Juanma del Castillo
Periodista
En mi casa tenemos chimenea y la encendemos con relativa frecuencia en el invierno. Por eso tenemos que comprar cantidades grandes de leña cada cierto tiempo. Excepto un vendedor que hay en Rivas, creo que la mayoría de vecinos y vecinas en estas circunstancias, la compramos a los suministradores de Los Santos de la Humosa u otros pueblos de la periferia de Madrid que se dedican a este tipo de negocio.
Pero tenemos varios problemas, creo que graves: no solo que cada vez es más cara, tanto como que ha subido de precio a cerca del doble respecto a años anteriores, sino que también nos engañan con la calidad y el peso.
La mejor leña para chimeneas es la de encina, todos los suministradores se comprometen a traernos ‘leña de encina’, pero como los clientes no entendemos mucho de este tema, casi siempre es roble negro, olivo…, u otras especies de árboles, que al trocearlos y mezclarlos en el montón, se oscurecen y ya no se distinguen de lo demás. A veces, coges un tronco para trasladarlo a la chimenea y no pesa nada, quiere decir que es chopo, álamo, higuera o simplemente madera muy vieja que se quema al instante.
Otro problema es el de los pesajes: la leña la traen en camiones, para uno o varios vecinos; en el camión figura ‘la carga’ que soporta, pero evidentemente eso depende del tipo de madera y de lo colmatado o no que esté el camión. Pero eso no es todo, curiosamente, en muchas ocasiones la leña viene muy húmeda, ellos lo justifican diciendo que es que en su zona ha llovido. Lo cierto es que la leña mojada pesa mucho más que la seca, y ellos mismos la riegan para que, al pasar por la báscula, pese bastante más, porque, si se lo exiges, los transportistas te enseñan el ticket de la báscula de pesaje. Ya he observado a alguno que pone el dedo sobre el ticket y te señala el peso 5.246 kilos, pero no quiere mostrarte la fecha del mismo, si le insistes acaba diciéndote que se ha equivocado y el correspondiente a esa carga lo ha perdido, al final tienes que fiarte de su palabra o no aceptar la leña.
Para mí hay un hecho objetivo: siempre compro la misma cantidad y siempre la coloco en el garaje de casa en el mismo sitio, pero unas veces ocupa un espacio y otras ocupa otro, con diferencias notables casi siempre.
La leña no solo se usa para encender y calentarse con las chimeneas, en los momentos en que la electricidad está más cara, es una solución para mantener, al menos, una estancia caliente. En el verano, la leña se usa también para las barbacoas.
Creo que hay un par de alternativas en las que podría intervenir la administración pública. Ya las he planteado en varias ocasiones, pero como no ha habido resultados al respecto, vuelvo a hacerlo:
- Como en todos los polígonos industriales, a la entrada del Polígono Santa Ana debería haber una báscula de pesaje para camiones. Sería un servicio municipal importante para los industriales de ese u otros polígonos, para las empresas de construcción que necesitan controlar los pesos de los camiones de arena, de graba, cubetas de hormigón…, y también para los vecinos y vecinas en este tipo de suministros al por mayor. Esto supondría que los pesajes estarían más próximos a la realidad, y en cuanto a las calidades de lo suministrado, ya sería tarea de los compradores asegurarse que la leña (u otros) se corresponde con lo solicitado.
- Esta ciudad dispone de una gran variedad de árboles que necesitan ser podados cada año o dos años máximo, la cantidad de leña que se produce es muchísima. Si el Ayuntamiento no puede venderla, sí podría hacer un concurso de adjudicación de esta tarea, recogida y venta posterior por parte de la empresa privada que lo gane y a un precio público, como todos los servicios municipales.
Además de que, con las ramas pequeñas, hojas, césped…, recogido en espacios públicos o generado por los vecinos/as, se podrían fabricar briquetas y pele, productos también muy demandados.
En el último tiempo se habla mucho de ‘la economía circular’. Esto es economía circular. Los deshechos vegetales se reutilizarían, generaríamos menos gases contaminantes, se talarían menos árboles…, y la economía de la ciudad se retroalimentaría, para particulares y administración pública.
Progre con chalet indignadito que quiere disfrutar de su chimenea. Nada nuevo en este municipio
A ver si también te certifican la procedencia del caviar y puedes estar agusto definitivamente
MEJOR MEDIR
Juanma; efectivamente es totalmente necesario que una ciudad como Rivas disponga de báscula municipal, y mas cuando en todas las localidades por pequeñas que sean existen, y además son públicas.
Acaparar leña para calentarse en el siglo XXI en España solo se retrae a nuestros pueblos donde no llega el gas ciudad o simplemente por ahorro y disponibilidad es todavía usada como medio de proveerse energía.
No obstante la actual y perjudicial Agenda 2030 y sus sucesivas disposiciones prohíben la quema de los restos de las podas, alegando que provocan efecto invernadero por la emisión de CO2 contribuyendo al «cambio climático» y te lo confirmo como propietario de explotación agrícola de arboles,
La leña que dispone el Ayuntamiento de la poda de arboles ornamentales , supongo que es de muy baja calidad para su consumo doméstico , no obstante desconozco el uso que se hace de ella.
Por desgracia la religión ecologista actual nos ha llevado a que sistemáticamente se impida a los propietarios de fincas poder , ni siquiera, efectuar aclareos o limpieza de sus propios montes, propiciando incendios incontrolados.
La «economía circular» y otros nuevos conceptos de inútil significado, son los que nos están llevando en toda Europa a un auténtico desastre ecológico y lo digo por propia experiencia.
Hace cinco décadas en España había auténtica libertad de acción de los propietarios de terrenos para gestionarlos en le forma que estimaran conveniente y en aquella época, «había de todo» , ahora tras la maldita Agenda 2030 y el totalitarismo ecologista «no hay nada», nuestra agricultura y ganadería casi arruinada, miles de hectáreas de masa forestal que se pierden en incendios tras impedir su conservación, nuevas plagas y enfermedades por falta de control de especies y podría seguir hasta el infinito.
Mientras tanto leyes animalistas y de restauración de la naturaleza campan dictatorialmente por nuestros campos , leyes promovidas por «urbanitas» desconocedores de la naturaleza y de las que al mismo tiempo se benefician con actuaciones subvencionadas, el proyecto del Parque de Mazalmatrit es uno de ellos.
Juanma: espero que te aproveches del calor del fuego de tu chimenea, disfrútalo , que pronto estará prohibido y algún Policía-Ecologista te castigará por ello.
Feliz Año
Gracias Juanma. Expresas perfectamente las dudas que nos asaltan a la hora de comprar leña. Sería muy positivo equipar Rivas de una báscula municipal. No son pocos los camiones que transitan por nuestras calles!
Porqué no pedir al equipo del Chico Méndez unas sesiones de información sobre calidades de leña? Seguro que muchas/os nos apuntariamos!
Que pena he perdido el anterior comentario, básicamente creo que lo recuerdo, en fin, a quien pueda interesar, aumentamos seguridad social, no sería más lógico, contratar más personal por oposición o como quieran hacerlo (bajamos la tasa de paro y los parados tienen un trabajo digno, por fin), bien para todos, vendemos aquí, ganamos todos aquí, eso sí también invertimos en un par de camiones para también poder hacer el transporte y contratar conductores cualificados en el paro?. Pensemos un poquito.
Ante todo le pido disculpas por no estar de acuerdo con su propuesta, evidentemente creo que es mejor la mía.