Han pasado casi tres lustros desde que la Ciudad Educativa Municipal Hipatia (CEM Hipatia) abriera sus puertas en el barrio de La Luna de Rivas Vaciamadrid. Tiempo en el que ha enriquecido el tejido educativo y social de la ciudad con un proyecto singular que apuesta por una educación inclusiva, laica, participativa y sin ánimo de lucro, con una intensa interacción con su entorno, tanto a nivel social como medioambiental. Con la firme convicción en estas señas de identidad, que son también las de la fundación titular del centro, FUHEM (Fundación Hogar del Empleado), el equipo del centro educativo ripense espera con los brazos abiertos a una nueva generación de familias de Rivas Vaciamadrid que desee sumarse al proyecto de la CEM Hipatia a partir del curso escolar 2024-2025.
El próximo 3 de abril, la Comunidad de Madrid abrirá el plazo ordinario de matriculación en las escuelas infantiles, colegios e institutos de la región. Ese día, las familias de Rivas tendrán muchos motivos por los que elegir en primer lugar a la CEM Hipatia. Uno de ellos, la seguridad y la tranquilidad de elegir un centro educativo en el que el niño o niña puede disfrutar del mismo enfoque educativo durante todas las etapas educativas de su escolaridad.
“Esta es una de las señas de identidad del centro y una de las características que buscan las familias, que sus hijos e hijas entren desde pequeñines y salgan de mayores”, asegura Jairo Dopazo, director de Educación Infantil y Primaria. “Elegir el centro educativo es una decisión esencial para las familias. Optar por Hipatia es garantía de que tus hijos e hijas van a continuar con el mismo proyecto educativo, con las diferencias propias de cada una de las etapas, pero con la misma esencia del proyecto, adaptado a las características y necesidades de cada etapa”, agrega Pilar Rodríguez, directora de Educación Secundaria.
Aunque hay más argumentos, como puede ser, por ejemplo, las privilegiadas instalaciones de las que hace uso el alumnado de la CEM Hipatia, es el proyecto educativo y ecosocial ―solo compartido con los otros dos colegios FUHEM , el Lourdes y el Montserrat, ambos en Madrid―, la raíz de la que brotan la mayoría de las razones de peso que invitan a escoger la CEM Hipatia de cara al curso escolar 2024-2025.
El Proyecto Educativo ecosocial se basa en tres elementos esenciales, la enseñanza basada en el fomento de la justicia social, la promoción de la democracia y la sostenibilidad medioambiental. Estos principios están presentes en todas las actividades docentes que se realizan en las aulas y en el centro, como explican Jairo y Pilar. “Aunque el profesorado puede dotar estos elementos de su estilo y profesionalidad individual”, apunta Jairo, “desde el equipo directivo se trabaja por una coordinación y coherencia en todas las actuaciones, lo que se consigue con reuniones de coordinación fuera de la jornada escolar a través de diferentes equipos de trabajo: de niveles, ciclos, etapas, departamentos, comisiones y proyectos”, puntualiza Pilar.
La acción tutorial y la participación de las familias
La acción tutorial es uno las características tradicionales de los colegios de FUHEM que, desde sus inicios, hace más de 50 años, ya desarrollaban esta labor “incluso antes de que existiera como tal el concepto de acción tutorial”, señala Jairo Dopazo.
Pilar Rodríguez destaca que el objetivo de la acción tutorial en Hipatia no es exclusivamente académico, sino que “enlaza con todo lo que tiene que ver con el Bienestar del alumnado y de las familias”. Por lo tanto, la figura del tutor o tutora es un elemento de cohesión entre el proyecto ecosocial y el educativo, que se nutre del primero, tanto de Hipatia en particular como de Fuhem.
“Ahora más que nunca, ante las dificultades emocionales que estamos viviendo como sociedad y que está afectando significativamente a nuestros jóvenes, se está demostrando que los centros educativos deben generar esa red de apoyos basada en la comprensión de la situación del alumnado en cada momento”, subraya la directora de Secundaria.
Aspectos como las actividades interetapas, la atención a la diversidad, la atención personalizada, el uso de metodologías activas y la participación de las familias son pilares del proyecto educativo de la CEM Hipatia, en el que juega un papel estructural la figura del tutor o tutora. “Es una figura fundamental porque el trato del tutor o tutora con la familia es esencial en este cole”, señala Jairo Dopazo.
