La Feria del Libro de Rivas 2026 transforma el corazón cultural del municipio en un punto de encuentro donde la lectura, la vida vecinal y la identidad ripense se dan la mano bajo el lema ‘Lo natural es leer’.
Un paseo entre páginas al sol de abril
A lo largo de tres jornadas, la feria se fue abriendo paso en Rivas Vaciamadrid, con ese aire templado de abril que invita a salir sin prisa. Desde primeras horas, familias, jóvenes y habituales lectores comenzaron a acercarse al entorno de la Biblioteca Gloria Fuertes, convertido durante estos días en el epicentro literario del municipio. Las casetas, aún desperezándose, ya dejaban entrever el bullicio que vendría después: libros alineados como promesas y libreros afinando recomendaciones con la cercanía de quien conoce a su clientela.
Pero no fue solo el olor a papel nuevo lo que acompaño a los primeros visitantes en el entorno de la Biblioteca Gloria Fuertes. También lo hizo el inconfundible aroma de los ‘food truck’s, alineados como una pequeña feria dentro de la feria, anticipando una jornada larga, de esas que se alargan sin mirar el reloj.
Las conversaciones entre autores, lectores, libreros y vecinos que se reconocen tras el invierno crecían poco a poco, como crecen las historias que se comparten. Rivas volvía a hacer lo que mejor sabe: encontrarse. Los más pequeños, con talleres y cuentacuentos, descubren ese primer vínculo con la lectura que tantas veces nace aquí, entre risas y páginas ilustradas.
Cultura que echa raíces
La Feria del Libro de Rivas no es solo una cita cultural; es una tradición que, año tras año, refuerza el tejido social de la ciudad. Bajo el lema ‘Lo natural es leer’, esta edición ha puesto el acento en la conexión entre literatura y sostenibilidad, una idea que encaja con el carácter de una ciudad que ha crecido mirando al Parque Regional del Sureste y apostando por un modelo de vida consciente.
La elección del lema no es casual. En una ciudad que ha crecido con rapidez pero sin perder su identidad, la lectura se reivindica como un acto cotidiano, casi orgánico. Leer como quien pasea por el barrio, como quien charla en la plaza o como quien disfruta de las Fiestas de Mayo o de San Isidro: algo que forma parte de la vida.
Libros, sí… pero también escenario y espectáculo
La feria ha dado un paso más en su formato, apostando por una programación donde la cultura se vive en múltiples formas. A las firmas de autores y presentaciones literarias se sumaron espectáculos en directo y encuentros que aportaron ritmo y energía al recinto.
Durante las jornadas, el escenario acogió actuaciones pensadas para todos los públicos: desde propuestas infantiles que llenaron de risas las mañanas, hasta conciertos y actuaciones musicales que, durante el día, transformaron el ambiente en algo más cercano a las citas de cultura urbana que tanto definen a Rivas.
Esa mezcla -libros y música- convirtió la feria en un espacio híbrido, donde cada persona encontraba su momento.
Una tarde de sábado multitudinaria: ‘Destripando la Historia’ desborda la feria
Uno de los momentos más esperados fue el encuentro con ‘Destripando la Historia’, el popular proyecto de divulgación histórica en clave musical de Pascu y Rodri. Lo que se vivió entonces fue algo más que afluencia: el espacio quedó completamente desbordado.
Había tanta gente —adultos, jóvenes y niños— que no cabía ni un alfiler. Familias enteras, grupos de amigos y curiosos se apretaban para no perder detalle, generando una imagen poco habitual incluso para una ciudad acostumbrada a grandes convocatorias culturales.
Fue en torno a las 19:30 horas cuando hizo acto de presencia la alcaldesa de Rivas, Aída Castillejo, junto a Pascu y Rodri, sumándose a este momento tan movido de la jornada. La infancia y adolescencia que abarrotaba la carpa coreaba ‘¡Pascu y Rodri, Pascu y Rodri!’ a la llegada de los autores, que durante más de una hora contestaron a las preguntas de sus pequeños ‘fans’. Desde el público, se lanzó un guante: un concierto de ‘Destripando la Historia’ en el Miguel Ríos para las fiestas de Rivas de 2027.
Con esa propuesta aún flotando en el ambiente, los autores pasaron a la firma de libros, momento para el que decenas de familias aguardaron pacientemente una cola interminable, que se prolongó hasta la noche.
Un programa que no descansa
La Feria del Libro 2026 no solo ha sido un mercado de novedades editoriales; ha sido un espacio de resistencia cultural, un punto de encuentro donde todos los lectores han vuelto a mirarse a los ojos a través de una buena historia.
Rivas ha vuelto a demostrar que la cultura no es algo estático. Aquí se lee, sí. Pero también se escucha, se saborea y, sobre todo, se comparte.
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