Cientos de vecinos y vecinas llenaron este sábado la Casa de Asociaciones de Rivas Oeste en una jornada festiva que reunió a 33 entidades y colectivos, con talleres, actuaciones, teatro, magia, baile y espacios de encuentro para todas las edades.
Un atardecer de encuentro en el corazón asociativo de Rivas
El sol comenzaba a caer sobre la Casa de Asociaciones de Rivas Oeste cuando el recinto empezó a llenarse de vida. Familias completas, padres y madres con sus hijos, jóvenes, personas mayores y vecinos de distintos barrios fueron llegando poco a poco para participar en una de las citas más representativas del calendario ciudadano ripense: la Fiesta de la Casa de Asociaciones.
La imagen era la de una gran plaza vecinal improvisada. Los espacios exteriores se fueron poblando de conversaciones, reencuentros y curiosidad por descubrir el trabajo de las entidades locales. Los estands informativos, los talleres, las actuaciones y el constante trasiego de personas reflejaban el carácter abierto y participativo de una celebración que volvió a convertir el asociacionismo en protagonista.
En esta edición participaron 33 asociaciones y colectivos, que mostraron a la ciudadanía la labor que desarrollan durante todo el año en ámbitos tan diversos como la cultura, la solidaridad, el deporte, la cooperación internacional, la salud, el medio ambiente o la participación ciudadana.
Talleres, exposiciones y actividades para descubrir el tejido asociativo
La programación ofreció propuestas para todas las edades repartidas por distintos espacios del recinto. Hubo talleres familiares como el “Pasacaló” del Secretariado Gitano, la elaboración de bombas de semillas organizada por Agrivas, pintacaras de la Asociación Española Contra el Cáncer, encuentros de tejedoras impulsados por el Banco del Tiempo, una exposición de trabajos de patchwork y costura a cargo del colectivo ‘Agujas Locas’ y diversas actividades participativas promovidas por las entidades presentes.
Junto a las propuestas lúdicas, la jornada también reservó espacio para la sensibilización y la reflexión. Los visitantes pudieron recorrer la exposición “Incineradora NO”, organizada por la plataforma Rivas Aire Limpio, una muestra que visibilizó la oposición ciudadana a este tipo de infraestructuras y acercó a los asistentes el trabajo de información y concienciación que desarrolla este colectivo.
También despertó interés la exposición «El viaje de Prince», promovida por CEAR, así como los distintos espacios informativos donde las asociaciones dieron a conocer sus proyectos y actividades.
Entre las propuestas más concurridas destacó además la presencia de Subbuteo Dragons, un Club de Fútbol Mesa y Subbuteo de Madrid, que reunió tanto a pequeños como a mayores. Numerosos asistentes se detuvieron ante las mesas de juego para observar partidas, aprender sus reglas o recordar una afición que sigue despertando interés entre distintas generaciones.
Música, baile y magia para una tarde-noche de convivencia
A medida que avanzaba la tarde, el protagonismo fue pasando al escenario exterior. La Asociación de Bailes de Salón de Rivas (ABSR) abrió la programación con un animado baile social que pronto atrajo la atención de numerosos asistentes.
Después llegaron las exhibiciones de danza y las actuaciones musicales programadas por las distintas entidades participantes. Hubo bailes de distintos estilos, actuaciones corales y momentos musicales que animaron constantemente el ambiente.
Sin embargo, más allá de los espectáculos organizados, fueron muchos los vecinos y vecinas que se sumaron espontáneamente al baile. Parejas y grupos ocuparon los espacios próximos al escenario, contribuyendo a crear una atmósfera festiva y participativa que se mantuvo durante toda la velada.
La magia también tuvo su hueco en la programación. Las demostraciones y números preparados para la ocasión reunieron a público de todas las edades, especialmente a familias con niños, que siguieron con atención cada uno de los trucos.
Un salón de actos que conquistó al público
Mientras el exterior bullía de actividad, el salón de actos ofrecía una propuesta más íntima pero igualmente concurrida. Allí se sucedieron actuaciones musicales, corales, números de danza y representaciones teatrales que completaron la programación de la jornada.
Especial acogida tuvo la obra representada durante la noche. El público llenó la sala y siguió con atención la función, en un ambiente cercano y acogedor que fue ampliamente valorado por los asistentes. Los aplausos al finalizar reflejaron la buena recepción de una propuesta que puso el broche cultural a una jornada repleta de actividades.
Un espacio también para compartir mesa
La convivencia tuvo también un componente gastronómico. Durante toda la celebración funcionó la taberna asociativa, gestionada por Confluye, AMAL y El Gato de 5 Patas, que ofreció comida y bebida a precios populares, convirtiéndose en uno de los puntos de encuentro más concurridos de la noche.
A ello se sumó la presencia de la asociación Nuestras Costumbres, que ofreció helados rumanos, acercando a los asistentes una muestra de la diversidad cultural presente en el municipio.
Un ciudad que sigue encontrándose a través de sus asociaciones
Al término de la jornada, cuando las actuaciones llegaban a su fin y el recinto comenzaba a vaciarse lentamente, quedaba la sensación de haber asistido a mucho más que una simple fiesta.
La Fiesta de la Casa de Asociaciones volvió a demostrar la capacidad del movimiento asociativo ripense para generar espacios de convivencia, participación y encuentro. Durante varias horas, cientos de personas compartieron actividades, conversaciones, cultura, deporte, reivindicaciones ciudadanas y propuestas solidarias en un mismo espacio.
Una celebración que volvió a poner de manifiesto que detrás de cada asociación hay vecinos y vecinas comprometidos con mejorar la vida colectiva de la ciudad y que, año tras año, siguen haciendo de Rivas Vaciamadrid una comunidad especialmente activa, participativa y cohesionada.
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