La Cooperativa de Covibar iniciará contactos con distintos responsables municipales del Ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid, así como con la Concejalía de Barrio Oeste para pedir el desmantelamiento de la Cañada Real. Desde la cooperativa afirman «estar hartos de la delincuencia asociada a la Cañada» y piden su transformación en una zona verde de uso público.
Desde la cooperativa manifiestan: «Los vecinos y vecinas de Covibar conocemos muy bien lo que ha supuesto para nuestro barrio la cercanía con el asentamiento ilegal de la Cañada Real y su crecimiento descontrolado durante las últimas décadas». Aseguran que el asentamiento se ha convertido desde hace años en un «importante centro de distribución y menudeo de estupefacientes».
Para la entidad, son los vecinos y vecinas de Covibar quienes padecen diariamente esta situación «tanto por el constante trasiego de toxicómanos por nuestras calles, como por episodios de extrema gravedad, cuyo máximo exponente ha sido el homicidio ocurrido el pasado mes de marzo» en una plaza de Covibar.
Ante esta situación, Covibar exigirá al Ayuntamiento que haga cumplir la normativa urbanística, «ponga fin al efecto llamada y proceda al desmantelamiento de las infraviviendas ilegales». Para la cooperativa, el municipio se encuentra ante una ventana de oportunidad abierta con el cambio de lindes con el municipio de Madrid que entró en vigor el pasado 1 de enero para racionalizar la distribución de terrenos de la Cañada Real entre ambas ciudades. «Supone una magnífica oportunidad para recuperar esta vía pecuaria y los suelos privados colindantes, con el objetivo de convertir ese amplio espacio en una gran zona verde para el uso y disfrute de la ciudadanía ripense», propone la cooperativa.
Recuperación del cerro del Olivar
Así, los vecinos y vecinas de la cooperativa trasladarán al Ayuntamiento, entre otras propuestas, la recuperación del cerro del Olivar como espacio público. Argumentan que este espacio, que dio nombre al primer colegio de Covibar, se encuentra actualmente en manos privadas, resultando inaccesible para la ciudadanía y provocando «un importante deterioro ambiental».
«Los pioneros del barrio disfrutamos de este histórico espacio natural antes de que se desarrollaran las zonas verdes interiores, como el Parque de Asturias. Deseamos que los más de quince mil vecinos y vecinas que viven en el barrio podamos volver a disfrutar de esta área de esparcimiento y de su futura recuperación forestal», indican desde la cooperativa Covibar.
0 comentarios