Juanma del Castillo
Periodista
En un sistema democrático, el gobierno, conformado por el partido político o coalición que ha obtenido la mayoría de los escaños en las elecciones, asume el ejercicio del poder político y se encarga de la administración y gestión de los asuntos públicos.
A lo primero que está obligada la oposición es a aceptar y reconocer al gobierno surgido de las urnas, sea por mayoría de un solo partido o en coalición con otros que hayan obtenido representación en las cámaras.
La oposición política se caracteriza por ser un contrapeso crítico al gobierno de turno, velando por el equilibrio y la rendición de cuentas en un sistema democrático. Su función esencial radica en cuestionar, debatir y ofrecer alternativas a las políticas y decisiones adoptadas por el partido o coalición que se encuentra en el poder, cuando considera estas como erróneas o modificaciones, así como apoyarlas cuando las valore como correctas. Al hablar de oposición política, resulta necesario entender la relación que establece con el gobierno. Mientras que el gobierno ostenta el poder político y tiene la responsabilidad de administrar y gestionar los asuntos públicos, la oposición política tiene como misión supervisar y fiscalizar sus acciones. Esta labor se lleva a cabo a través de un control crítico, donde se evalúa la eficacia de las políticas públicas implementadas y se proponen modificaciones o alternativas en beneficio de los ciudadanos. (Así lo define ‘El Glosario Jurídico del INEAF’).
¿Qué está ocurriendo en este país? Pues que, antes incluso de haber sido constituido el gobierno de coalición actual, el PP, como primer partido de la oposición, se ha negado a reconocer al gobierno surgido de la coalición de varios partidos, unos desde dentro del propio gobierno y otros apoyando desde fuera.
El Partido Popular, secundado por Vox, ha utilizado todos los recursos al alcance de su mano, en contra del Gobierno de Coalición legalmente constituido. Ha intentado deslegitimarlo, ha usado insultos, descalificaciones, mentiras, chantajes, desacreditación de los partidos que lo forman o lo apoyan, de las personas miembros de esos partidos, etc. Y se ha valido de bloqueos en la renovación obligada de las instituciones, instrumentalizando a miembros de la judicatura como agentes activos de partido, judicializando todo lo que el gobierno ha propuesto o aprobado…, incluso cuestionando la honorabilidad de algunos ministros, del presidente o de la familia del presidente…
En estos quince meses de legislatura, la oposición y el Partido Popular a la cabeza, se han negado absolutamente a todas las propuestas, iniciativas legislativas o incluso reglamentos y leyes propuestas por el Gobierno y muchas de ellas aprobadas por la Cámara. Todas las han rechazado y en los casos en que han podido, las han llevado a los tribunales. Lo que ni el PP ni Vox han hecho ha sido ni una sola propuesta hasta ahora.
Otra de las instrumentalizaciones ha sido El Senado, donde el Partido Popular sí tiene mayoría. Han usado esta Cámara como bloqueo para muchas de las iniciativas, incluso para hacer oposición contra la Cámara del Congreso, donde reside el poder legislativo. Así como contra el propio P. Sánchez.
De la misma manera, el Partido Popular ha usado a sus presidentes/as de las comunidades autónomas (mayoría de derechas) y a sus alcaldes/as para bloquear y hacer oposición en cada uno de los gobiernos, sea el nacional, el autonómico y el local.
En la Comunidad de Madrid, con su ‘mayoría apisonadora’ siguen haciendo y deshaciendo a su antojo: cerrando plantas enteras en hospitales, mientras derivan las pruebas y las intervenciones médicas a los hospitales privados de Quirón; no han construido ni una vivienda social de las muchas miles, que prometieron; continúan desmantelando la escuela pública y adjudicando conciertos a entidades privadas… Todo el dinero público de los presupuestos, acaba en manos de las empresas privadas.
Y cuando no hay argumentos, pues nada, de nuevo desentierran a ETA…
Pero estas políticas no son exclusivas de la Comunidad de Madrid, nada de eso, son una consigna para todo el partido, para que sean defendidas, cuando no pueden aplicarlas directamente, en todos los ayuntamientos: en ciudades como Rivas, la oposición es intransigente absolutamente con todo. ¿El PP no es consciente del cambio climático? Pues su actitud, es acoso y derribo contra el gobierno local, en la aplicación de la ZBE o los carriles bici, por ejemplo. Supongo que también serán conscientes de la falta de vivienda en esta localidad (un 800% en vivienda en alquiler y un 300% en compra, según las inmobiliarias), pero cuando el Ayuntamiento solicita la declaración de ‘zona tensionada’, el gobierno de Ayuso lo deniega. ¿El PP de Rivas y el de la CM, no son conscientes de la falta de un cuarto centro de salud, incluso prever ya el quinto?, la última promesa fue que estaría para 2027, pero ya ha desaparecido hasta de los presupuestos autonómicos, etc.
Hacer oposición no es ‘negarse a todo por sistema’, ‘destruir por destruir’. Se entiende que los concejales y concejalas, sean gobierno o sean oposición, han sido elegidos para trabajar por el bienestar de todos aquellos que les han votado, a unos y a los otros. El gobierno gestiona, legisla y aplica las decisiones aprobadas (en el Pleno, en las Cámaras o en el Parlamento), la oposición fiscaliza al gobierno y hace enmiendas a lo que éste propone, y presenta propuestas alternativas. Así debería de ser.
En democracia, el poder no es de nadie en concreto, aunque algunos piensen que es solo suyo, el poder es de los ciudadanos y ciudadanas y se lo delegan a sus representantes para que bien lo administren, por legislaturas de cuatro años, en principio. Ojalá, de una vez por todas llegáramos a entenderlo…
Juanma de la hoz y el martillo. Ya cansa tu discurso trasnochado. Tú Ayusitis es cronica. Deberían dejar de publicar tus soflamas no por cansinas, que también. Sino por qué eres pasto de tu sectarismo e ideología intolerante. A ver si la democracia va cribando a dictadorcillos de medio pelo como tú