El Partido Popular de Rivas Vaciamadrid ha pedido el «cese inmediato» del gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda, Luis Enrique Espinoza, que accedió al cargo en septiembre de 2023. Según el PP, la portavoz de los populares, Janette Novo, y el consejero de la EMV por el PP, Álvaro Garrucho, solicitaron el pasado lunes 2 de diciembre a la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, el cese de dicho cargo. “Hay más de 5 millones de pérdidas que no están reflejados en la cuenta de resultados”, denuncian los populares.
El Partido Popular de Rivas ha pedido formalmente el cese del gerente de la Empresa Municipal de la Vivienda, Luis Enrique Espinoza Guerra, que lleva en el cargo desde septiembre del año pasado. Según el PP de Rivas, anteriormente fue gerente de la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda de Toledo durante las últimas cuatro legislaturas lideradas por el PSOE en dicha ciudad.
Los populares piden el cese del gerente de la EMV porque “hay más de 5 millones de pérdidas que no están reflejados en la cuenta de resultados”.
El PP argumenta esta afirmación en los detalles del Informe de las Cuentas Anuales 2023 de la EMV. En dicho documento, señalan las populares, el auditor “evidencia que hay pérdidas no reflejadas, no consta toda la provisión por insolvencias, pone de manifiesto que no ha recibido la información de transacciones y saldos con el Ayuntamiento y que no ha podido verificar la razonabilidad de los mismos”.
Además, expone el PP en una nota pública, en la auditoría “también se evidencia que hay una minusvalía de más de 2 millones de euros con respecto al valor en libros del terreno denominado Capa Negra”.
En paralelo, el PP de Rivas denuncia que la EMV “tiene un fondo de maniobra negativo de más de 11 millones de euros” y que “el periodo medio de pago a proveedores de la empresa en 2023 fue de 527 días cuando lo establecido por la ley son 30 días”. Esto último, señala el PP de Rivas, “refleja que la EMV no tiene liquidez para afrontar los pagos”.
El PP también cuestiona la decisión del gerente de adjudicar un “cuantioso contrato negociado sin publicidad” por valor de 72.600 euros a un despacho con domicilio social en Toledo que había contratado con la Empresa Municipal de Suelo y Vivienda de Toledo durante su labor como gerente de dicha empresa pública.
Para el PP de Rivas es “incompatible con la situación de iliquidez de la EMV el nombramiento de un gerente con una retribución anual de 77.263,34 euros, más las cargas sociales que conlleva su contratación por importe de 21.865,20 euros, lo que supone un coste de 99.128,54 euros a todos los vecinos del municipio”. El PP denuncia que esta información no figuraba en el portal de transparencia de la EMV.
Novo acusa al Ayuntamiento de “poner parches a la pésima gestión llevada a cabo por la EMV, que acumula deudas e impagos, y a pagar salarios estratosféricos a los afines a su partido”. «En la EMV de Rivas no siempre ha existido la figura del gerente y en este momento es menos necesario que nunca, y menos aún un gerente que nos cuesta a todos los vecinos casi 100.000 euros al año”. Y pide al Ayuntamiento y a las empresas públicas de la ciudad que “dejen de ser el ‘colocódromo’ de la izquierda y el ejemplo más palmario de nepotismo”.
Un «debate sobre el modelo de gestión»
Fuentes municipales consultadas por este digital rechazan responder a la nota pública del PP de Rivas.
Sin embargo, en las semanas previas, miembros del Ayuntamiento de Rivas han explicado públicamente la posición del equipo de Gobierno acerca de la EMV. Lo han hecho tanto el portavoz del Gobierno y concejal de Hacienda, José Luis Alfaro, al explicar el motivo de la ampliación de capital de 2 millones de euros de la EMV, como la alcaldesa de la ciudad, Aída Castillejo.
“Hay quienes creemos que la Empresa Municipal de la Vivienda tiene que ser una empresa municipal pública y hay quienes creen que los pisos y las viviendas protegidas hay que venderlas con las crisis”, señaló Castillejo en la rueda de prensa posterior a la penúltima Junta de Gobierno Local.
En dicha comparecencia, la primera edil expuso el objetivo de la EMV para el actual equipo de Gobierno. “Esta ciudad siempre ha tenido muy claro cuál era el objetivo de la Empresa Municipal de la Vivienda. No es especular, es hacer posible que los vecinos y vecinas de Rivas tengan viviendas protegidas a un precio asequible en su ciudad. Lo que ha venido haciendo. Y para eso el ayuntamiento siempre, no hoy, siempre ha puesto encima de la mesa todos y cada uno de los recursos que necesitaba. Cuando han sido financieros, financieros y cuando han sido de otro tipo, de otro tipo”, dijo Aída Castillejo, que recordó que el Ayuntamiento municipalizó la EMV en 2013.
Sobre esta decisión tomada hace ya más de una década, Aída Castillejo explicó que “entendíamos que ese era el objeto de la Empresa Municipal de la Vivienda, y más allá de lo que lo quieran disfrazar, la realidad de la Empresa Municipal de la Vivienda tiene casi 80 millones de euros en activos que, por lo tanto, hacen que sea una empresa completamente sostenible en lo que tiene que ver en materia financiera”.
En caso de no ser sostenible a nivel financiero, Castillejo remarcó que “para eso está este ayuntamiento, porque la Empresa Municipal de la Vivienda es un medio propio de este ayuntamiento. […] Y ese músculo financiero lo tendrá que poner quien le está pidiendo que lo haga, que es el ayuntamiento”.
Además, la primera edil defendió que existe “una diferencia de modelo” entre la visión del equipo de Gobierno y la de la oposición con respecto a la EMV y Rivamadrid. “Lo que hay es un debate sobre el modelo de gestión de quienes como gobierno entendemos que tienen que ser empresas públicas, que sean de los vecinos y de las vecinas, y sobre todo cuando estamos hablando de algo tan crucial como es la vivienda en este momento, en este país y en esta ciudad en concreto. Ahora mismo, la única entidad que está garantizando o intentando garantizar el derecho a la vivienda en Rivas se llama EMV, porque no hay nadie más construyendo: solo está la EMV construyendo las 83 viviendas (de la avenida Pilar Miró). Y, además, con un plan a futuro que habla de la construcción de más de 400 viviendas”, apostilló la alcaldesa.
Para Aída Castillejo, “este gobierno tiene muy claro que a la Empresa Municipal de la Vivienda le queda mucha vida por delante porque es lo que necesitan nuestros vecinos y vecinas, no sólo la gente joven, sino que también lo necesita nuestra ciudad, porque la crisis en materia de viviendas que vive en nuestro país está ahí. Y porque la Empresa Municipal de la Vivienda sigue teniendo el mismo objetivo, garantizar que quien quiera seguir viviendo en Rivas pueda hacerlo”, concluyó la primera edil, que expuso también su deseo “de desarrollar una ley estatal” en materia de vivienda y criticó a la Comunidad de Madrid que no declare zona tensionado de mercado a Rivas.
Además, sobre el PP de Rivas, Castillejo dijo que “es muy difícil salir a la ciudad a decirle ‘yo quiero que haya aquí 150.000 vecinos, pero que no haya ninguna vivienda pública”.
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