Pilar G. Alonso
Concejala de Salud en el Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid
Durante estos días, la plataforma Rivas con la Sanidad Pública está recogiendo firmas entre la ciudadanía para reclamar a la Comunidad de Madrid la construcción del cuarto centro de salud de Rivas, que tendría que estar terminado ya en el barrio de La Luna, donde hay ya cerca de 30.000 vecinos que necesitan asistencia médica.
Esta es solo una de las rémoras en cuestión de sanidad que arrastra nuestra ciudad. Hay otras que no son menos importantes y que se extienden a otros municipios de una región que presume de ser la más rica de España y que, a su vez, es la que menos invierte en sanidad por habitante.
Si hay algo que garantiza la libertad y la igualdad entre la ciudadanía es el acceso a un buen sistema sanitario universal, público y de calidad, pero en el Gobierno regional del PP no terminan de entenderlo.
Como decía al principio, el cuarto centro de salud es la punta de lanza del deplorable estado de la sanidad en Rivas. El último estudio publicado por el sindicato AMYTS advierte de que dos de los tres centros de salud de Rivas se encuentran en estado crítico. En La Paz, están sin cubrir 6 de 17 plazas de Medicina de Familia. En el Santa Mónica, hay 3 vacantes frente a las 11 plazas con que cuenta. El centro de salud Primero de Mayo no se queda atrás. En este caso, su situación es crítica en Pediatría, con una plaza sin cubrir de las cuatro existentes.
Los médicos y médicas de la Atención Primaria en Madrid atienden hasta 60 pacientes por turno, sin tiempo para ofrecer una atención digna. Además, sufren de una formidable situación de estrés laboral, a la que suman sueldos bajos y contratos basura. Es evidente de que la situación de la sanidad en Madrid necesita de cambios profundos, que supondrán un fuerte incremento de la inversión y una gestión eficaz, que primar a la sanidad pública sobre la privada, que es a la que nos dirigen las políticas de Isabel Díaz Ayuso (todo termina en Quirón), digna heredera de la privatizadora Esperanza Aguirre, a la que solo pudieron frenar los tribunales y la movilización ciudadana.
Desde entonces, las políticas del PP en Madrid han buscado el deterioro y la infrafinanciación intencionada de la Sanidad Pública, para intentar demostrar que no funciona y tener así una excusa para su progresiva privatización, utilizando fondos públicos para ello, sin remilgo alguno, lo que ha agravado más aún las carencias de los centros de gestión tradicional.
En Rivas lo tenemos claro y vamos a seguir luchando porque se garanticen los derechos de nuestra ciudadanía. Y, cómo no, vamos a seguir reclamando la construcción del cuarto centro de salud, de extrema necesidad entre la población.
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