Montessori Rivas, el primer centro educativo de esta metodología en el Sureste que ofertará Primaria: «Es un proyecto local y familiar que nace para dar respuesta a una necesidad social»

por | Feb 11, 2026

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Amaya y Gema son dos vecinas de Rivas Vaciamadrid a las que les unió la maternidad. Ambas se conocieron hace una década en una actividad municipal de yoga para bebés y se dieron cuenta de que compartían mirada respecto de la crianza. Convencidas de educar a sus hijos siguiendo la metodología Montessori, pronto detectaron que no existía en Rivas, ni tampoco en los municipios de alrededor, un centro educativo que le diera continuidad en Primaria a esta forma de entender la educación. “Somos familias de Rivas que creemos que las cosas se pueden hacer de una forma diferente y que soñamos en grande al apostar todo lo que teníamos por impulsar un proyecto de Primaria acorde con los proyectos de Educación Infantil que sí hay en la ciudad pero que luego no tienen continuidad”, relata Gema Benito, cofundadora de Montessori Rivas.

Montessori Rivas, el centro educativo abierto por Amaya y Gema junto a Elena, guía de la especialidad para las etapas equivalentes a Infantil y Primaria y tercer pilar del proyecto, abrió sus puertas el pasado mes de septiembre en sus instalaciones de la Avenida de la Técnica número 43. Lo hizo como centro de educación infantil, hasta los 6 años, pero con la ambición de convertirse en el primer centro educativo Montessori del Sureste de Madrid que oferta Primaria.

Aula de psicomotricidad de Montessori Rivas
Aula de psicomotricidad de Montessori Rivas (foto: Montessori Rivas)

“Abrimos en septiembre el centro y ya estamos homologando con Estados Unidos para convertirnos en colegio americano Montessori con certificación para Primaria desde el próximo mes de septiembre. Esta ha sido la necesidad esencial de nuestro proyecto, porque cada vez hay más iniciativas hasta los 6 años, pero no a partir de esta edad, en la que el cambio es muy grande si los peques pasan al colegio tradicional”, cuenta Gema.

El objetivo de Montessori Rivas está muy cerca: el próximo curso escolar tiene previsto abrir ya el primer grupo de Primaria, para niños y niñas de 6 a 9 años. En la metodología Montessori se agrupa a los niños y niñas por tramos de edad, en lugar de por año de nacimiento, conviviendo en el mismo espacio comunitario. “Lo queremos hacer de forma gradual, iniciando la etapa desde abajo para acabar dándole continuidad posteriormente hasta abarcar toda la etapa de Primaria”, explican Gema y Elena. A medio plazo, el centro no pierde la mirada a Secundaria: Amaya, cofundadora del proyecto, es profesora de esta etapa y se ha formado también en Estados Unidos como guía Montessori de Secundaria, siendo uno de sus proyectos el poder implementar Montessori en los institutos públicos, aprovechando que algunos de ellos disponen de aulas materia.

Detalle de un niño trabajando en Montessori Rivas
Detalle de un niño trabajando en Montessori Rivas (foto: Montessori Rivas)

Un proyecto local, nacido de familias de Rivas

Una de las señas de identidad de Montessori Rivas es, tal y como su nombre ensalza, su carácter profundamente local y familiar. Gema Benito incide mucho en ello: “Este es un proyecto que nace para dar respuesta a una necesidad social que hay particularmente en Rivas y alrededores”.

Amaya y Gema eligieron llevar a sus hijos a una escuela infantil Montessori de la ciudad, donde conocieron a Elena, la guía de Montessori Rivas. A medida que sus hijos crecieron, se apoderó de la conciencia de ambas la duda de cómo dar continuidad a este tipo de educación a partir de los 3 años, momento en el que es más sencillo conseguir plaza en un colegio público. “Nos entró angustia y fue ahí donde Amaya empezó a soñar muy alto con la idea de montar una escuela Montessori que tuviera Primaria”, relata Gema.