El director de Educación Infantil y Primaria destaca también como otro de los pilares del proyecto de la CEM Hipatia la participación de las familias en la vida del centro. “Es esencial, importantísima, otro de nuestros pilares”, dice. Sobre todo en las primeras etapas educativas, de las que Dopazo es el director en Hipatia. “Somos comunidad, lo tenemos muy claro, y esto pasa porque las familias se involucren y sean parte activa, que entiendan y compartan el proyecto educativo”, indica.
Para ello, en el centro educativo ripense se fomentan actividades en el aula en las que sean protagonistas las familias: “les invitamos a pasar a las aulas constantemente a través de iniciativas como los grupos interactivos o las figuras de expertos, para que vengan a compartir sus experiencias”, explica Jairo Dopazo.
Actividades interetapas: educación en valores
El hecho de que sea un centro grande, que cubre todas las etapas educativas —desde 3 años a Bachillerato, en régimen concertado, y Formación Profesional Básica y de Grado Medio, al que sumarán el próximo curso dos ramas de Grado Superior en régimen privado—, para Hipatia no es un hándicap, sino una oportunidad. “Puede que al parecer un centro grande se vea como una mayor dificultad de coordinación… pero lo cierto es que nos permite desarrollar experiencias tan maravillosas que son inviables en otros centros como que alumnado de 18 años puede estar leyendo cuentos a niños de tres y generando aprendizajes para ambos”, cuenta orgulloso Jairo Dopazo.
Las actividades interetapas a las que se refiere el director de Educación Infantil y Primaria, entre niveles e incluso entre centros Fuhem son otra de las señas de la CEM Hipatia, ya que nutren la esencia de aula abierta para construir comunidad y desarrollar una educación en valores de la CEM Hipatia. “En Hipatia cada aula no es un lugar cerrado, sino que es un espacio en el que trabajan varios profesionales y hay intercambio de alumnado”, destaca Pilar Rodríguez.
A través de estas actividades se trabajan aspectos educativos y sociales, de la mano. “Damos mucha importancia a la celebración de efemérides concretas que tienen que ver con retos en los que todos como sociedad y cada uno de nosotros y nosotras como individuos nos tenemos que esforzar por comprometernos y mejorar”, explica Pilar Rodríguez. “Son momentos —añade— que nos sirven para inculcar una serie de valores de dos formas, con el trabajo en las aulas a través de propuestas que son muy curriculares y con la celebración todos juntos cuando llega la fecha concreta, porque es importante celebrar y hacerlo todos y todas juntos”.
Estas acciones, destaca Jairo Dopazo, “son esencia de cole”, ya que permitan a la CEM Hipatia no solo trabajar los mencionados valores que son seña de su proyecto, sino también hacerlo en comunidad. “Estas actividades son una forma real ser una verdadera ciudad porque nos permiten interactuar entre etapas, de ahí que las potenciamos también en todas las etapas”, expone.
Para que estas actividades, que se organizan en torno a fechas señaladas como el Día de la Paz, el Día Internacional Contra la Violencia de Género, el Día de la Mujer o el Día de la Biodiversidad, entre otras, se puedan desarrollar tal y como explican Pilar Rodríguez y Jairo Dopazo es necesario un arduo e intenso trabajo de coordinación. “La apuesta de la fundación es muy grande por invertir en un equipo de coordinación grande que nos permita desarrollar este trabajo, y esto no está sostenido por la administración pública, por lo que solo es posible gracias a la aportación de las familias”, recalca la directora de Secundaria.
Rodríguez insiste en que, pese a que a veces solo se ve “el producto final” de estas acciones, “para que ocurran requieren una estructura de coordinación muy grande, que es la que sostiene todas las actividades del centro; son muchas horas en las que trabajamos continuamente en reuniones de coordinación entre todas las etapas”, apunta.
«La inclusión por bandera»
El proyecto educativo de Hipatia tiene como pilares esenciales elementos que se han empezado a fomentar y potenciar en el sistema educativo de nuestro país solamente a raíz de las últimas leyes.
