obra de la delegación de Madrid de FCC Construcción, Julio Herranz, las obras en Rivas Vaciamadrid estuvieron incluidas en la primera fase de trabajos del tercer tramo de este segundo anillo. La intervención también afectó a suelos de San Fernando de Henares y Vicálvaro.
En concreto, se trató de una obra lineal en la que se construyeron 13,95 kilómetros de tuberías con camisa (juntas aislantes que contienen fugas y rupturas en elementos de alta presión) en paralelo con la M-50 por su lado exterior (al oeste de Rivas), y, durante 1,5 kilómetros, con la M-206 por su lado oeste, desde la finca El Negralejo hasta la rotonda de la M-203, por donde sube la tubería cruzando suelo del desarrollo de Los Cerros, hasta la M-50. Conectó con el tramo 2 del anillo por el norte y con la denominada como arteria del Corredor del Henares, en la intersección de la N-II con la M-50. Por el sur, se engarzó con el tramo 8, que entroncaba en el kilómetro 7 con el ramal 8 de la red, que discurre paralelo a la radial R-3.
Dados de hormigón
Estas conducciones son tubos de acero helicosoldado de 14 milímetros de grosor y de 1,6 metros de diámetro que descansan sobre una cama de arena. Están enterrados a un mínimo de 2,8 metros de profundidad y ‘grapados’ al terreno gracias a unos dados de hormigón de 25 centímetros de espesor. Su pendiente oscila entre un 0,4 y un 19 por ciento. La red en esta zona cuenta con un acueducto de 77 metros sobre el río Jarama y otro de 37,5 sobre la línea 9 de Metro.
El Canal aprovechó para las obras los corredores de transportes ya existentes para reducir el impacto sobre el paisaje y se adaptó a las prescripciones de ordenamiento de los nuevos desarrollos urbanísticos de Rivas Vaciamadrid (el Cristo de Rivas) y en Madrid (Los Cerros, El Cañaveral, Los Ahijones, Los Berrocales y Valdecarros). Toda la instalación está separada, al menos, cinco metros, del resto de servicios.
El segundo anillo es una infraestructura clave en la red estratégica de suministro de aguas porque permite abastecer la demanda de la corona metropolitana de la capital. En el caso ripense, es la intervención hidráulica más importante llevada a cabo por la empresa regional desde que, en 2009 y por 25 años, el Gobierno regional y el Ayuntamiento ripense suscribieron un convenio por el que el Canal se hacía con la gestión del servicio de abastecimiento y saneamiento del municipio.
Antonio, el hombre ‘inútil’…
Ha tardado menos el Canal de Isabel II en conectar Rivas a la M50 del agua que la inútil de la alcaldesa en conectar la salida de la M50 para los vehículos.
Y empezando más tarde.
Más de dos años de retraso en una otra que iban a ser 11 meses y nadie de este ayuntamiento de inútiles asumiendo ninguna responsabilidad.