El Canal de Isabel II ha elegido Rivas Vaciamadrid para presentar su campaña de prevención y concienciación sobre el saneamiento ‘Juega limpio: encesta las toallitas en la papelera’. El objetivo de la campaña, que ha sido presentada con la visita al aliviadero ubicado en Rivas del consejero delegado de la empresa pública, Mariano González, es reducir el vertido a la red de saneamiento de productos de higiene personal como toallitas, bastones, compresas o discos desmaquillantes, entre otros.
En 2024, la Comunidad de Madrid ha retirado más de 1.500 toneladas de residuos de su red de saneamiento. De ellas, más de 30.000 toneladas corresponden a toallitas húmedas y otros residuos sólidos de este tipo, como bastones o discos de maquillaje. También colillas de cigarrillos y aquellos productos etiquetados como biodegradables. “Si algo es biodegradable en 50 años, entonces no es biodegradable”, ha remarcado Belén Benito, directora de operaciones de Canal de Isabel II.
Todos estos residuos sólidos capturados por los aliviaderos o puntos de descarga antes de que se viertan al río son desechados de forma incorrecta por la ciudadanía tirándolos por el inodoro, con el consiguiente impacto medioambiental y económico que conlleva.
Cómo funcionan aliviaderos como el de Rivas
En tiempo seco, las aguas residuales se transportan directamente hasta las plantas de depuración para su saneamiento. Sin embargo, cuando caen fuertes lluvias se puede producir un excedente del caudal de la red de alcantarillado que, si no se puede almacenar previamente en estanques de tormentas, se evacúa directamente a través de aliviaderos como el de Rivas Vaciamadrid, que está ubicado junto al cauce del río Manzanares, al otro lado del casco urbano de la ciudad si utilizamos la carretera de Valencia como referencia.
El aliviadero de Rivas es uno de los casi 300 de toda la red de saneamiento madrileña —tiene unos 15.000 kilómetros y 1.200 aliviaderos, aproximadamente, según datos aportados por el Canal de Isabel II— que cuenta con un equipamiento específico para impedir que los residuos sólidos que arrastra el agua de escorrentía acabe en el río.
En concreto, se instalan unas barreras eficaces contra los trapos, que también acaban en ocasiones en la red de saneamiento, como hemos podido comprobar in situ en el aliviadero de Rivas, y otro sistema con unas mallas que permiten el paso del agua pero no de los residuos sólidos como las toallitas, pañales, etcétera.
Las redes, explica el Canal de Isabel II, se colocan “siempre dejando un hueco libre en la conducción del desagüe de tal forma que permita pasar el agua cuando las cestas estén colmatadas”.
Posteriormente, después de las fuertes lluvias, técnicos del Canal de Isabel II deben retirar de forma manual, con ayuda de una grúa, los residuos sólidos recogidos por el sistema “paliativo”, como lo denomina el Canal de Isabel II, para llevarlo posteriormente, una vez se han secado, a las plantas de tratamientos de residuos, donde tenían que haber ido en origen.

3,5 millones de euros de sobrecoste anual
El Canal de Isabel II cuantifica en 3,5 millones de euros el sobrecoste anual que conlleva este proceso para evitar que los residuos sólidos que la ciudadanía tira por sus inodoros lleguen a los ríos a través de los aliviaderos.
Está incluido en este importe la instalación de los sistemas contra el vertido en la red de saneamiento, los costes de retirada de los residuos sólidos de los aliviaderos y el coste extra de mano de obra para la limpieza de las bombas, así como la reposición de las que quedan inoperativas y también el incremento de la factura energética.
“A ello hay que sumar las inversiones realizadas en las depuradoras para que estos residuos no comprometan el funcionamiento de estas instalaciones fundamentales para la salud pública y la calidad ambiental de los ríos”, apunta el Canal de Isabel II.
La empresa pública informa que en 2023 invirtió más de 5 millones de euros en equipamiento específico para el control de los residuos vertidos en la red de saneamientos.
Presentación de la campaña ‘Juega limpio: encesta las toallitas en la papelera’
La directora de operaciones de Canal de Isabel II, Belén benito, y Mariano González, consejero delegado de Canal de Isabel II, han visitado el aliviadero ubicado en el término municipal de Rivas Vaciamadrid, junto al río Manzanares, para presentar la campaña prevención y concienciación ‘Juega limpio: encesta las toallitas en la papelera’.
La campaña puesta en marcha por el Canal de Isabel II, ha remarcado Mariano González, «es precisamente para sensibilizar a la población de que con un pequeño gesto puede contribuir a mejorar nuestros ecosistemas acuáticos, que son muy importantes en nuestra región”.
Durante la visita al aliviadero de Rivas, Belén Benito ha incidido en el coste económico que suponen los vertidos de residuos sólidos a la red de saneamiento. «Es un encarecimiento de los sistemas de depuración en primer lugar, porque lo que no se ha llevado directamente a una papelera hay que retirarlo en una depuradora y eso es más caro; es más barato que cada uno de nosotros contribuyamos a hacerlo en nuestra propia casa. Pero es que además puede suponer importantes atascos en las bajantes de los edificios de viviendas, porque si todos van tirando esos residuos por el inodoro la tubería que baja va recogiendo lo de todos los pisos y al final se puede producir un tapón que también es un problema, ya que los propietarios pueden encontrarse con una avería grande y cara de resolver”, ha dicho.
Por su parte, Mariano González ha subrayado la importancia de la concienciación y la prevención. “Lo importante es prevenir sobre la necesidad de reducir el impacto negativo que supone la incorporación de estos residuos a la red de alcantarillado. Estos residuos deberían estar en el circuito correcto, que es el contenedor gris, para que se gestione adecuadamente”.
En este sentido, Belén Benito ha lamentado que todavía no se aprecia un salto en el nivel de concienciación de la ciudadanía con respecto a los vertidos de residuos sólidos en la red de saneamiento. “Tengo que decir que muy poco estamos aprendiendo; no vemos una clara disminución de lo que retiramos en las depuradoras y en los aliviaderos”, ha apuntado la directora de operaciones del Canal de Isabel II.

Pues quién lo diría, si cada vez que llueve un poco fuerte y se desborda el río en el Soto de las Juntas termina todo lleno de toallitas y guarrerías que traen las aguas de los váteres y alcantarillas. En alguna parte leí que cuando llueve abren las compuertas de las depuradoras para que no reviente y la sueltan sin pasar por ningún filtro con toallitas y todo, y obviamente aliviaderos como este no pueden recoger la basura porque se sale por encima. Todo esto aprobado por los políticos al mando (la Comunidad de Madrid, supongo) y al resto (no solo al resto de políticos sino a la gente en general, el personal de las depuradoras que son los que lo hacen y el Canal de Isabel II que lo permite los primeros) se la suda parece.