La mencionada acción tutorial es uno de ellos, pero hay más. Jairo Dopazo pone el ejemplo de la inclusión en las aulas, factor íntimamente relacionado con la atención a la diversidad, seña de identidad del proyecto educativo de la CEM Hipatia de Rivas. “Cuando llegó la Logse y se habló de integración en las aulas, Fuhem ya lo hacía en sus centros desde hacía años. Con la LOMLOE, se insiste en la inclusión de todo el alumnado, atendiendo a la diversidad en ritmos, capacidades, orígenes, identidades, etc intentando eliminar la barreras que impiden la presencia, el aprendizaje y la participación de todo el alumnado.”, argumenta el director de Educación Infantil y Primaria.
Por su parte, Pilar Rodríguez celebra que Hipatia tenga “la inclusión por bandera”. Reconoce que esto a muchos colegios les ha causado, y sigue causando una dificultad, pero para la CEM Hipatia es motivo de orgullo. “En este centro, por ejemplo, tenemos muchísimos alumnos con necesidades educativas especiales, somos centro preferente de TEA, somos centro preferente para alumnado con discapacidad visual, tenemos alumnado con TDAH y también alumnado con altas capacidades detectados por nuestro equipo de orientación. Desarrollamos acciones concretas para atender a toda la diversidad, como proyectos que intentan dar respuesta a ese alumnado de mayor rendimiento como el programa de enriquecimiento curricular en primaria y ESO o el bachillerato de Investigación en el que el alumnado defiende proyectos de investigación desarrollados por ellos y ellas con la ayuda de tutores pertenecientes a toda la comunidad educativa”, relata la directora de Secundaria.
En opinión de Jairo Dopazo, “todo esto es posible gracias al esfuerzo de todo el profesorado y al liderazgo del Departamento de orientación del centro, compuesto por una veintena de profesionales entre orientadoras, PTs, ALs, integradoras sociales y profesorado de apoyo”.
En la CEM Hipatia, al igual que las actividades interetapas se sustentan en un equipo potente y extenso de coordinación, la inclusión y la atención a la diversidad se trabajan a través de un equipo de cinco profesionales de orientación educativa. “No hay centro educativo que tenga tantos”, recalca Dopazo.
El trabajo de este equipo de profesionales no es el de los psicólogos clínicos —”eso no tiene sentido en un colegio”, apunta Pilar Rodríguez—, sino que consiste en crear una estructura, una red que sostiene y garantizada la atención a la diversidad y la inclusión real en las aulas. “El departamento crea las estructuras para que todo el alumnado tenga esa atención individual, lo cual no quiere decir necesariamente que a un alumno o alumna le tenga que ver un orientador u orientadora, así será si lo necesita”, explica Pilar Rodríguez.
Es tal la apuesta por la inclusión en la CEM HIpatia que se trabaja en todos los espacios donde se desarrollan interacciones sociales en el centro educativo. “Por ejemplo —dice Jairo Dopazo—, llevamos muchísimos años trabajando los patios como espacio educativo, algo que parece empezar a estar de moda ahora, y formamos a cada monitor y monitora de comedor que empieza a trabajar con nosotros, lo cual no es habitual en los centros educativos, y menos que estén coordinados con el profesorado”.
Todo este trabajo desarrollado sobre todo por el equipo de orientación de la CEM Hipatia tampoco se podría realizar sin la aportación de las familias. “No hay otra forma de garantizar esta estructura que sostiene la atención a la diversidad y la inclusión real que con la aportación de las familias”, destaca Pilar Rodríguez.
El bienestar del alumnado, un pilar en todas las etapas
El bienestar del alumnado es una prioridad de la CEM Hipatia en todas sus etapas educativas.
En Educación Infantil, el mejor ejemplo de ello es la apuesta decidida por respetar los ritmos de cada uno de los peques desde que entran en el centro con 3 años. “Nos adaptamos a los ritmos de cada uno, y así se lo explicamos a las familias de 3 años. Respetamos su ritmo siempre, lo tenemos muy claro desde hace muchos años”, asegura Jairo Dopazo.