Aula de 3-6 años de Montessori Rivas
Aula de 3-6 años de Montessori Rivas (foto: Montessori Rivas)

El primer intento llegó justo antes de la pandemia que, unida a los escollos existentes para dar forma a un proyecto todavía innovador como el de Montessori Rivas, impidió que se hiciera realidad. Pero no se dieron por vencidas. “Cuando lo intentamos por primera vez apenas existían en España centros Montessori con Primaria. Por aquel entonces Elena se había marchado a una escuela Montessori en Estados Unidos. Hace un año, con el apoyo de una red de centros Montessori que ahora es más extensa que entonces, retomamos el proyecto. Encontramos un espacio que cumplía los requisitos y contactamos con Elena para que se embarcara con nosotras en esta aventura y pusiera su trabajo y experiencia a disposición del centro. Ella siempre había querido tener su propia escuela, y la vida nos ha llevado a soñar juntas”, afirma Gema Benito.

Un sueño, reitera la cofundadora de Montessori Rivas, que no hubiera sido posible hacer realidad en otro contexto social donde las miradas menos convencionales tienen menos cabida: “Yo siempre digo que aquí en Rivas tienes que rascar muy poquito para encontrarte con gente que siente que las cosas pueden hacerse de otra manera; estoy convencida de que si no estuviera viviendo en Rivas, no me habría atrevido a iniciar este proyecto”, apostilla.

A la izquierda, Elena Martínez, guía Montessori. A la derecha, Gema Benito, cofundadora del proyecto.
A la izquierda, Elena Martínez, guía Montessori. A la derecha, Gema Benito, cofundadora del proyecto. Foto: Montessori Rivas.

El primer centro Montessori con Primaria del Sureste de Madrid

El camino desde aquel sueño compartido que tuvieron Amaya y Gema no ha sido fácil. No lo ha sido por la dificultad para desarrollarlo en Rivas, donde el precio del suelo es elevado, y por la complejidad que tiene extender la metodología Montessori a la etapa de Primaria. “Lanzar la primaria es un auténtico reto porque es educación reglada obligatoria, no como ocurre hasta los 6 años, donde no es obligatorio escolarizar a los niños y niñas”, expone Gema.

A partir de los 6 años, el currículo educativo y el marco legal, con niños y niñas agrupados por año de nacimiento, marcan las directrices educativas, dificultando poder desarrollar metodologías activas como Montessori. Por ello, Montessori Rivas se está homologando como colegio internacional según el currículo estadounidense y próximamente recibirá la visita de una delegación técnica de Estados Unidos que certificará in situ que el centro cumple con los estándares de un colegio americano, convirtiéndose así en la primera escuela Montessori del Sureste de la Comunidad de Madrid que oferte el ciclo de Primaria.

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Uno de los requisitos para conseguirlo es que se practique en el aula un bilingüismo real, con al menos el 50% del tiempo escolar en lengua inglesa. “Esto encaja en nuestra manera de entender el conocimiento en general, también el aprendizaje de una segunda lengua: de la manera más natural posible y desde pequeños, por lo que nuestra idea inicial ya era que ambos idiomas convivieran”, apunta Elena.

Patio exterior de Montessori Rivas
Patio exterior de Montessori Rivas. Foto: Montessori Rivas.

Cómo se trabaja en Montessori Rivas: por qué elegir esta educación

Gema Benito tiene muy claro por qué elegir un centro Montessori para la educación de los niños y niñas: “Montessori da la tranquilidad de saber que los niños y las niñas van a aprender a nivel curricular lo que tienen que aprender. Lo hacen con creces. Pero también de que el aprendizaje será integral y de que se van a convertir en adultos funcionales, que es el gran objetivo”.

El camino, lógicamente, es distinto al de la escuela tradicional. “Has tenido a tus hijos en un entorno Montessori, que es un regalo, y luego le metes a una enseñanza más convencional, donde, ojo, hay profesores absolutamente maravillosos y hacen lo que pueden con los recursos que tienen, pero donde a nivel pedagógico se funciona muy diferente”, argumenta Gema. “Solo tienes que ir a un aula de 3 años de un colegio convencional y al de una escuela Montessori, donde las enormes diferencias saltan a golpe de vista… Esta es una forma diferente de entender el aprendizaje”, añade. Tanto Gema como Elena inciden en que Montessori le da mucha importancia al área curricular: la diferencia es el enfoque, el punto de partida. “Montessori le da importancia al área curricular, pero desde un lugar de disfrute”.

Para conseguir estos objetivos, desde el primer ciclo, el equivalente a 3-6 años (Educación Infantil), los niños y niñas trabajan en aulas abiertas, con materiales que están siempre accesibles, y con ratios muy bajas, de unos 15 menores por grupo. “El aprendizaje sé basa en los principios de la pedagogía Montessori, relacionados con la libertad de elección y con que el niño o niña sea constructor de su propio aprendizaje. Las guías se encargarán de acompañar este proceso para que llegue a donde tiene que llegar”, comenta Gema. “Es una educación —continúa explicando— que se focaliza en aquello en lo que destacan y disfrutan. El niño o niña decide cómo y cuándo y eso es fundamental para que el aprendizaje sea significativo, porque lo hace desde su decisión de querer hacerlo”.

Otro de los espacios de trabajo de Montessori Rivas
Otro de los espacios de trabajo de Montessori Rivas. Foto: Montessori Rivas.

En Primaria, el aula Montessori se diseña pensando en la necesidad de los niños y niñas de socializar, de trabajar en equipo, algo que no ocurre en los primeros seis años. “Siempre nos dicen que les enseñamos en una burbuja y es al revés: incidimos en educar seres sociales, conectados al mundo exterior: se les proporciona todas las herramientas para conocer el mundo, que es lo que desean”, explica Elena. Y este trabajo se hace de forma interdisciplinar y eminentemente práctica: “Por ejemplo, en el aula de Primaria hay una cocina, y tienen que elaborar y gestionar un presupuesto (economía y matemáticas), hacer la compra, etc.”, agrega.

Elena y Gema hacen hincapié en que el método Montessori también establece límites. “Se confunde libertad con libertinaje”, dice Elena. “Los máximos los ponen ellos y ellas, pero hay unos mínimos que también se garantizan, porque si de tres horas al día que tenemos de clase tú quieres dedicarle dos a la civilización egipcia o a las matemáticas se las vas a poder dedicar. Eso sí, la siguiente hora la vamos a negociar, porque tenemos que alcanzar los mínimos: deben saber que su responsabilidad es aprender, que se les va a permitir hacerlo en un ambiente de libertad en el que van a poder elegir, pero que tienen una responsabilidad adquirida consigo mismos y con su guía que tienen que ver con alcanzar unos mínimos en aquello que no les gusta”, completa Gema.

Este es el ambiente educativo que ofrece Montessori Rivas, donde las bases de la pedagogía Montessori se funden con las de la disciplina positiva, en la que también están formadas Amaya, Gema y Elena. «Las dos tienen como base el respeto hacia el niño o niña, pero es verdad que esta te lleva a un terreno un poco más emocional y el método Montessori lo hace más al aspecto académico. No puedes trabajar académicamente con un peque si no está bien en el plano emocional. Por eso, la disciplina positiva es un pilar en nuestro centro porque es la forma de entender las relaciones humanas que se basa en encontrar el equilibrio entre firmeza y amabilidad —construir las normas entre todos, por ejemplo—”, dice Gema. “Para que el aprendizaje suceda en Montessori tiene que darse una triada que incluye el niño, el adulto y el ambiente. Y si el niño o niña no está bien, no podemos guiarle hacia el punto que llamamos de normalización, que es cómo conecta con su ambiente. Tienen que estar las tres cosas conectadas y nos ayuda a ello la disciplina positiva”, concluye Elena.

Fachada exterior de Montessori Rivas, en laavenida de la Técnica, 43.
Fachada exterior de Montessori Rivas, en laavenida de la Técnica, 43. Foto: Montessori Rivas.

Con la apertura de su primera etapa de Primaria, Montessori Rivas dará un paso decisivo como proyecto educativo pionero en el Sureste de la Comunidad de Madrid. Un centro que acompaña a niños y niñas en su desarrollo académico, personal y social, respetando sus ritmos, su curiosidad y su potencial. Lo que comenzó hace más de cinco años como una conversación entre dos madres es hoy una realidad educativa en Rivas.

Montessori Rivas

Avenida de la Técnica, 43

623 92 72 46 / info@montessoririvas.com  

www.montessoririvas.com

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