También se aprecia en la atención a los detalles en los cambios de etapa, momentos críticos en la vida escolar del alumnado: el paso de Infantil a Primaria y de Primaria a Secundaria sobre todo. En Hipatia, todas estas fases de cambio se afrontan como “actividades rampa”, en las que el alumnado participa en distintas acciones que les preparan para el paso a la siguiente etapa escolar, y también se prioriza la adaptación durante las primeras semanas de la nueva etapa.
En Secundaria y Bachillerato, la inclusión y la apuesta por garantizar el bienestar de su alumnado se aprecia en la CEM Hipatia, por ejemplo, en su forma de entender estas etapas educativas superiores.
Pilar Rodríguez pone el ejemplo de la EVAU: “Nosotros, a diferencia de muchos centros educativos que hacen cribas de alumnado ya desde la matriculación —en Hipatia el Bachillerato es concertado, no hay cribas—, apostamos por no limitar, sino por todo lo contrario: invitamos y animamos a todo el alumnado a que se presente a la EVAU porque hay muchas realidades”. “Nuestro objetivo es tener 100% de presentados”, agrega Jairo Dopazo.
Rodríguez cita al alumnado del Bachillerato artístico —Hipatia ofrece una de las ofertas más amplias de la ciudad ya que incluye el Bachillerato artístico, el científico y el humanístico, con múltiples combinaciones de asignaturas en función de las necesidades del alumnado—, que no suele presentar a la EVAU porque no necesitan pasar esta prueba para acudir a escuelas superiores de arte donde desean seguir su formación académica. “Muchos alumnos y alumnas de arte no necesitan la EVAU, pero les animamos porque quizá en algún momento les haga falta y es una experiencia más; nunca hacemos cribas, todo lo contrario”, dice. La directora de Secundaria asegura estar “orgullosa” de ello y de saber que “la mayoría de nuestro alumnado que se presenta a la EVAU obtiene la nota que necesita para estudiar lo que quiere”.
Todo lo explicado sucede en la CEM Hipatia en un contexto educativo amable y en el que la experiencia del alumnado se enriquece a nivel social. “Somos un centro educativo que da importancia a los aspectos curriculares pero también a los aspectos sociales de una etapa como la adolescencia que es difícil y compleja, que requiere mucho acompañamiento”, asegura Pilar Rodríguez.
Para ello, en la CEM Hipatia, además de la red de seguridad creada desde el departamento de orientación, se fomentan distintas iniciativas de vanguardia entre el alumnado de los ciclos superiores. “Tenemos estructuras de trabajo creadas entre el alumnado como la figura de los alumnos ayudantes, que tratan temas específicos que ocurren en las aulas acerca de cuestiones de actualidad como el acoso o el maltrato; los ecolegas, que promueven campañas solidarias; o los grupos de delegados, que en secundaria asisten a las juntas de evaluación y tienen voz así delante del profesorado”, señala la directora de Secundaria.
Además, en su interés y su apuesta por todo lo que tiene que ver con el bienestar del alumnado en estas etapas educativas superiores, la CEM Hipatia es uno de los centros educativos que forma parte del Programa de Enlace Clínico en Salud Mental del hospital Gregorio Marañón de Madrid. “Cada semana viene una unidad especializada en salud mental del hospital y trabajamos con psiquiatras para ver qué medidas podemos implementar con respecto al bienestar de nuestros adolescentes en materia de salud mental, damos formación al alumnado y también a las familias”, explica Rodríguez.
Pilar Rodríguez, a modo de conclusión, deja una reflexión final en la que enfatiza en la esencia del trabajo que se desarrolla en la CEM Hipatia, de la singularidad de su proyecto. “Es un proyecto reflexivo no basado en el marketing; nuestra razón de ser es la educación y eso es incompatible con decisiones basadas en intereses mercantilistas, las decisiones se toman en base a lo que es lo mejor para nuestro alumnado, que es nuestro objetivo último, la educación de calidad, con todo lo que eso conlleva para la vida”, argumenta.
Por ello, para Jairo Dopazo, “es importante que una familia que elige el cole sepa a dónde viene, que traiga a su hijo o su hija aquí porque le gusta lo que hacemos aquí”, afirma el director de Educación Infantil y Primaria. “Queremos ir de la mano de las familias. Es fundamental para nosotros”, apostilla.
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